La clase empresaria rentista internacional.

En la formación de los economistas profesionales, en la mayoría de las universidades del mundo, se transmite de manera persistente la teoría del equilibrio general en un modelo que, desde la década de 1950, predica  la igualdad en el largo plazo entre el ahorro y la inversión es decir que las decisiones de la clase empresarial de abstenerse de una utilización productiva de sus ganancias son sólo temporarias y a la larga toda decisión de ahorro se convierte en una decisión de inversión.

Sin embargo esta “ley económica natural” no se verifica en la realidad puesto que las ganancias de las empresas transnacionales se han transformado, en las últimas cuatro décadas, progresiva y peligrosamente en capital excedente es decir, que se reducen las inversiones en el circuito productivo a favor de un crecimiento de la especulación financiera donde se garantizan mayores ganancias.

De allí que cuando se revela la investigación denominada “Panamá Papers” se genera un escándalo a nivel mundial que involucra a líderes políticos y personalidades que pueden utilizar este tipo de cuentas, como mínimo, para evadir impuestos

Es ante esta realidad que, en el mundo académico donde se forman profesionales para  predicar un panorama tranquilizador de la evolución del capitalismo, aparecen respuestas superficiales y apresuradas que hablan de la ausencia de delitos en el caso de muchas de las figuras involucradas.

El presente artículo pretende realizar una aproximación teórica e histórica del problema que crean estos paraísos fiscales en el funcionamiento del sistema capitalista internacional para examinar finalmente la debilidad argumental de la denominada lluvia de inversiones que vendrían si se aplican exitosamente las políticas económicas neoliberales del gobierno de Mauricio Macri .

En principio debe señalarse que en la misma década de 1950 ya había advertencias sobre las inestabilidades sistémicas para el desarrollo capitalista en el largo plazo

Es así como el economista polaco Michal Kalecki, en 1954, al analizar los factores que posibilitan el desarrollo en una economía capitalista, plantea la contradicción entre las conductas empresariales que privilegian las innovaciones tecnológicas y las conductas de los empresarios rentistas.

Para Kalecki los inventos que surgen en determinados períodos hacen más atractivos los nuevos proyectos de inversión. Es así como cada nuevo invento origina nuevas y adicionales decisiones de invertir pero también si se debilita la intensidad de las innovaciones puede existir un retraso en el desarrollo capitalista en el largo plazo.

Ante el interrogante sobre qué puede hacer que la intensidad de las innovaciones se debilite se visualiza que la  mayor resistencia a los procesos de desarrollo proviene de los empresarios rentistas que se despreocupan de las innovaciones.

El rentismo es una concepción empresarial donde se busca el mayor beneficio posible, en el menor tiempo posible y con la menor incertidumbre posible.

De allí que si el efecto de las innovaciones se combina con la actitud de los empresarios rentistas, su efecto neto determina el desarrollo en el largo plazo.

Este análisis centrado en la evolución de las economías más avanzadas se ha ido revelando insuficiente porque, para ser más precisos, hay que hablar de una clase empresaria rentista internacional

Desde hace varios años se viene tratando en el mundo académico el tema de la especulación financiera a escala internacional, especialmente por la aparición de los paraísos fiscales que empiezan a desarrollarse en la década de 1970.

En ese sentido merecen destacarse  las investigaciones realizadas por economistas como Michael Hudson (EE.UU) y  Jorge Beinstein (Argentina)

Para Hudson hay que rastrear el origen de los paraísos fiscales en la década de 1960 cuando EE.UU participaba en la guerra de Vietnam. Esto lo señala, además de sus trabajos de investigación, en un reportaje concedido el 24/4/2016:

“Todo el déficit de la balanza de pagos de los EEUU en los 60 y hasta comienzos de los 70, se generaba en el gasto militar en el exterior. O el dólar se depreciaba, o los EEUU se verían obligados a vender oro. Eso es lo que finalmente llevó a Nixon a desvincular al dólar del oro en 1971. Pero durante muchos años los EEUU trataron por todos los medios de evitar eso y encontraron la manera de hacerlo: convertir a EE.UU en la nueva Suiza del mundo (…) El resultado fue que el gobierno de EE UU fue a pedirle a los bancos que se comportaran como buenos ciudadanos norteamericanos y pusieran el país a salvo de la delincuencia mundial, que pusieran su dinero a buen recaudo para apoyar al dólar en el proceso.(…) Los bancos hicieron lo propio, no para evadir la ley, sino para comportarse como buenos ciudadanos y atraer capital criminal procedente de todo el mundo. (…)  La idea era atraer ese dinero a los EEUU o a su aliado, la Gran Bretaña. Es fácil seguir la pista de todo ese proceso. Si usted observa el dinero que va a parar a Panamá y a otros centros bancarios offshore en el Caribe, ni un céntimo de ese dinero se queda en Panamá. Esos dineros no son sino “pasivos estadounidenses en Panamá”, o en otros centros bancarios, sobre todo en ramas bancarias de esas regiones.”

