Infografía UNDAV – Déficit comercial

De mantenerse el desbalance externo actual, el déficit comercial este año será del doble de la meta oficial según el presupuesto 2018.

RESUMEN EJECUTIVO
 El patrón de crecimiento actual se erige sobre desbalances macroeconómicos severos. Su principal síntoma se expresa en un creciente deterioro comercial y de cuenta corriente, que se financia con deuda e ingreso de capitales especulativos.

 Si bien se confirmó ayer el rebote del 2,9% en el nivel general de actividad económica, este crecimiento se alimenta en el frente externo a partir de flujos financieros de corto plazo en vez de inversiones extranjeras directas de capitales productivos.

 La apreciación cambiaria espuria de buena parte del último bienio, abarató las importaciones manera ficticia. Recién con la reciente devaluación del 15% del último trimestre se volvió a niveles de tipo de cambio compatibles a los de inicios de 2016.

 Como consecuencia de esto, además de la decisión de flexibilizar la administración selectiva de permisos de importaciones en industrias sensibles, el resultado sigue siendo un franco deterioro en materia comercial.

 En el presente documento buscamos cuantificar la situación comercial, en materia de importaciones y exportaciones de bienes, a partir de los datos relativos al Intercambio Comercial Argentino, publicados por el Indec.

 En una primera mirada, se observa un nivel de importaciones agregadas creciendo a un nivel exorbitante para los primeros dos meses del año, en el orden del 30%. En su interior, se destacan los combustibles (+32,7%) y vehículos (+30,5%).

 Este fenómeno se presenta a pesar del encarecimiento de los bienes que nuestro país compra en el exterior. En lo que va del año aumentaron el precio de las importaciones subió casi un 3% promedio. Este fenómeno profundiza la tendencia de 2017 (+4,5%) donde, a pesar de precios más altos, se importó más.

 Por su parte, industrias sensibles siguen soportando ingreso de productos del exterior, poniendo en riesgo la sustentabilidad de la actividad interna –muchas veces, a precio de dumping.

 Por caso, en los primeros dos meses de 2018, las compras de calzado casi 10% en valores, mientras que los textiles trepan por encima del 50%, en igual período y unidad de medida. Entre todos los agrupamientos de bienes de consumo final, sólo los instrumentos de óptica (-6%) presentan caída de importaciones.

 Las exportaciones también se muestran al alza, pero en mucha menor magnitud que las compras en el exterior (+10,7%).  El mejor desempeño de nuestra performance exportadora, en este primer bimestre, se explica por ventas de petróleo crudo (+153%), del complejo automotriz (+40,3%) y la producción de tubos sin costura (+10%). En contraste, cayeron las manufacturas de origen agropecuario en casi 5%.

 Una porción sustancial del retroceso en ventas externas de primarios elaborados tiene que ver con el mal desempeño de las economías regionales. En el detalle, el complejo azucarero redujo exportaciones un 45,2% en el primer bimestre. Las manufacturas del cuero presentaron una merma del 15,7% y la industria vitivinícola tuvo una caída del 3,1%, en igual período.

 El efecto conjunto de compras y ventas muestra el segundo déficit comercial más grande desde 1990, medido a valores corrientes. Contemplando una serie expresada a dólares constantes, en función al IPC estadounidense, el déficit del primer bimestre de 2018 sería el tercero en orden de magnitud.

 Con todo, de mantenerse el ritmo del déficit comercial actual, la proyección presupuestaria para el corriente ejercicio, de U$S 5,600 de déficit anual sería superada a mitad de año.

Infografía – Déficit Comercial