UN AÑO DE M


El presente informe realiza un balance de la política económica del primer año de gobierno de Mauricio Macri, desde el Plan Verano inicial recostado en una alianza con los productores de soja, pasando por el Plan Otoño recostado en los mercados financieros internacionales, la larga espera por una primavera de inversiones y los debates actuales sobre si abordar una agenda de populismo financiero para dejar atrás la depreflación de cara a las elecciones legislativas del próximo año. Además, los destacados para la prensa donde se observa el triste regreso del mate cocido a la hora de la comida en los hogares más humildes (a partir de indicadores de producción de alimentos y bebidas), la subida de los sojeros a la bicicleta financiera, la caída de Brasil y del empleo local.

UN AÑO DE M
Cumplido un año de gobierno de Mauricio Macri, la economía no logra dejar atrás la depreflación, depresión de la actividad con elevada inflación. Las promesas iniciales de shock de confianza y lluvia de inversiones, seguidas por las expectativas de un próspero segundo semestre, hasta llegar a la menos pretensiosa teoría de los brotes verdes, una a una se fueron disipando hasta recibir las fiestas con casi todos los sectores económicos en franca caída. Pero no todos perdieron en este primer año de Cambiemos. Los sectores primarios ligados a los granos y oleaginosas, minerales metalíferos y de extracción de gas fueron los grandes beneficiarios de la política de precios e impuestos de la actual gestión. Sin embargo, no alcanzan a compensar el impacto en la actividad del derrumbe de la construcción, la industria o el comercio de la mano de la menor obra pública, la crisis de Brasil y el deteriorado consumo popular. La consecuencia es un incremento del desempleo en un contexto donde la mayor parte de los argentinos vio licuar el poder adquisitivo de sus ingresos frente a los aumentos de los precios. Los más lastimados, sin lugar a dudas, fueron quienes ocupan la base de la pirámide social cuyos ingresos laborales perdieron casi un 20% de su valor frente a los precios según datos del INDEC. Esa realidad social se muestra con toda su crudeza en los datos de producción de la industria alimenticia. Mientras disminuyó la producción de lácteos, carnes y bebidas, se incrementó la de yerba mate, indicando que el mate cocido volvió a ocupar un lugar central en la mesa de los más humildes.

Descargar informe completo