Macri nos conduce al TPP: la muerte de la soberanía, los derechos del trabajo y el capital nacional

EDITORIAL DE FERNANDA VALLEJOS (CLICK PARA ESCUCHAR)| QUINTA EMISIÓN DE MUCHO MÁS QUE DOS

Las dramáticas consecuencias socio-económicas del conjunto de políticas que implementó el gobierno de Macri resultan, a esta altura, indisimulables, como venimos hablando en todas las emisiones de MUCHO MÁS QUE DOS. Sin embargo, como les decía la semana anterior, hay temas fundamentales que, lamentablemente, no están a la vista de todos nosotros. Y, sin embargo, las consecuencias de esas potenciales decisiones, si se concretan los planes en los que se avanza, inconmensurablemente más severas que las de las políticas de manual neoliberal que hemos visto hasta ahora. Y lo peor es que va a ser mucho más difíciles de revertir.

¿Por qué digo esto? Porque Macri solicitó que nuestro país participe en calidad “veedor” en lo que se conoce como de la Alianza del Pacífico. Por eso va a viajar a la cumbre de presidentes de ese espacio entre el 15 y el 17 de junio, previo a reunirse con su par de Colombia Juan Manuel Santos quien presentó un pedido formal para que el país sea “observador”. Esto no puede descontextualizarse del proceso que está sufriendo toda nuestra región. Hablo de la desestabilización a la que están siendo sometidos Venezuela, Bolivia y Ecuador, además de los golpes blandos como el más reciente en Brasil, que todos tenemos muy fresco. Macri ha adoptado el rol de vocero y alfil principal de la estrategia del neoliberalismo global en nuestra región.

Para explayarme, permitánme leerles lo que decía Jason Marczak, autor del estudio ‘La Alianza del Pacífico 2.0’, realizado (es decir, financiado) por Atlantic Council y La Fundación Bertelsmann:

“Hasta hace poco se veía que ambos, el Mercosur y la Alianza del Pacífico, eran dos bloques muy distintos, con visiones bastante diferentes de la región. Ahora los países del Mercosur están tomando una proyección más abierta a la economía mundial, especialmente Argentina con Mauricio Macri como presidente.”

“La energía, sigue Marczak, es esencial para cualquier otro crecimiento económico de los países de la Alianza, y ahora hay una opción muy importante para la armonización de proyectos energéticos con la participación del sector privado”. Recordemos, de paso, que YPF puso en venta 6 áreas petroleras en Río Negro y planea vender otras 30, en Santa Cruz, Neuquén y Chubut, al menos en principio, en un marco donde los gremios denuncian el vaciamiento de YPF y alertan sobre el temor a una futura privatización de la empresa de bandera. (1)

Como les decía, este señor Marczak que está tan contento con la asunción de Macri y el rol que vendrá a cumplir, publicó el estudió al que aludí, financiado por Atlantic Council o Consejo Atlántico, en castellano.  Déjenme, mencionar sólo algunos detalles respecto del Consejo Atlántico, para tener un panorama del tablero a donde están conduciendo a la Argentina y los jugadores que participan.

¿Quiénes son los directores y los directores honorarios del Consejo Atlántico?

Algunos apellidos les van a sonar conocidos: Kissinger, Baker, Albright, Powell, Clinton y Kerry. Voy a repasar apenas algún atecedente de algunos de ellos, a título ilustrativo:

Madeleine Albright, secretaria de Estado de Clinton, entre muchas otras cosas, defendió públicamente el genocidio en Irak sosteniendo que “la muerte de 500.000 niños iraquíes fue un precio que valió la pena pagar”.

Condoleezza Rice -la recordarán porque tuvo gran protagonismo durante la década del ’90- fue también secretaria de Estado bajo los dos mandatos de George W. Bush, que nos pedía hace un tiempo a los argentinos que recordemos cuánto nos había ayudado el FMI durante los ’90 y primeros 2000, expresó además que “El populismo de Chávez está inspirado en el populismo de Perón que eranefasto”. CasualmenteRice también formó parte de la dirección de varias multinacionales, incluyendo petroleras norteamericanas y en abril de 2014, fue nombrada en una de las principales empresas de almacenamiento de datos en línea: Dropbox.

