Tarifazo: “Se acabó la seguridad jurídica para la ciudadanía, los usuarios y los consumidores”

Entre otros conceptos, Bernal expresó que “los consumidores y la ciudadanía en general están presos de las decisiones emanadas de una cámara de empresas energéticas nacionales y multinacionales con poder ministerial, es decir, el Ministerio de Energía de la Nación”.

“Los subsidios cumplían una función de promotora del bienestar social, de incremento progresivo de la competitividad y modernización de nuestro aparato productivo e industrial en tiempos de crisis internacional; la demanda de energía aumentaba y eso permitía la realización de una ingente cantidad de obras de infraestructura energética que a su vez irrigaban en desarrollo, empleo, federalismo. Todo esto desapareció”.

“Las medidas de la cámara empresarial con poder ministerial a través de sus dos resoluciones, la 6 y 7, nos sumergen en la desregulación absoluta y la anarquía de mercado de los noventa y de La Alianza. Quieren que se desplome el consumo, de energía, de carne, de todo, para que las empresas inviertan menos en el mercado interno y les sobre más para exportar a precios internacionales y sin retenciones”.

“Como muestra basta saber que el subsecretario de Coordinación de Política Tarifaria (Ministerio de Energía de la Nación), el economista Andrés Chambouleyron, representó a empresas extranjeras en 11 juicios contra el Estado nacional ante el CIADI. Este patriota es quien hoy maneja y recomienda al ministro Aranguren la política tarifaria”.

Para concluir, Bernal señaló que “la Resolución 7/2016 del día de la fecha elimina el FOCEDE, un Fondo para la realización de obras en el segmento de distribución que desde su recuperación por parte del Ministerio de Planificación en 2014 fue piedra angular para la mejora del servicio y la terminación de infraestructura que las empresas deberían haber terminado y no hicieron. Las empresas invierten si los marcos regulatorios y la normativas son estrictas y las obligan a invertir. En ausencia de regulación y control (en ausencia del Estado) volvemos a la falacia del derrame y el robo a mano armada al bolsillo de los argentinos como ya nos sucedió con Menem y De la Rúa”.