La nefasta herencia energética europea: 54 millones de personas y el dilema de “comer o calefaccionarse”. ¿La Patagonia y la Puna ante igual dilema?

De acuerdo a un reciente análisis de la Comisión Europea se estima que 54 millones de europeos padecen Pobreza Energética. Las causas: aumento en los precios de la energía en paralelo con una reducción de los ingresos producto de políticas de ajuste y austeridad. La combinación entre los dos factores empuja a la población, sobre todo la rural del Reino Unido, al dilema de tener que decidir entre “comer o calefaccionarse”. Un problema aparte lo constituye el impacto de los altos precios de la energía en los mayores de 65 años en la referida nación. Y de Gran Bretaña a la Argentina en un segundo. En efecto y a la luz del salvaje programa de ajuste implementado por el macrismo, en un contexto de progresiva licuación del ingreso de las clases populares y de exponencial incremento en los precios de la electricidad y del gas natural, la Pobreza Energética para las mayorías argentinas no tardará en hacer iguales estragos. De continuarse con dicha política energética y contemplando la intención del ministerio de Energía de la Nación de reducir los subsidios al gas en la Patagonia y en la Puna, es altamente probable que sus habitantes también se vean forzados a optar entre “comer o calefaccionarse”. Agregamos al respecto -será descripto en breve y más detalladamente por este Observatorio- que el incremento de precios y tarifas de gas natural en la Argentina implica una transferencia cash de 3.300 millones de dólares desde 8 millones de usuarios a un grupo de 10 petroleras productores de gas.

Pobreza Energética
Desde OETEC venimos trabajando en dicho concepto (ver bibliografía) ni bien asumida la actual administración macrista. A propósito, cabe recordar que una persona sufre Pobreza Energética si no puede calefaccionar su hogar a un precio accesible. Pues bien, aproximadamente el 11% de la población de la UE se enfrenta a esta triste realidad. No obstante, menos de un tercio de los Estados miembros de la Unión Europea (UE) reconocen oficialmente este problema y sólo unos pocos lo definen claramente en sus legislaciones nacionales. Los consumidores europeos gastan, en promedio, un 6,4% de su consumo total en electricidad, gas, calefacción y refrigeración (un 15% por encima que cinco años atrás).

La Pobreza Energética no responde a un problema de pobreza general sino a una combinación de baja calidad en las viviendas y altos precios altos de la energía, lo cual provoca serias dificultades financieras, y en última instancia, pone en peligro la salud y el bienestar de las personas. Existen tres soluciones básicas para terminar con este problema: aumentar los ingresos familiares, reducir los precios de la energía o bajar el nivel de demanda a través de políticas de eficiencia energética.

Si bien la responsabilidad de terminar con este flagelo recae principalmente sobre los gobiernos nacionales, las estrategias derivadas de la Comisión de Energía de la Unión Europea pueden ser de gran ayuda. V. Jourová, miembro de la Comisión de Energía destacó, durante una alocución en Londres el pasado mes de febrero afirmó: “Contamos con una oportunidad única para poner en su lugar a una Comisión de Energía que funcione en pos del interés de los consumidores”.

Las cifras de Eurostat para 2014 mostraron que casi la mitad de los búlgaros sufre de Pobreza Energética. Es decir, el 40% de su población -alrededor de 2,8 millones de personas – no puede permitirse el lujo de calefaccionar sus hogares. Asimismo, las cifras obtenidas por EurActiv.com revelaron que poco más de un tercio de los griegos (32,9%) -más de 3,5 millones de personas – se encuentran en la misma situación. En igual sentido, y según el servicio de estadísticas de la UE, el 28% de la población portuguesa, el 27,5% de los chipriotas, el 26,5% de los lituanos y el 22,1% de los malteses también padecen la pobreza energética, seguidos por Italia (18%), Letonia (16,8%), Rumania (12,3%), Hungría (11,6%) y España (11%).

Con todo, si bien la Pobreza Energética resulta muy frecuente entre los hogares de la Europa meridional y central esto no sucede de forma excluyente. En el Reino Unido un 9,3% de la población -alrededor de 5,85 millones de personas- sufren este flagelo, porcentaje mayor al de Polonia, con un 9%. Más abajo aún se ubican Alemania con el 4,9% y Francia con el 5,9%, seguidos a su vez por Suecia, donde sólo el 0,8% de sus 9,6 millones de habitantes -cerca de 76.800 personas- viven por debajo del umbral de la Pobreza Energética, y Luxemburgo que tan sólo cuenta con el 0,6%, de su población afectada, aunque cabe aclarar lo pequeño de sus dimensiones.