Henry Kissinger, un hombre muy importante de la política exterior norteamericana a lo largo de toda la historia reciente, en el Consejo de Seguridad Nacional en 1975 “Es un acto de insanidad y humillación nacional tener una ley que prohíbe al Presidente ordenar el asesinato”. También sostuvo en relación con el gobierno de Salvador Allende en Chile, tras cuyo derrocamiento se abrieron las puertas del neoliberalismo en toda nuestra región, de la mano de las dictaduras cívico-militares “yo no veo por qué esperar y ver un país volverse comunista por la irresponsabilidad de su gente. Los problemas son demasiado importantes para los votantes chilenos como para dejarlos decidir por sí mismos”.

¿Y quiénes financian el Consejo Atlántico?

Veamos algunos nombres de la banca internacional, les voy a mencionar: Bank of America, Merrill Lynch son bancos de inversión, Barclays Capital, la banca Rothschild, uno de los bancos más importantes de Inglaterra (retengan ese nombre). Blackstone es un banco de inversión de Estados Unidos y un gestor importante de fondos de cobertura, como se dice en el mundillo, aunque nosotros, en criollo, sencillamente podemos hablar de Buitres. También el Banco Financiero Rockefeller, retengan este nombre también, Rockefeller Group, si recuerdan ya en alguna otra editorial ya hablamos de cómo la fundación Rockefeller financió a Milton Friedman para desarrollar la teoría económica (Teoría Monetarista) que todavía en nuestros días padecemos en América Latina (y el mundo) y que, casualmente, fue implementada por primera vez en Chile, tras el derrocamiento de Salvador Allende, ese presidente que tanto le molestaba a Kissinger. Además, R. Kirkland & Ellis LLP, que es una sociedad internacional de abogados de negocios. Ahora que salió a la luz el escándalo internacional de #PanamáPapers ya sabemos a qué se dedican estas sociedades internacionales de abogados: a la creación de estructuras y empresas como las que le permiten al presidente Macri evadir y fugar divisas de nuestra Nación (2). Finalmente Deutsche Bank que es el mayor banco de inversiones alemán.

Además de las principales compañías multinacionales petroleras y armamentísticas, y conglomerados de medios que, mayormente, coinciden en su capital accionario con los dueños de los mismísimos bancos.

Bueno, ahora que conocemos algunos de los hombres y mujeres, y sus funancistas detrás del Consejo Atlántico, a que no saben ¿quién estuvo exponiendo allí? El secretario de Comercio Miguel Braun expuso en el Consejo del Atlántico en EE.UU. explicando queestá entre los objetivos del gobierno de Mauricio Macri que el país ingrese al Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP), al respecto del cual entrevistamos en MUCHO MÁS QUE DOS a José Cademartori, ministro de economía de Salvador Allende en Chile, en la primera emisión de nuestro ciclo (3). El TPP es un acuerdo de libre comercio multilateral promovido principalmente por el Unipolarismo global para neutralizar a la estrategia Multipolar que encarnan los países emergentes y sus bloques. Lo que se busca construir es un acuerdo de libre comercio absoluto que, indudablemente, si prospera terminará promoviendo una concentración a escala planetaria que no hemos conocido hasta el momento.

En sintonía con la estrategia a la que se apega el nuevo gobierno argentino, el ministro Prat Gay (4), en su visita a España, además de pedir perdón por la recuperación de nuestra soberanía energética, afirmó que el Gobierno apuesta por un rápido acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea (UE), que permita un acercamiento ¿a dónde? A la Asociación Trans-Pacífica de libre comercio o TPP. “Tenemos apuro en avanzar por la buena dirección”, dijo el ministro en una entrevista que le hizo la agencia española EFE. El ministro sostiene que el pacto entre la UE y Mercosur es el camino hacia el TPP. “El acuerdo UE-Mercosur nos permitirá conectar los dos océanos y unificar comercialmente el Cono Sur y toda América del Sur, que es algo que no conseguimos desde la época de San Martín y Bolívar”. San Martín y Bolívar: aquellos dos libertadores de la Patria que lucharon por nuestra independencia y nuestra emancipación.

