Informe especial Argentina- EEUU


Breve descripción:

La relación bilateral con EEUU estuvo históricamente condicionada por los vaivenes políticos. En especial, el péndulo se desplazó entre las administraciones locales que se sometieron a “las reglas del juego” de la gran potencia en contraste con aquellos gobiernos que opusieron resistencia. Negar la influencia de Estados Unidos como actor global que –directa o indirectamente- gravitante sobre las decisiones soberanas, sería desconocer el impacto sobre nuestro país de políticas como el Plan Brady, el consenso de Washington, el manejo del sistema general de preferencias sobre países en desarrollo, la discrecionalidad del manejo comercial, entre otras. En los últimos años, la relación bilateral transitó por los extremos históricos. De una determinación política al rechazo de toda concesión y una actitud reactiva a oficiar los medios necesarios para fortalecer vínculos económicos se pasó, sin escalas, a una relación de subordinación y acatamiento de diseño de políticas públicas a la medida de “la gran potencia”. Todas estas decisiones de posicionamiento en el mapa geopolítico influyen sobre la dinámica económica. Desde los desembolsos de inversiones extranjeras directas de las empresas, hasta los flujos comerciales. En todo contexto existe una fuerte afectación del volumen y el resultado económico respecto del grado de simpatía de las dos administraciones.

En el presente informe se busca dar cuenta de los bemoles de la relación entre los dos países. En primer lugar, encaramos un análisis histórico, a partir de los hechos más significativos entre los dos países, con foco en la influencia relativa de EEUU para marcar agenda a nivel local, en cada uno de los contextos. Posteriormente centramos el estudio en la relación comercial. En particular, en los cambios que se dieron el último año a partir de la modificación del régimen de comercio. En tanto, se estudiará en detalle la evolución de las exportaciones, con una tendencia a la reprimarización y a la concentración de los jugadores en el mercado. Muy en especial, se pondrá el foco en las importaciones, que en el último año han crecido ampliamente producto de las liberalidades al comercio, previamente mencionadas. Cerramos el material, con algunas conclusiones de carácter general. Así, de los principales números del análisis empírico, se desprende que:

  • La tendencia de la relación de la relación de compras y ventas con EEUU fue hacia la reprimarización: creció la proporción de productos primarios vendidos y aumentó la de manufacturas industriales compradas.
  • Esto se verifica, a nivel agregado, en exportaciones que totalizaron en este último mes de marzo U$S 294 millones, ante importaciones en el orden de los U$S 518, lo que implica un déficit de U$S 224 en un solo mes.
  • Esto implica un deterioro acumulado del saldo comercial superior al 85% entre los últimos dos años.
  • Por ejemplo, en el último año aumentaron las importaciones de los sectores donde se levantaron aranceles, como por ejemplo en computadoras, en un 12%.
  • Por su parte, en automóviles, se verificó un incremento no sólo en cantidades, sino también en el precio medio de las unidades compradas. Con todo, las importaciones en valores aumentaron un 345%.
  • Además, en los rubros sensibles, se verificaron alzas significativas en U$S, como las que se presentaron en las manufacturas del cuero (+68%) y de juguetes (+150%).
  • Por el lado de las exportaciones, el desempeño de los dos últimos años tendió a la concentración y a la reprimarización. Por ejemplo, aumentaron las exportaciones de productos primarios en un 20% mientras que cayeron las manufacturas procesadas de origen agrario en un 5%.
  • Con todo, las proyecciones para 2017 no son las mejores, debido a las complejidades en la colocación de limones y al reciente reclamo de dumping contra nuestro país en relación a las ventas de diésel.

 

Descargar infografía completa