Pobreza Energética entre los jubilados y pensionados británicos
Este invierno de 2015, más de 750.000 adultos mayores en Gran Bretaña se vieron obligadas a elegir entre las necesidades básicas -alimentos o calefaccionarse-, según publicó un nuevo informe de la organización benéfica Independent Age. Mientras que los que mejor la pasan pueden comprar regalos en Navidad, unas 752.000 personas mayores deben elegir entre comer o permanecer cálidos en el invierno. El informe también encontró que el 43% de las personas mayores total país se habían ido a acostar temprano al menos una vez para mantenerse caliente, con un estimado de 890.000 de ellos que lo habían hecho a menudo o incluso diariamente. Esta frase del mismo reporte sintetiza el flagelo de la Pobreza Energética y su impacto en los más vulnerables: “Existen 11,4 millones de personas entre 65 años y más en el Reino Unido según la Oficina de Estadística Nacional (ONS). El 36% de esta cifra no alcanza a calentar adecuadamente sus hogares en invierno debido a la preocupación a la hora de pagar las facturas de electricidad y gas, mientras que el 13% han recurrido a bibliotecas, centros comerciales o al transporte público para mantenerse calefaccionados en invierno”.


Fuente: “Heating versus Eating: 750,000 pensioners must choose this winter” Independent Age

El dilema “comer o calefaccionase” en el Reino Unido rural
Finalmente, importa destacar que en aquellos países donde se aplican fuertes medidas de austeridad en combinación con el incremento de los precios de la energía (exacerbados por la incorporación masiva de energías eólica y solar a la matriz en detrimento de los combustibles fósiles y la energía nuclear), la Pobreza Energética dispara, empujando a los hogares más vulnerables a tener que decidir entre alimentarse o calefaccionarse. El siguiente estudio de la Universidad de Sheffield publicado febrero de 2016 es ilustrativo al respecto.

En efecto y según el British Political Economy Brief No. 19 titulado “Heating or eating” and the impact of austerity (“Calefaccionar o comer” y el impacto de la austeridad), las autoras Hannah Lambie-Mumford (Instituto de Investigación de Política Económica de la Universidad de Sheffield) y Carolyn Snell (Departamento de Política Social y Política Laboral de la Universidad de York) encontraron que:

1) “Si bien los objetivos nacionales de reducción de la Pobreza Energética se encuentran vigentes desde el 2001, la combinación entre el incremento de las facturas de energía, el estancamiento de los ingresos y las reformas del Estado de bienestar han agudizado este flagelo en estos últimos años”; y

2) “En los debates sobre el impacto de la austeridad la atención se ha centrado en la determinante elección que enfrentan los hogares de bajos ingresos a lo largo y ancho del Reino Unido de “comer o calefaccionarse”; sin embargo, existe ausencia de pruebas que permitan concluir si en estos casos la alimentación es prioridad sobre la energía o viceversa, de tal suerte de comprender la interacción entre el gasto en alimentos y la energía”.

Concluyen las autoras de las universidades de Sheffield y de York que los “Recortes al presupuesto gubernamental han reducido el horario de apertura de los distintos servicios de apoyo a la ciudadanía en condiciones de vulnerabilidad. El mercado laboral está dominado por el trabajo estacional, mal pago, precario y parcial en el tiempo dedicado. Se experimenta un mayor desempleo y una mayor dificultad social en el invierno, cuando las facturas de los servicios energéticos son más altos. Los hogares de las comunidades rurales tienen menor probabilidad de estar conectados a la red de gas (normalmente utilizado para la calefacción). Los combustibles alternativos, incluyendo el GLP, querosene o combustible sólido son más caros que la red del gas. El dilema de “comer o calefaccionarse” es parte de un necesario debate sobre el impacto de la austeridad en los hogares más pobres”.

