Nuevo gobierno, intelectuales orgánicos y bloque de poder

Es poco discutible que la sociedad introdujo un giro copernicano en el tipo de régimen y la forma de Estado al transitar de un gobierno nacional y popular a otro de carácter neoliberal. Mientras que el primero puso énfasis en el crecimiento económico y la redistribución del ingreso a favor de los asalariados, la política de la gestión actual tiende a sustentar sus acciones sobre dos ejes principales. Uno de ellos consiste en modificar la estructura estatal que se fue conformando durante el ciclo de los gobiernos kirchneristas, adecuándola a las necesidades de una transferencia de la regulación de las actividades económicas puramente al “mercado” que no es otra cosa que dejarla en manos de los sectores oligopólicos. El otro, consiste en poner en marcha una política de ajuste del proceso económico que implica un salto significativo en el ritmo inflacionario que está generando una reducción del nivel de actividad y una reversión de la participación de los asalariados en el ingreso.

Si bien la nueva forma que asuma el Estado y el régimen económico depende, en parte, de cómo se desenvuelvan estas cuestiones, también es importante analizar los realineamientos que se manifiestan entre las distintas fracciones del capital dado que el bloque dominante es el que conduce el proceso económico en función de los intereses particulares de la fracción hegemónica. Debido a lo prematuro del proceso abierto, una primera aproximación que procure identificar qué fracción del capital ejerce la hegemonía política, y por ende el control del Estado, se puede establecer a partir del análisis del origen de los funcionarios del gobierno nacional. Se trata de los intelectuales orgánicos de los sectores dominantes dado que, según Antonio Gramsci, éstos son los que cumplen funciones organizativas “tanto en el campo de la producción como en el de la cultura, como en el campo administrativo-político”.

Con tal finalidad se analizó una muestra de 104 funcionarios vinculados directa o indirectamente al área de economía, diferenciando a los que provienen laboralmente de cargos estatales, los que son portadores de una representación directa de las diversas fracciones del capital, y los que tienen una representación indirecta y más general en tanto provienen de instituciones de la sociedad civil que cumplen funciones auxiliares para las diferentes fracciones del capital (cámaras, fundaciones, consultoras, etc.).

Así, los resultados obtenidos expresan que los funcionarios provenientes de otras administraciones estatales representan apenas el 28% de los funcionarios considerados y cuyo núcleo central son los “cuadros” políticos propios provenientes del gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que ya estaba conducido por el PRO. Por otra parte, se encuentran los funcionarios de los que puede inferirse que detentan una representación directa de las fracciones del capital en tanto provienen de empresas que actúan en diversas actividades económicas. Mayoritariamente, estos intelectuales orgánicos ejercían previamente altas funciones en las firmas en las que actuaban, lo cual dio lugar a que se caracterizara a la gestión actual como “el gobierno de los CEO” o como la “Ceocracia”. Los 40 funcionarios que responden a esas características y concentran 38,5% de los mismos no constituyen un conjunto homogéneo en tanto provienen de diferentes fracciones del capital. El núcleo central de estos funcionarios procede de bancos transnacionales y empresas extranjeras de donde provienen 31 funcionarios que representan el 78% de esta categoría y prácticamente el 30% del total. La representación de los grupos económicos locales se ubica en las antípodas de las que ostenta el capital extranjero debido a su escasa relevancia. De esa fracción del capital provienen sólo 7 funcionarios cuya incidencia es del 17,5% de la categoría y del 6,7% en el total de los cargos.

Distribución de los funcionarios de acuerdo a su procedencia laboral, 2016 (cantidad y porcentajes)