También para Hudson las  compañías norteamericanas ganan mucho más dinero que el que declaran y están exentas de  pagar impuestos en los bancos que operan en países que son “paraísos fiscales”, que lejos están de jugar un papel marginal.

Hudson sostiene que los medios fundamentales que utilizan estas empresas para ocultar sus beneficios son los “precios de transferencia” y las “banderas de conveniencia”.

Los precios de transferencia son aquellos que se trasladan de  una entidad a otra dentro de una misma corporación.

Las banderas de conveniencia son buques o navíos internacionales que no pertenecen a la economía nacional de un país pero aparecen como una ficción legal para producir distorsiones en  las declaraciones impositivas

Estos paraísos además de contribuir a la evasión impositiva ocultan fondos provenientes de actividades delictivas y criminales (tráfico de drogas, de armas, de órganos, de personas y de fondos que provienen de la corrupción).

Sobre este tipo de actividades las estadísticas guardaron silencio durante décadas sobre quiénes son realmente estos ahorristas que cuentan con una red de cobertura profesional  en grandes estudios jurídicos y contables.

Por su parte, Jorge Beinstein ya mencionaba en su trabajo “La larga crisis del capitalismo global” (1999) la existencia de cinco grandes hechos subestimados o ignorados por la propaganda neoliberal:

1) La escisión entre el centro conformado por los países más desarrollados y la periferia de los  países subdesarrollados que se profundiza cada vez más.

2) La concentración empresaria global que refuerza lo señalado en el primer punto.

3) El agravamiento del proceso desigualdad y exclusión social tanto en el centro como en la  periferia.

4) La crisis del estado moderno tanto en el centro como en la periferia.

5) La irrupción de fenómenos como la extensión global de redes mafiosas, catástrofes sanitarias, enfrentamientos étnicos y otras expresiones  de desestructuración social.

En relación al último punto Beinstein siguiendo investigaciones sobre el narcotráfico y el lavado de dinero ya planteaba, en la década de 1990, en América Latina la existencia de narco estados y de estados bajo influencia  de las redes de delito

Todo lo dicho le otorga un mayor valor a las políticas de crecimiento con inclusión social (mayor empleo, mejores salarios y menor pobreza)  que en la primera década del siglo XXI se desarrollaron en América del Sur a partir del rechazo al ALCA y a las recetas recesivas del Fondo Monetario Internacional

En el mencionado reportaje Michael Hudson señala que la idea de quienes se valen de los paraísos fiscales no es colocar directamente el dinero en EE. UU sino pasar por varias etapas intermedias para que el dinero finalmente culmine en los EE. UU, de allí la dificultad en la investigación de los Panamá Papers para encontrar ciudadanos norteamericanos involucrados

Con el retorno de las políticas neoliberales en la Argentina se refuerzan estas prácticas empresariales que nunca se detuvieron y esto lleva al interrogante acerca del porqué  una práctica tan redituable para las grandes organizaciones empresariales termine siendo abandonada en pos de inversiones productivas.

El gobierno de Mauricio Macri, a poco de asumir, aceptó todas las demandas de los fondos buitre contra la Argentina y, de esa manera, se posibilitó a quienes compraron bonos de la deuda argentina entre el 5 y el 10 por ciento de su valor que realicen ganancias superiores al 1000 por ciento en dólares sin efectuar ninguna inversión.

Esto se justificó planteándose la necesidad de la “vuelta al mundo” después de años de aislamiento pero con esta “vuelta al mundo” la Argentina no sólo entrega porciones importantes de la soberanía y reinicia un ciclo de endeudamiento sino que refuerza la especulación financiera internacional ¿o acaso existe alguna rama capitalista productiva capaz de garantizar una rentabilidad mayor que la obtenida por los fondos buitres que justifique la existencia de una lluvia de inversiones?

 

FUENTES UTLIZADAS

  • Beinstein,Jorge: “La larga crisis de la economía global”, Ediciones Corregidor (1999)
  • Hudson, Michael: Entrevista del 24/4/2016 realizada por Sharminie Peries y artículos de sitio web   michaelhudson.com
  • Kalecki, Michal: “Teoría de la dinámica económica”(1954) Fondo de Cultura Económica(Edición 1995)