Subsidios y política económica pre y post la restauración neoliberal

El gobierno de la restauración neoliberal definió su política económica variando fundamentalmente el destino de los fondos que dispone el Estado para distribuirlos entre los diferentes actores económicos y sociales. El otorgamiento de subsidios a personas y empresas identificó plenamente el perfil de la nueva política económica, de corte regresivo, frente a la vigente hasta el 10 de diciembre de 2015, de neto corte progresivo.

Así la variación del destino de  los subsidios cambio de receptores lo que supuso un acrecentamiento sustancial de ingresos para algunos sectores de la sociedad que están situados en la cúspide de la pirámide de los ingresos. Es el caso por ejemplo de los productores agrarios de mediano y gran tamaño que no viven en sus fincas y entregan a terceros la siembra y recolección de cereales y en especial de la soja. Ellos fueron favorecidos por la disminución (el caso de la soja) o la eliminación de los derechos de exportación de maíz y trigo  más allá de la distancia a puertos y del tamaño de la explotación productora de tales alimentos y materias primas. Recuérdese que en el caso del trigo hasta el 10 de diciembre pasado regia un sistema de devolución de los derechos de exportación que favorecía a los productores pequeños ,reintegro que no abarcaba a los de gran dimensión.

A la vez, con una demora de tres meses desde la asunción del nuevo gobierno se eliminaron gran parte de los subsidios a los servicios públicos básicos, lo que ha afectado a la mayoría de la población y a las industrias y comercios de todo el país con la excepción de una franja de consumidores de tales servicios muy reducida. La  franja beneficiada del 20% de la población –la de más bajos ingresos- también tuvo aumentos pero no menores al 50%. Al mismo tiempo,  los incrementos que afrontó el grueso de los consumidores (entre 200 a 600%), comprendió estratos sociales de bajos y medianos ingresos que repercutieron sensiblemente en su capacidad económica , dada la estrechez de sus ingresos

Afirmamos que el subsidio siempre que sea justificable es totalmente legitimo y valedero. En tanto el estado suprimió tales subsidios a la luz, el gas y el transporte y mantuvo otros, que los vamos a detallar  se entenderá definitivamente por  que el subsidio no es una mala palabra Todo depende a quien favorece y a quien perjudica para juzgar su validez y pertinencia.

Los descomunales aumentos de los costos tarifarios en servicios indispensables para las familias y las PYMES, fruto de la eliminación de los subsidios, castigó a consumidores de todo el país en proporciones diferentes según su nivel de ingreso pero siempre termino afectando el nivel de vida y de capacidad productiva  de la población de ingresos bajos  y medios. Entonces ,por qué se aumentó el subsidio a las empresas que producen gas y petróleo pagándoles ,en ambos casos, el doble de lo que se cotiza el producto a nivel internacional.  Aquí hay un grupo reducido de grandes empresas que han acrecentado y no disminuido los subsidios recibidos. Tienen “coronita” ,como se suele decir popularmente? Parece que sí. Es que son multinacionales de gran tamaño ,inclusive la SHELL que presidia poco antes de asumir el cargo de ministro el Sr. Aranguren. Y el subsidio a los productores de leche que en sus tambos tienen perdidas porque el producto ha caído en el mercado mundial en su valor comercializable .Se aumentó el subsidio que recibieron los tamberos de todo el país cualesquiera sea el tamaño de sus explotaciones en 40 centavos el litro ( lo cobra el Sr. Biolcatti ex presidente de la Sociedad Rural Argentina,el establecimiento productivo más grande del país y el pequeño productor santafesino cooperativizado por igual), Son  ingentes las cantidades de dinero que el Estado pone en manos de dichos productores por el quebranto que afrontan, sin considerar la productividad de los tambos, muy superior en los de mayor dimensión.

