Una contribución a la zoncera de la “fiesta” K (Parte I)

Resulta estratégico desarmar esta nueva y enésima zoncera del conservadurismo que supimos conseguir. Con este objetivo, un video y tres gráficos elaborados por el Profesor Hans Rosling, del Karolinska Institutet y director de la Fundación Gapminder. En el video se nos explica la relación entre la expectativa de vida de una población y su poder adquisitivo (entre sus muchas consecuencias fiesteras: el consumo de celulares, plasmas, autos, etc.). En el primer gráfico se observa la evolución del ingreso per cápita en la República Argentina entre 2003 y 2015, tendencia que permitió incrementar la expectativa de vida de la población al mejorar significativamente su calidad de vida. Gracias al segundo gráfico y a través de la evolución del Coeficiente Gini, podemos mensurar cómo fue que la riqueza se distribuyó en tiempos K. Y por último el tercer gráfico, ilustrando la posición de la Argentina en el concierto de las naciones en función de sus indicadores de ingreso per cápita y esperanza de vida. Una flecha horizontal representa el camino que la política económica puede imprimir al bienestar ciudadano, léase la “fiesta”. Cuando el bienestar se concentra entre el 1 y 0,1% de la población, la fiesta es exclusiva y excluyente. Pero cuando el bienestar tiende a ser universal y no reconoce barreras sociales, la fiesta se torna inclusiva y popular. No hay país en el mundo que no viva una “fiesta”, pues la riqueza siempre es apropiada por alguien. Depende de la naturaleza política de la clase gobernante que dicha “fiesta” sea para unos pocos o para las grandes mayorías.

Introducción

El ex presidente del Banco Central en tiempos del menemato, Javier González Fraga, expresó públicamente y sin bemoles cómo piensan quienes ocupan el Poder Ejecutivo Nacional desde el 10 de diciembre de 2015. Citamos dos de sus frases más emblemáticas. La primera, a pocos días de entrar en vigencia el tarifazo energético: “Se viene una caída de consumo porque acá hemos tenido una fiesta. Yo he descripto lo que hemos visto en estos meses como una familia que hipoteca su casa para irse de vacaciones (sic). Ha habido un consumo más allá del nivel sostenible… La plata que yo me ahorré por pagar una tarifa subsidiada, me la gasté en el shopping, en el supermercado, en otras cosas; y eso generó un aumento de la demanda. Entonces, el aumento de las tarifas, producido por una caída de los subsidios, va a generar una caída del consumo que va a aplacar las expectativas inflacionarias”. Y la segunda, pronunciada días atrás: “[el kirchnerismo] le hizo creer al empleado medio que su sueldo servía para comprar celulares, plasmas, autos, e irse al exterior, pero eso era una ilusión, no era normal”.

En igual dirección se manifestaron prácticamente todos los funcionarios del Poder Ejecutivo Nacional. Gabriela Michetti, por ejemplo, expresó: “Los más difícil para nosotros es atravesar el momento en el cual salís del populismo y salís de la fantasía de una mentira importante y muy grande, de haberle dicho a la gente que podía vivir de esta forma eternamente porque tenemos recursos para eso”.

A continuación, el Profesor Hans Rosling del Karolinska Institutet y director de la Fundación Gapminder explica al economista de Cambiemos y a la Vicepresidenta de la Nación la relación entre el poder adquisitivo de una población (entre sus muchas consecuencias “fiesteras” el consumo de celulares, plasmas, autos, etc.) y su expectativa de vida. Este último indicador es directamente proporcional al nivel de bienestar (la calidad de vida) de las clases populares. El video está en inglés, pero González Fraga y Michetti lo entenderán sin problemas. Por las dudas, una suerte de traducción/explicación al final.

