PRODUCTO DE LA REPRIMARIZACIÓN


Los cambios en la política económica implementados a partir del último recambio en el Poder Ejecutivo están generando alteraciones en la estructura del comercio exterior argentino. Si bien el análisis interanual se realiza sobre los ocho primeros meses del año, en un contexto de variables reprimidas, las cifras oficiales divulgadas por el INDEC muestran una tendencia a la reprimarización de las ventas externas. Asimismo, se revela un sensible aumento de la incidencia de los bienes de consumo final importados, modificando la lógica de sustitución de importaciones que se observó en los últimos años. En el presente informe se intenta dar cuenta de los principales resultados en materia de comercio exterior, en lo que va del año. Desde el punto de vista macroeconómico, las principales medidas que incidieron sobre el desempeño del sector externo pueden ser resumidas en:  La eliminación de los controles cambiarios y posterior devaluación de la moneda del 50%.  La quita del 5% de las retenciones (derechos de exportación) a la exportación de soja y la quita total al resto de los cultivos (como maíz y trigo); la quita de retenciones del 5% a la producción primaria minera y a las exportaciones industriales de ciertos productos;  La eliminación del sistema de Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación (DJAI) y eliminación de los cupos, por el otorgamiento de Licencias Automáticas y un Sistema Integral de Monitoreo de Importaciones (SIMI). Dichas medidas otorgan un perfil de liberalización y apertura al ejercicio del comercio. En ese contexto, la situación que atraviesan las empresas locales en el mercado interno dificulta la supervivencia de algunos sectores sin mayores protecciones arancelarias, por no ser considerados estratégicos. A su vez, el incremento en las tarifas de los servicios públicos y la inflación observada presionan los costos empresariales, mermando la competitividad ganada con la devaluación. Esto, sumado a la crisis de los principales socios comerciales del país, dificulta una salida exportadora a la crisis. Más aún, los excedentes externos y la declinación secular de los precios a los que se ofrecen esos productos, está generando un avance significativo sobre el mercado en industrias que, si bien protegidas, habían crecido fuertemente en los últimos años. Estos fenómenos, de manera agregada, se manifiestan en un incremento de las exportaciones de los bienes primarios, en detrimento de las exportaciones industriales (MOI). En conjunto, se verifica un alza sostenida de las importaciones de bienes de consumo finales, los cuales reemplazan producción local. Este aumento de las importaciones de los bienes de consumo, contrasta con la caída de las ventas en el mercado local y con el retroceso de la producción en las fábricas nacionales. La situación se vuelve más aguda en un contexto de inflación de costos por el salto en las tarifas de los servicios públicos. Con todo, según datos de consultoras de mercado, la producción de artículos de línea blanca de electrodomésticos presentó una caída interanual del 10,7% en los primeros siete meses del año. Además, para el INDEC las importaciones de heladeras aumentaron un 286%, las de exhibidoras un 536%, ventiladores un 80% y calefactores eléctricos un 146%.

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