Informe Semanal de Precios 20/6 al 26/6

 

Semana del 20/06/2016 al 26/06/2016

Consideraciones Generales

Luego de haberse conocido los datos proporcionados por el INDEC sobre el IPC, de un 4,2% para mayo, el gobierno nacional tuvo que salir a reconocer que la meta del 25% anual primeramente planteada estaba lejos de ser realidad. Entre culpas a las tarifas y a la lluvia el ministro Prat Gay terminó reconociendo que la inflación para 2016 será mucho mayor. Y en medio de tantos aumentos, también se conoció el dato sobre el aumento en los precios de los automóviles cero kilómetros.

42% y sigue subiendo.

El ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat-Gay, reconoció ante inversores que la inflación es aún una preocupación, pero insistió en que bajará a fines de este año hacia las metas fijadas por el Gobierno, pese a que el ajuste llevó a una suba de precios que, en mayo, quedó arriba del 40 por ciento anual.

El índice de precios de junio arrojará una inflación de entre el 2 y el 2,5 por ciento, anticipó, y hacia fin de año la suba de precios se acercaría al 1,5 por ciento. Tal como había dicho antes, en Madrid, la famosa meta anual del 25% quedará relegada, quizá, a marzo. Prat-Gay relativizó el cambio en su pronóstico original. También reconoció que otros, como la construcción, siguen cayendo, disparidades que enmarcó dentro de la lógica de una economía en transición. “Éste es un proceso que nosotros nunca dijimos que se iba a dar de un día para el otro”, aclara. “La manera de verlo es: tenés los sectores que ya empiezan a beneficiarse de las medidas que aprobamos, la mejora del poder adquisitivo del salario porque a medida que baja la inflación la paritaria implica un salario real mayor, que es lo contrario a lo que pasó en los últimos meses, y, después, el despertar de la obra pública”, puntualizó.

 

La culpa siempre la tiene otro

Un kilo de queso sardo en Buenos Aires cuesta casi lo mismo que un kilo de camembert en París. No es un ejemplo al azar. Entre abril y mayo se registró el mayor aumento en los precios de los alimentos en lo que va del año como consecuencia del traslado de las subas en las tarifas de los servicios públicos y debido a las fuertes lluvias, que golpearon varias producciones. De esta manera el diario La Nación anticipa el contenido de una de tantas notas, culpando del aumento de precios a la lluvia y a las tarifas pero jamás directamente al gobierno nacional.

Los lácteos fueron los grandes protagonistas. La leche, el yogurt y los derivados encabezaron las subas de mayo, con un alza de 8,16 por ciento. Por caso, el queso sardo -según el promedio difundido para ese mismo mes por el Indec en su nuevo IPC- cuesta $ 166 el kilo. En tanto, el kilo del queso camembert Coeur de Lion en París cuesta 177,50 pesos (al actual tipo de cambio). Tal comparación no toma en cuenta ni la calidad de los productos elegidos ni las diferencias de precios, según la variedad y el origen de ambos quesos. En los últimos doce meses, los productos lácteos subieron 31,8 por ciento.

En el ranking de aumentos de precios del mes pasado, a los lácteos les siguieron las frutas y verduras (6,5%), las bebidas (5,8%), los aceites y grasas (5,75%) y los cereales (3,6%). En lo que va del año, entre enero y mayo la suba de la canasta alimentaria fue de 15,34 por ciento. Básicamente, una familia porteña necesita $ 220 diarios para poder comer, mientras que a comienzos de año precisaba unos 191 pesos.

Por los aumentos en los valores que se abonan por las tarifas de los servicios públicos (en la Ciudad de Buenos Aires subieron con mayor fuerza que en el resto del país la electricidad, el gas, los transportes y el agua), la canasta total subió más que la de los alimentos: en el acumulado del año avanzó 18,3 por ciento.

Esa canasta en mayo para un matrimonio compuesto por una mujer y un varón, ambos de 35 años, activos, con dos hijos varones de 6 y 9 años e inquilinos de la vivienda llegó a los 19.221,70 pesos.

La inflación esperada por los consumidores para los próximos 12 meses a nivel nacional se ubicó, para el promedio, en un 32,9%, según un sondeo de expectativas difundido ayer por la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT). El informe del Centro de Investigación en Finanzas (CIF) de esa universidad indicó que las perspectivas inflacionarias registraron una suba de 0,5 punto porcentual con respecto al relevamiento de mayo.