¿Qué es lo que explica Rosling? Que los países de bajos a muy bajos ingresos per cápita (en su mayoría africanos -color azul-) tienen bajísima expectativa de vida e, inversamente, los países con medios a altos ingresos per cápita mayor bienestar social. No existe esperanza de vida por encima de los 64 años en las naciones más empobrecidas del planeta; y no existe nación de altos ingresos cuya expectativa de vida resulte menor a los 74 años. En pocas palabras: se vive más y mejor en los países con mayores ingresos per cápita. No obstante y como advierte el Profesor Rosling, la gran diferencia observada entre países con niveles de ingresos medios (donde está ubicada la Argentina y la inmensa mayoría de las naciones) radica en cómo se distribuye y utiliza el dinero generado. Esta afirmación nos conduce a los gráficos subsiguientes.

Fiesta para el 99%
El gráfico de abajo explica la evolución del ingreso per cápita en la República Argentina entre 2003 y 2015, tendencia que permitió incrementar la expectativa de vida de la población al mejorar significativamente su calidad de vida (estándar de vida). Nuestro país se aproximó así a las naciones con los mayores índices de desarrollo humano del planeta (mayor bienestar social), al trasladarse sin pausa en dirección del cuadrante derecho superior durante los últimos doce años.


Fuente: Elaboración propia. Adaptado de Gapminder. El tamaño de las burbujas refleja el volumen de las poblaciones de cada país.

Ahora bien, la combinación entre el incremento del ingreso per cápita y un aumento en la expectativa de vida es indicativo de una distribución progresiva de la riqueza. Y para medir si la riqueza generada en una nación se distribuye equitativamente o no, nada mejor que el Coeficiente de Gini. ¿Qué fue lo que el Prof. Rosling encontró? Que la distribución del ingreso fue regresiva entre 1986 y 2003; pero a partir de dicho año, se convirtió en progresiva (reducción del Coeficiente Gini).


Fuente: Elaboración propia. Adaptado de Gapminder.

Fiesta para el 0,1-1%
Los economistas del Centro de Estudios para el Cambio Social (CECS) Itai Hagman, Pablo Wharen y Martín Harracá publicaron un notable informe titulado “Transferencias al capital”. Hallaron que “Agregando los efectos de las distintas políticas económicas, se registra que la transferencia de ingresos durante los primeros cinco meses del gobierno de CAMBIEMOS alcanzó los 281.106 millones de pesos, equivalente a casi 19.383 millones de dólares actuales. Esta suma equivale a USD 1.762 por trabajador ocupado; USD 451 por habitante; USD 160 millones por día; USD 7 millones por hora; USD 111.242 por minuto”. Y concluyeron: “Los primeros pasos del gobierno de Macri implicaron cambios insoslayables en la distribución del ingreso. El proceso de transferencia afectó la calidad de vida de la mayoría de los argentinos al reducir el poder adquisitivo, a la par que expone a la economía argentina a mayores vulnerabilidades en el sector externo. El sentido de las principales medidas del nuevo gobierno y la magnitud de su alcance dan una pauta clara de la orientación económica con la cual se ha decidido conducir la economía”.

Veamos la explicación de arriba plasmada en un gráfico nuevamente provisto por la Fundación Gapminder, con un pequeño agregado nuestro:


Fuente: Elaboración propia. Adaptado de Gapminder.

La flecha vertical verde, gentileza de nuestro Observatorio, indica la posición de la Argentina en una tabla que relaciona el ingreso nacional con la salud de su población, conforme datos de 2013. La flecha horizontal negra, también gentileza de nuestro Observatorio, sintetiza el siguiente razonamiento: el neoliberalismo -aquí como en cualquier parte del mundo- es el sistema de poder mediante el cual las clases gobernantes administran la riqueza del país en favor de sus propios intereses y los de sus tradicionales socios extranjeros, por supuesto, en detrimento de las clases populares pues la torta (o la pizza, según Prat Gay) es una sola.

En una administración neoliberal la riqueza fluye de las clases populares a los sectores concentrados de la economía. En la República Argentina, tales sectores son: la banca financiera, la oligarquía agroexportadora y las grandes corporaciones nacionales y multinacionales. Cuando la distribución del ingreso recorre dicha dirección, esto es, una regresiva, el 99% de la población se empobrece y el 1% (o menos) se enriquece.

