La pesada herencia de la deuda


Una misión del FMI tuvo lugar del 11 al 21 de febrero. “La economía argentina se contraerá ya que las políticas dirigidas a reducir los desbalances van a frenar la demanda interna”, afirmaron sus representantes.

El último acuerdo con el Fondo incluyó un préstamo de 57.100 millones de dólares hasta 2020. El organismo evaluó el cumplimiento del ajuste en 2018. Su aprobación permite el cuarto desembolso: 10.700 millones de dólares, con lo que el acumulado ascenderá a 39.000 millones.

Cuando Macri asumió a fines de 2015, Argentina enfrentaba vencimientos de capital e intereses por 52.500 millones de dólares que debían pagarse en cuatro años. El gobierno electo en 2019 deberá pagar el triple: 149.000 millones. Sólo en 2022, deberán cancelarse una suma equivalente a la total recibida. Un tercio de las erogaciones de los años venideros sería destinado al principal acreedor: el FMI.

La deuda bruta rondaba el 53 por ciento del PIB en 2015 y 91 puntos en 2018. El organismo aceptó la posibilidad de algún tipo de reestructuración del pago. La reversión del proceso de desendeudamiento hacia un endeudamiento profundo que condiciona el futuro ya es una misión cumplida.

Valorización financiera

En la era Macri, se registran más de 61.000 millones de dólares en concepto de “Formación de Activos Externos del sector privado no financiero” (fuga de divisas), explicada en torno al 70 por ciento por el comportamiento especulativo de grupos económicos locales que dominan la producción en el mercado interno y exportan. Representantes de la UIA aseguran que la rentabilidad de la “inversión” en dispositivos financieros es mayor que la productiva media y que sus costos más relevantes son financieros.

A diferencia de la mayoría de los modelos, el estudio del pensamiento de la economía política ilumina el estudio de la realidad. Keynes, en su Teoría General, razonó que “existen fuerzas que hacen subir o bajar la tasa de inversión de modo que mantienen la eficiencia general del capital igual a la tasa de interés”. Para los clásicos, el valor es fruto del trabajo y se genera sólo en el proceso productivo. En su obra cumbre, Adam Smith dejó ver que el interés es una renta derivada de la ganancia industrial. En El Capital, Marx afirmó que el interés representa un fruto exclusivo de la propiedad del capital, al margen de su proceso de reproducción, mientras que la ganancia del empresario aparece como fruto de las funciones realizadas por el capital, por la producción. A su entender, “en la forma interés se esfuma esta antítesis frente al trabajo asalariado, pues el capital a interés no tiene como término antagónico en cuanto tal, el trabajo asalariado, sino el capital industrial o comercial (…) partiendo de la ganancia media como factor dado, la cuota de la ganancia del empresario no se determina por el salario, sino por el tipo de interés”.

De acuerdo con el contenido del artículo IV del Convenio Constitutivo del Fondo, los países miembros se comprometen, entre otras cuestiones, a orientar sus políticas a estimular un crecimiento económico con “estabilidad de precios”, “consultar sobre sus políticas de tipo de cambio”, “colaborar a mantener un sistema estable de tipos de cambio”, evitar “manipular los tipos de cambio” para ajustar la balanza de pagos u obtener ventajas competitivas. Junto a otras medidas, se establece la política monetaria y se generan condiciones para la valorización financiera y la destrucción de la industria.

Pagos

El debate sobre iliquidez o insolvencia respecto al pago de deuda surgió durante el gobierno de Alfonsín. Si la deuda en divisas no se destina a inversión productiva que genere capacidad de repago, la deuda no sólo tiende a aumentar sino que la imposibilidad de saldarla es su horizonte lógico. ¿Cómo podría pagarse según el FMI? El pacto tiene entre sus cláusulas las “reformas estructurales” que, en la década los noventa, incluyó la privatización de grandes empresas del estado, energéticas entre otras.

El acuerdo con el Fondo sustenta un proyecto de ley para reformar la Carta Orgánica del Banco Central. El organismo estima que el FGS de la Anses puede ir siendo liquidado. Las leyes de Reforma Laboral y de Reforma Previsional también están latentes y el gobierno nacional intenta aplicarlas por partes.

En esta tercera etapa de la valorización financiera, la deuda y sus medidas satélites no vienen sólo activos del Estado, como Vaca Muerta, sino también por mercados dominados por grupos económicos locales. Y por algunos grupos.

* Economista UBA-Undav e integrante de Economía Política para la Argentina (EPPA).


Publicado en Página 12