Aumento en los 0Km

Para comprar un auto 0 km se necesitan en la actualidad por lo menos 30 salarios mínimos de $ 6810 (piso que alcanzó el 1° de junio). Un dato es revelador. Si se toman los precios de lista, es decir, antes del margen del 15% bruto promedio que suma el eslabón comercial, sólo hay cinco autos en el mercado local con un precio inferior a los 200.000 pesos.

El acceso al auto nuevo en la Argentina es todavía una cuesta arriba a pesar de los esfuerzos, sobre todo en materia de financiamiento, del Gobierno y las terminales.

En el primer cuatrimestre de este año los precios de los vehículos al público tuvieron un aumento del 21,5%, según datos de los concesionarios. Fue un alza inferior a la devaluación del 46,3% que se produjo en el mismo período. Los valores de los automóviles, incluso los producidos en la Argentina, están fuertemente vinculados al valor del dólar.

Las subas de los precios se movieron más cerca del nivel de inflación general que del deslizamiento en el tipo de cambio. Esto se debió, sobre todo, al fuerte incremento de la oferta como consecuencia de la mayor importación tras el fin de las trabas comerciales y del cepo (que atrajo una gran variedad de modelos) y el derrumbe de la exportación a Brasil, que brindó una mayor disponibilidad de vehículos con fuertes descuentos impulsados por las automotrices en el mercado interno, con el objetivo de sostener la producción y el empleo.

El auto más barato del país es, de acuerdo con datos actualizados hasta el sábado pasado, el Renault Clio Mio 3P Expression, que cuesta 173.100 pesos (ese modelo tiene otras dos versiones, la Dynamique y la Confort, que cuestan 196.900 y 189.200 pesos, respectivamente).

Luego aparece el Chery QQ Light Security (183.040 pesos), que también tiene otras dos versiones (QQ Confort y Nuevo QQ) por debajo de los 200.000 pesos. Le siguen el Volkswagen Gol Trend (186.478 pesos), el Nissan March Active Pure Drive (190.999 pesos) y el up! 1.0 take up! + AA3P de Volkswagen, que tiene un valor de 197.749 pesos.

Ninguno de estos precios, sin embargo, será fácil de hallar en los concesionarios. En promedio, la rentabilidad bruta del eslabón comercial ronda entre el 14 y el 15%. Con ese margen que se le carga al precio de fábrica, el auto más barato queda en un precio al público de alrededor de 199.000 pesos.

Las terminales también se tornaron agresivas por la gran cantidad de oferta. Por ejemplo, General Motors (Chevrolet) anunció a comienzos de este mes una rebaja de un 4,5% en los valores del Onix, el Prisma y la Spin. Sobre la renovada lista de precios, indicaron, se ofrecieron bonificaciones de hasta 54.000 pesos. La misma terminal, dijeron fuentes del mercado, es de las más belicosas en el rubro de venta a empresas.

En los primeros cinco meses del año se vendieron 214.749 0 km en el país. Este dato representó un alza del 8,7%, según los últimos datos de la Asociación de Concesionarios de Automotores (Acara). Los cinco más vendidos en el acumulado anual desde enero fueron el Fiat Palio, el Chevrolet Classic, el Volkswagen Gol, el Toyota Etios y el Renault Clio Mio, el más barato. Sólo en abril los precios de los 0 km, según Acara, subieron un 3,1%. En los últimos doce meses, el incremento llegó al 31,9%. Pero en un lapso más extendido, entre enero de 2011 y abril de este año (con dos devaluaciones mediante), los valores de los autos nuevos aumentaron un 245,2 por ciento.

La brecha entre el campo y la góndola cada vez más grande

La diferencia entre el precio que pagó el consumidor en góndola por mercadería agropecuaria en mayo “se multiplicó 5,4 veces” respecto de lo que recibió el productor en el campo, reveló ayer un informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Según el relevamiento, los productos con mayor diferencia entre el precio de origen y destino en mayo fueron: la pera, con una brecha de 12,03 veces, la manzana roja con una disparidad de 9,3 veces, el arroz (7,29 veces), naranja (6,93 veces), mandarina (6,69 veces) y el limón, con una desproporción de 6,31 veces. En cambio, detalló que los productos donde menos se multiplicaron los precios desde que salieron del campo y hasta que llegaron al consumidor fueron el pimiento rojo con una desigualdad de 2,58 veces, la papa (3,52 veces), berenjena (3,58 veces), tomate (3,61 veces) y aceite de oliva (3,70 veces).

Ramiro Bogado