Procedencia Total funcionarios Principales instituciones
Cantidad %
I. Administración pública 29 27,9 Gobierno de la Ciudad de Bs. As. (14), Cámara de Diputados (4), Gobierno de la Prov. de Bs. As. (1), Gobierno de la Prov. de Córdoba (1), Gobierno de la Prov. de Tucumán (1), Gobierno de la Prov. del Chaco (1), ex funcionarios menemistas de Energía y Minería (2), SIGEN (1), SEDESA (1), etc.
II. Representaciones directas del capital 40 38,5  
Bancos transnacionales y empresas extranjeras 31 29,8 JP Morgan (3), Shell (3), HSBC (2), Deutsche Bank (2), Pan American Energy (2), Telecom (2), Telefónica (1), Total (1), Wintershall Energía (1), ICBC (1), Goldman Sachs (1), General Motors (1), Edenor (1), Edesur (1), DirecTV (1), Axion (1), LAN (1), Thomson Reuters (1), Compas Lexecon (1), Citibank (1), Lóreal (1), Morgan Stanley (1), Duke Energy (1) .
Grupos económicos locales 7 6,7 Techint (2), Banco Galicia (2), Grupo Pegasus (2), Arcor (1).
Otras fracciones del capital y firmas sin identificar 2 1,9 Dietrich (1), Food Arts (1).
III. Representaciones indirectas del capital (auxiliares) 35 33,7  
Cámaras empresariales* 13 12,5 AACREA (3), COPAL (2), CRA (2), UIA (1), IAPG (1), ADEERA (1), APROGRAN – CAIDIRA (1), CADIM (1), Cámara de Feedlot (1).
Fundación y consultoras 11 10,6 CIPECC (3), Estudio Montamat y Asoc. (2), Consultora M&S (1), Economía y Regiones (1), CIECTI (1), Di Tella (1), Barimont (1), Infortambo (1).
Estudio jurídicos, contables y financieras 11 10,6 Estudios Amadeo (1); Bruchou, F. Madero y Lombardi (1); Casagne (1); Cortes e Ibelli (1); Leguizamón, Alonso y Asoc, (1); Oliva, Dondo y Nicastro (1); Reinke (1), Cía. Inversora Latinoamericana (1), Garrido y Asoc. (1) Lacoste Soc. Bolsa (1), Tilton Capital (1).
IV. Total 104 100,0  

* Los nombres completos de las instituciones que tienen representantes son por orden de aparición las siguientes: Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (AACREA); Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (COPAL); Confederaciones Rurales Argentinas (CRA); Unión Industrial Argentina (UIA); Instituto Argentino del Petróleo y el Gas (IAPG); Asociación Argentina de Energía Eléctrica (ADDERA); Asociación Argentina de Productores de Granos (APROGRAN); Cámara de Agentes Independientes de Inspección de la República Argentina (CAIDIRA); Colegio Argentino de Ingenieros de Minas (CADIM); Cámara de Feedlot.

Nota: La metodología puede consultarse en CIFRA (2016): La naturaleza política y económica de la alianza Cambiemos, Documento de Trabajo N° 15, Buenos Aires.

Fuente: Elaboración propia sobre la base de información pública e informantes calificados.

Los bancos transnacionales constituyen la actividad con mayor cantidad de funcionarios, seguida por la producción y refinación de hidrocarburos y diversas prestadoras de servicios donde se cuentan las compañías distribuidoras de electricidad, las telefónicas y de informaciones. Lo llamativo es que los funcionarios que se desempeñaban en la actividad industrial son sólo dos (de General Motors uno de ellos y L´Oreal el otro) mientras que del sector agropecuario pampeano no proviene ningún funcionario, lo cual es parcialmente compensado si se considera a aquellos que provienen de las firmas de la sociedad civil que son auxiliares de los sectores dominantes. Entre ellos, los representantes del sector agropecuario pampeano congregan 7 funcionarios.

La hegemonía del capital extranjero y especialmente de capital financiero internacional implica una profunda torsión en la composición del bloque de poder que sustentó entre 1976 y 2001 el patrón de acumulación basado en la valorización financiera. Mientras que en aquel período la fracción hegemónica fueron los grupos económicos locales cuyo núcleo central eran no sólo industriales sino también agropecuarios y financieros (tal los casos de Pérez Companc, Bunge y Born, Garovaglio y Zorraquín, Bridas, etc.), ahora ese lugar lo ocupa el capital extranjero cuando si bien antes estaba fuertemente enraizado en el bloque de poder no era el que conducía el Estado.

Este giro copernicano en las entrañas del bloque de poder instala de por sí un nuevo tipo de contradicciones dentro de la alianza en el poder, que se potencia y se vuelve más compleja por los realineamientos que se han generado durante los últimos tiempos en la representación política de los intereses de las fracciones del capital. En efecto, si bien los grupos económicos forman parte del bloque de poder actual en tanto acuerdan plenamente en disciplinar y profundizar la explotación de la clase trabajadora, tienen su propia representación política en el Frente Renovador que salió tercero en las elecciones y funge como la oposición “civilizada” dentro del sistema político. La alianza Cambiemos y el Frente Renovador tienen como objetivo desplazar definitivamente de la arena política al frente nacional y popular que se consolidó durante la culminación del ciclo de los gobiernos kirchneristas, delineando de esa manera un sistema político en que oficialismo y oposición respondan firmemente a los intereses de las fracciones del capital dominante. El escenario está abierto y dependerá, como no puede ser de otra forma, de las relaciones de fuerzas y por ende de las luchas sociales y políticas que se entablen entre las fracciones dominantes y el campo popular (con sus respectivas representaciones políticas).

Pablo Manzanelli