Sin respiro: inflación y estancamiento

Cuando parecían haber frenado los aumentos de precios en los últimos días, el 10% de suba en los combustibles que ya totaliza un 31% en lo que va del año, volvió a poner el grito en las nubes.

Ya no solo se agrava el no poder llegar a fin de mes por los altísimos precios, sino que la bocha empieza a golpear a la producción. Cayeron las ventas minoristas, la venta de combustibles y como si fuera poco, aumento el precio de la canasta básica alimentaria.

Según FIEL,  Una familia tipo, integrada por dos adultos y dos menores, necesitó en abril ingresos por 10.580,5 pesos mensuales para no caer bajo la línea de pobreza, lo que implicó un alza del 7,8 por ciento en el precio de la canasta básica total (CBT) respecto de marzo (cuando se necesitaban 9817,4 pesos para cubrir esa canasta), y un aumento del 41,5 por ciento respecto de un año atrás, según un informe de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL) difundió.

Según las proyecciones de la consultora, la canasta básica alimentaria (CBA) de la ciudad de Buenos Aires -con la que se mide el nivel de indigencia- para una familia de dos adultos con dos hijos alcanzó el mes pasado un valor de 4524 pesos, lo que significa una suba de 2,7 por ciento frente a los 4403,1 pesos del mes anterior, y un aumento del 36,5 por ciento con respecto al monto necesario un año atrás.

El tarifazo en los servicios públicos disparó la inflación del mes pasado hasta el 7 por ciento, la mayor suba mensual desde abril de 2002. A pesar del inédito apagón estadístico del Indec, las diferentes consultoras calcularon un avance de esa magnitud en los precios a raíz de las medidas de “sinceramiento” adoptadas por el Gobierno nacional. Así, en apenas cuatro meses la inflación alcanzó el límite inferior de la pauta del 20-25 por ciento que pretendió instalar a comienzos de año el ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat-Gay.

En el acumulado del primer cuatrimestre de este año, el costo de la CBA sufrió un incremento del 14,9 por ciento.

Respecto del costo de la canasta básica total (CBT) -con la que se mide el nivel de pobreza- se encareció en el primer cuatrimestre 18,59 por ciento, y sumó en los últimos doce meses un aumento de 41,5 por ciento. El informe de FIEL precisó que “en relación con abril del año pasado, se requieren $ 3105 pesos mensuales adicionales para que una familia tipo cubra el costo de la canasta de pobreza”.

La canasta básica alimentaria está compuesta sólo por alimentos, mientras que la canasta básica total incluye una serie de servicios, como luz, gas, transporte, vestimenta y otros rubros necesarios para el desarrollo mensual de una familia.

Calcular los ingresos necesarios para cubrir un consumo básico permite medir la llamada pobreza por ingresos, que de acuerdo con los últimos datos relevados por la Universidad Católica Argentina (UCA) supera el 30% de la población.

En un contexto donde la inflación no desacelera, la flexibilización laboral es una carta más en la manga de los empresarios, que lejos de ver por el bolsillo de la gente miran por la billetera propia.

Según El titular de la Cámara de la Industria de Carne (CICCRA), Miguel Schiariti, debido al aumento brusco de los precios de la carne, el consumo de la misma ya habría caído un 10% solo en el mes de abril. Los precios de la carne vacuna se incrementaron entre 20 y 30% en el último mes y los especialistas descuentan que esto provocará una retracción de las ventas hacia el mercado doméstico. En promedio, cada argentino cerrará 2015 con un consumo de 62 kilos, pero este nivel podría caer a 55 kilos o más en 2016, debido al nuevo escenario que se abre para la ganadería. El ajuste del consumo, así, sería de por lo menos un 10%. Ni tras la crisis de 2001 se comió en el país tan poca carne.

Con el aumento de los combustibles sucede algo similar. Según el presidente de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos (Cecha), Carlos Gold, la caída en las ventas de los hidrocarburos rondaría ya el 28% promedio en todo el país, entre el 1 y el 5 de mayo, luego del aumento de 10% aplicado en naftas y gasoil.

Del mismo modo las ventas minoristas según CAME cayeron en el mes de abril un 6,6%. Todos los rubros que componen la oferta minorista cayeron en el mes. Las bajas más fuertes se sintieron en: Electrodomésticos y artículos electrónicos (-12,3%), Ferreterías (-9,4%), Materiales para la construcción (-8,7%), Golosinas (-8,6%) y Bijouterie (-8,3%).

El programa Ahora 12 y los descuentos fuertes que aplicaron algunos comercios, necesitados de efectivo, ayudaron a activar por momentos el mercado. Pero la gente, que viene arrastrando las cuotas desde hace un año, no estuvo tampoco muy predispuesta a endeudarse ya que buscaron achicar las deudas y evitar los punitorios de intereses que vienen siendo muy altos.

Todo esto se enmarca en las mediciones de la agencia calificadora Moody’s, que trazó un duro panorama para este año en Argentina: el Producto Bruto Interno (PBI) caería 1,5%, lo que derivará en un aumento de la tasa de desempleo, y la inflación sería superior al 30%.

En lo que resta del primer semestre aun falta la efectivizacion de los aumentos de gas en muchos hogares, del subte en la Ciudad de Buenos Aires, de las tarifas de las telefónicas y celulares y de las prepagas, siempre y cuando Mauricio Macri y su gabinete no encuentren otro precio más que aumentar.

 

Ramiro Bogado