Una ruta hacia el derrumbe

El mercado automotriz en argentina nunca estuvo ajeno a los vaivenes de la economía vernácula. Después del techo simbólico del casi millón de unidades vendidas en 2013, la combinación de un dólar más depreciado, una menor holgura en términos de poder adquisitivo y la crisis de Brasil determinaron un proceso de caída continua en los indicadores del sector. Sin embargo, en los últimos meses de 2015 se había desacelerado la caída en la producción y se verificaron comportamientos dispares en la venta de unidades a concesionarios, gracias a la estabilización de un piso estructural y la paulatina mejora en el poder de compra de los sectores medios/altos.

A partir del mes de diciembre, la coyuntura política cambió y las expectativas de los agentes también. Las primeras señales desde el plano del modelo económico, marcaron a las claras la intencionalidad de llevar adelante un ajuste macroeconómico ortodoxo, con las implicancias conocidas sobre los salarios reales de los trabajadores, entre otros impactos desfavorables para los sectores que se incorporaron de lleno al consumo en los últimos años.

Si buscamos caracterizar los resultados económicos obtenidos en el mercado automotriz en el período reciente, diríamos que el desnivel lo marcó la emergencia de estos estratos medios urbanos que pudieron alcanzar un primer vehículo (usado o 0km) producto de haber alcanzado la solvencia suficiente como para saciar con cierto grado de holgura sus necesidad básicas, debido a la seguidilla de años de estabilidad previos. En parte por esto, la gran masa de los agentes capaces de incorporarse al consumo de estos bienes durables no se ven “económicamente incentivados” ante la reducción/eliminación de los impuestos internos, que desde que fueron instaurados en 2014, incrementaron mayormente el valor de las unidades del segmento Premium e impactaron de manera no significativa(o nula) en los segmentos de “primer vehículo”.

Con todo, en los siguientes gráficos mostramos el desplome verificado en la actualidad, tanto para producción como para ventas. Se observan, caídas superiores al 30% interanual en la producción (peor enero en 7 años), así como el enero de patentamientos más bajos de la última década, con algo más de 56.000 unidades en todo el país. Asimismo, se derrumbó un 6,5% la venta de motos en Argentina para el primer mes de 2016, en relación a igual período. Cabe destacar que el impacto directo de un modelo que soslaye las políticas orientadas a fomentar la producción industrial son los paros en las fábricas. Como los 2.000 despidos y las 300 suspensiones que en los últimos días se reportaron en Fiat, Ford, Volkswagen, PSA y Renault.

Sergio Soloaga

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Fuente: Adefa

 

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Fuente: Adefa y Acara