“Fiesta” y cuestión nacional
El rumbo de la política económica tomado por un gobierno determinará que la “fiesta” (léase, el bienestar ciudadano) abra sus puertas solamente para el 0,1 al 1% de la población o bien para el 99%, fiesta que en realidad debe ser entendida como el lugar donde los agasajados forjan una mayor calidad y expectativa de vida. A propósito, resulta clave advertir que no hay país en el mundo que no viva una “fiesta”, pues la riqueza siempre es apropiada por alguien y sin riqueza no hay progreso. En suma, dependerá de la naturaleza política de la clase gobernante que dicha “fiesta” sea para unos pocos o para las grandes mayorías, que el progreso sea para una élite de iluminados o para las masas.

Entre 2003 y 2015, el bienestar social (la “fiesta”) se extendió a un número progresivo de argentinos y argentinas. La “fiesta” abrió así sus puertas a todos. Y cuando en la Argentina hay fiesta para todos, el granero del mundo -el anacrónico proyecto político que posibilita la supervivencia y perpetuación de nuestras tradicionales e históricas clases dominantes- se ve gravemente perjudicado.

Pero los representantes de una Argentina pastoril se hicieron del poder a partir del 10 de diciembre. El retorno a la “normalidad”, esto es, al “país” compatible con sus intereses y supervivencia les resulta de vida o muerte. De vida o muerte pues la reducción de la extensión productiva del país de los más de 3 millones de kilómetros cuadrados a las provincias pampeanas, fuente económica, cultural y geopolítica de su poderío; de vida o muerte el desmantelamiento de un mercado interno en expansión, pues antagoniza con el modelo agroexportador; de vida o muerte la destrucción de las bases de una economía autosuficiente, desde que el granero del mundo no subsiste sin permanente déficit, endeudamiento y una división internacional del trabajo que nos reserve el estatus de economía satélite y apendicular; y por último, de vida o muerte la eliminación de las capacidades científicas, tecnológicas e industrialistas de alto valor agregado que pudieron haberse desarrollado, todo lo cual contribuía enormemente a la desprimarización de la economía. Y una economía desprimarizada es una economía cada vez más independiente, y una economía cada vez más independiente es una economía que más productos y manufacturas hechos con el esfuerzo argentino aporta a su propio pueblo, que en volúmenes crecientes los compra y consume. Y mientras más sinergia entre todo esto, más bocas que alimentar, menos granos y carnes que exportar, menor financiamiento de exportaciones agropecuarias con manufacturas extranjeras, menor dependencia foránea, menor necesidad de préstamos y salvatajes, menos subdesarrollo, menos pobreza, menos Argentina pastoril y vacuna.

La “normalización” anterior, que no es otra cosa que adaptar a las necesidades de la burguesía chacarera y comercial pampeana un país y una población cuya extensión y volumen siempre los horrorizó, en términos “fiesteros” podría resumirse así: los criterios de admisión a la “fiesta” y de permanencia en ella cambiaron drásticamente con Mauricio Macri Presidente: todos los días cientos de miles de compatriotas son expulsados del salón; en su lugar ingresan un puñado de empresarios, banqueros y estancieros (las tradicionales 100 familias de privilegiados). ¿Cómo nos expulsan? Desde el 10 de diciembre de 2015 se llevan sustraídos de los bolsillos de las clases populares a razón de 1.665.000 pesos por minuto (111.200 dólares), tal y como nos explicaron los economistas del CECS. Está claro que cada vez menos ciudadanos querrán entrar al boliche en esas condiciones. Está claro que la “fiesta” es exclusiva y excluyente, y por tanto, profundamente antipopular.

Federico Bernal
Bibliografia
Fundación Gapminder http://www.gapminder.org/answers/how-does-income-relate-to-life-expectancy/
Transfiriendo al capital http://itai.com.ar/wp-content/uploads/2016/05/Transfiriendo-al-capital-Mayo-2016.pdf
Income data: World Bank GDP per capita, PPP (constant 2011 international $), Jan 14 2015.
Life expectancy: IHME 2014. Available from http://vizhub.healthdata.org/le/. Jan 14 2015.
Population: UN World Population Prospects: The 2012 Revision.