Un  estudio reciente de dos destacados economistas (Hernan Lechter y Julia Strada, del CEPA, denominado El Vuelto), da lugar a una estimación de los montos que suponen la eliminación de cargas impositivas y pago adicional de intereses a los Fondos Buitres,por un lado, y de cuanto recibieron los sectores  sociales de más bajos ingresos del país como transferencias estatales, por el otro. El cuadro que sigue es una síntesis de tales cálculos.

Transferencias a los sectores populares y concentrados
Transferencias a los sectores populares Monto (pesos)
Devolución de IVA a alimentos de la Canasta Básica 4.000.000.000
Ampliación de beneficiarios de AUH 9.200.000.000
Pago único de 500 pesos a beneficiarios AUH, jubilados y pensionados que perciben la mínima 4.200.000.000
Aumento 20% de Argentina Trabaja y Ellas Hacen 1.248.000.000
Microcréditos 1.000.000.000
Subtotal 19.648.000.000
Quita de subsidios a las tarifas eléctricas, gas y agua -120.800.000.000
Total -101.152.000.000
Transferencias a los sectores concentrados Monto (pesos)
Reducción/quita derechos de exportación zona núcleo (soja, maíz, trigo, girasol, biodiesel) 26.077.282.033
Quita impuestos a la compra de autos alta gama 4.652.182.164
Intereses de deuda por arreglo con Fondos Buitres 18.615.000.000
Total 49.344.464.197

 

Como se advierte de las cifras antedichas el total de los subsidios que se han suprimido a los consumidores de los servicios públicos supera los 120 mil millones al año mientras que los beneficios que se prometen a las familias de inferiores recursos (algo así como el 20% más pobre) llega a no más de 19.000 millones de pesos El balance es entonces altamente negativo. Las transferencias a los sectores altamente concentrados son casi 50.000 millones de pesos Y en esta estimación no se incluyen los citados subsidios a las petroleras  y extractoras de gas y  a los grandes tambos resueltos por el Gobierno Nacional luego de confeccionado el estudio.

Por supuesto,  hay además subsidios adicionales, encubiertos, que favorecen a las instituciones bancarias y grandes inversores personales e institucionales argentinos y extranjeros. El  restablecimiento de la “bicicleta financiera” con la apertura total a los flujos de capital d e corto plazo del Resto del Mundo junto a la admisión de un fuerte diferencial en el rendimiento de las LEBAC en relación a lo que los bancos abonan por los intereses de los plazos fijos (10  puntos de porcentual en promedio) es otra fuente de transferencias estatales al sector de las Finanzas, so pretexto de combatir a la inflación .Esta estrategia, que está en las entrañas del enfoque neoliberal, ya se ha comprobado ineficiente para detener el alza de los precios. Este fenómeno está causado  por factores múltiples que tienen que ver  con el elevado poder de negociación de los formadores de precios, las devaluaciones  bruscas y de significativa dimensión y la puja distributiva y no por el circulante existente, consecuencia y no causa de los saltos inflacionarios.

Otro estudio originado en una consultora prestigiosa afirma de forma rotunda que el gobierno va a gastar en subsidios este año el mismo monto nominal en pesos  que el año pasado aunque los destinatarios hoy no son los mismos. Es decir, el instrumento de política económica se mantiene aunque en términos reales su incidencia presupuestaria ya no es del 3,8% del PBI sino que cae a un 2,8% por la inflación  Esta estimación, además, fue hecha antes del aporte estatal a las grandes empresas productoras de gas natural a quienes se les favoreció muy recientemente con un pago  del doble por la unidad en que se mide dicho combustible que el que percibían hasta este año mientras que los habitantes de las ciudades más grandes ,en especial del Área Metropolitana del Gran Buenos Aires, ven aumentados sus egresos por el consumo de dicho combustible en proporciones gigantescas como ya puntualizamos

El subsidio en sí, entonces, no es mala palabra sino que tiene que ver quienes lo reciben. En la política económica actual, paradojalmente, los que más tienen son los más favorecidos como queda claro a partir de las consideraciones explicitadas en el texto.

Alejandro Rofman