La nefasta herencia británica
A la luz del salvaje programa de ajuste implementado por el macrismo, en un contexto de licuación del ingreso de las clases populares y el exponencial incremento de los precios de la electricidad y del gas natural, la Pobreza Energética para las mayorías argentinas no tardará en hacer estragos como ya está provocando en Europa y particularmente en el Reino Unido, una de las naciones con los mayores precios de la energía.

Entre los primeros síntomas de la Pobreza Energética en la Argentina macrista cabe destacar la histórica caída de la demanda nacional de electricidad de los agentes económicos, la cual se desplomó 9,4% en marzo de 2016 (ver http://www.oetec.org/nota.php?id=1754&area=1), dando inicio así un período de crisis energética en el país como no se tenía desde la larga noche neoliberal de fines de los ochenta y hasta 2002.

De continuarse la actual política energética y contemplando la intención del ministerio de Energía de la Nación de reducir los subsidios al gas en la Patagonia y en la Puna, es altamente probable que los compatriotas que allí habitan se vean forzados a optar entre “comer o calefaccionarse”, tal y como sucede con los jubilados y los hogares rurales en el Reino Unido, tal y como padecen millones de hogares europeos. Incluso y como publicamos en este Observatorio, la Pobreza Energética en las islas también golpea fuertemente al sector industrial más electro-intensivo (ver http://www.oetec.org/nota.php?id=1750&area=1). En fin, la nefasta herencia energética europea golpeando las puertas de la Argentina.

Advertencia a Macri desde universidades británicas
Se preguntará el lector: ¿y todo este sufrimiento para qué? ¿Justicia redistributiva? ¿La luz y el gas no pueden ser baratos ni estar subsidiados? ¿El pueblo y las industrias no pueden gozar de energía abundante y barata? ¿Por qué el tarifazo? ¿Para qué? El incremento de precios y tarifas de gas natural en la Argentina implica una transferencia cash de 3.300 millones de dólares desde 8 millones de usuarios a un grupo de 10 petroleras productores de gas.

Tanto en nuestro país, como en EE.UU., Europa y Gran Bretaña, la disyuntiva es la misma: un sistema energético como variable de ajuste, como mercancía y privilegio para unos pocos o como motor estratégico para el desarrollo y la consolidación del Estado de Bienestar. Y es por ello que las recomendaciones finales que las investigadoras de Sheffield y York dieron en su informe a la administración de Cameron resulta más que oportuna para el neoliberalismo argentino en el poder: “El abordaje de las causas estructurales [de la Pobreza Energética] en el corto plazo evitará que los problemas de salud física y mental sigan desenvolviéndose, contribuyendo así a revertir la creciente desigualdad. Sin embargo, en la presente era de austeridad los planes de ajuste del gobierno conservador se proponen cortes aún mayores a la seguridad social y a los presupuestos públicos, incrementando así el riesgo [social] y obligando a cada vez más familias de bajos ingresos a reducir su gasto en alimentos y energía, simultáneamente a una reducción en la habilidad gubernamental de auxiliarlas”.

Bibliografia
Euroactiv

Informe de la Universidad de Sheffield (SPERI) British Political Economy Brief No. 19 titulado “Heating or eating” and the impact of austerity
http://speri.dept.shef.ac.uk/wp-content/uploads/2016/02/SPERI-Brief-19-Heating-or-Eating-and-the-impact-of-austerity.pdf

Informe de Independent Age
http://www.independentage.org/news-media/latest-releases/2015-press-releases/over-three-quarters-of-a-million-over-65s-have-had-to-choose-between-heating-and-eating/

OETEC (23/04/2016) Informe de la Universidad de Sheffield
Cayó 9,4% la demanda nacional de electricidad en marzo
http://www.oetec.org/nota.php?id=1754&area=1

OETEC (20/04/2016) De la Argentina a Gran Bretaña: la industria británica del acero en riesgo por una errónea política energética
http://www.oetec.org/nota.php?id=1750&area=1

OETEC (21/04/2016). Ahora sí vivimos una crisis energética http://www.oetec.org/nota.php?id=1753&area=1

OETEC (24/02/2016). Pobreza Energética en la Argentina: lejos del éxito británico, camino al fracaso español
http://www.oetec.org/nota.php?id=1594&area=1

OETEC (10/02/2016). Tarifazo eléctrico y “Pobreza Energética”. ¿De Europa a la Argentina? http://www.oetec.org/nota.php?id=1560&area=1