Escuchen lo que dice el especialista en Estudios Latinoamericanos, Carlos Rang: “Toda esta estrategia es funcional a la necesidad del Unipolarismo para la reconfiguración Global. El resultado de este proyecto político estratégico, es la emergencia, desarrollo y consolidación de la dominación por parte de las plutocracias que controlan la organización de las redes financieras globales. El capital transnacionalizado y su forma de valorización no cabe en los moldes nacionales, por eso se ve compelido a promover mega acuerdos de libre comercio. Estos crearían el mayor mercado del mundo (otorgándole derechos ilimitados en sus inversiones y en la solución de sus controversias) y tendencialmente van sentando las bases para el nuevo orden y la gobernanza global. De conseguir los objetivos e imponer los mega acuerdos, la estrategia se va a visibilizar como la pérdida total de la soberanía nacional, el saqueo y la rapiña de los recursos naturales, la desregulación, desindustrialización, reprimarización y extranjerización de la economía , la privatización de todas las áreas sociales y estratégicas (recordemos que por estos días se está avanzando en la enajenación del patrimonio de nuestro sistema previsional solidario), la destrucción del empleo, flexibilización y precarización absoluta la fuerza de trabajo, la exclusión, pobreza y marginalización a gran escala”.

Pero eso no es todo, amigos. El presidente, además, mandó una delegación a EEUU para acordar la instalación de una base militar norteamericana en Ushuaia, además de la pretensión de instalar otra en la Triple Frontera, cosa que ya habían intentado años atrás y que no pudo prosperar por los límites que impuso el gobierno de entonces. El viceministro de defensa Tello sostuvo ante la prensa“Queremos que la ciudad de Ushuaia se convierta en una base logística para apoyar las tareas científicas en la Antártida”. Sin embargo, los especialistas difieren. Elsa Bruzzone, especialista en temas de geopolítica, estrategia y defensa nacional, por ejemplo, sostiene que: “Estados Unidos utiliza diversas excusas para instalar bases militares disfrazadas de bases científicas. Estas bases encubiertas siempre las instalan en zonas donde hay recursos naturales altamente estratégicos: agua, tierra fértil, minerales, hidrocarburos, biodiversidad”.

Bruzzone remarcó que “Las bases militares, cubiertas y encubiertas, que Estados Unidos ha instalado en Centroamérica y el Caribe, sumadas a las que tienen en Colombia, Perú, Chile, Paraguay, junto a la base militar de la OTAN en Malvinas más el destacamento británico en las Islas Georgias cierran el cerco sobre todos nuestros recursos naturales y reafirman su presencia en la Antártida”.

“No hay que olvidar -dice Bruzzone- que la Antártida es la mayor reserva de agua dulce congelada en el mundo. Justamente en ese sector es donde nos disputamos soberanía Argentina, Chile y Gran Bretaña. En la Península Antártica se encuentran los mayores yacimientos de hidrocarburos de la región y hay minerales altamente estratégicos que son indispensables para la industria militar y aeroespacial.”

Recuerdo, para cerrar, a un presidente argentino que una vez afirmó: “Quieren nuestros recursos, por las buenas o por las malas”(5). Fue el mismo que tan nefasto le parecía Condoleeza Rice. Y otra presidenta argentina, más reciente, que siempre sostenía: “Todo tiene que ver con todo”. Bueno, yo pienso igual que ella. Ustedes, cada uno saque sus propias conclusiones.

(1) Pueden ver una nota (click para leer), publicada en muchomasquedos.com.ar, sobre este tema, con mayores detalles.

(2) Panamá Papers: la estrategia de EEUU y la banca internacional en relación con el dinero ilegal (click para leer)

(3) Entrevista a José Cademartori (click para leer y escuchar), sobre las consecuencias del TTP.

(4) Prat Gay (click para leer): ¿quién es? y ¿a qué intereses responde?

(5). “QUIEREN NUESTROS RECURSOS… POR LAS BUENAS O POR LAS MALAS” (click para leer) – Discurso pronunciado por el Teniente General Perón en la Confederación General del Trabajo el 30 de Julio de 1973