En 2015 el petróleo frenó su caída y el gas aumentó

La continuidad de la política petrolera inaugurada en abril de 2012 rindió sus frutos en 2015. Si bien el camino al autoabastecimiento es largo y plagado de obstáculos, los números del año que pasó son sumamente auspiciosos: la extracción de gas natural aumentó un 3,6%, al pasar de 41.484 a 42.972 millones de m3 (117 millones de m3 por día promedio), y la extracción de crudo se mantuvo prácticamente igual (de 31,979 a 31,973 millones de m3, más de 550 mil barriles por día promedio).

Extracción de petróleo (m3), año 2015

Fuente: elaboración propia en base a datos del Ministerio de Energía y Minería de la Nación

Extracción de gas natural (miles de m3), año 2015

Fuente: elaboración propia en base a datos del Ministerio de Energía y Minería de la Nación

En el caso del gas natural, no se producía un incremento interanual desde el año 2006, cuando aumentó 0,7%. Entre 2007 y 2013 la tasa anual de declinación se ubicó en un 3% promedio y se frenó en 2014 cuando cayó sólo 0,5%. Para más datos del sector gasífero, ver la nota reciente de nuestro Observatorio: http://www.oetec.org/nota.php?id=1597&area=1

En el caso del crudo, el último incremento interanual se produjo en el año 2001 y a partir de allí su producción declinó a una tasa promedio del 2,5% anual. En 2013 había caído 2% y en 2014, 1,5%.

YPF fue uno de los principales motores de esta recuperación. Su extracción de petróleo aumentó 4,4% en 2015, superando los 233 mil barriles diarios promedio. De esta manera, alcanzó una cuota de mercado de 42,4%, teniendo en cuenta que al momento de su expropiación tenía solo un tercio. En tanto, su extracción de gas natural se incrementó 10,2%, superando los 35,7 millones de m3 promedio por día, para alcanzar una cuota de mercado de 30,4% cuando en 2012 apenas era del 23%. También Pan American Energy (PAE) logró incrementar su producción de ambos hidrocarburos: 5% en el caso del crudo, con una cuota de mercado de 19,3%, y 15,9% en el caso del gas natural, con una cuota de mercado de 12,8% pero lejos del segundo lugar que ostenta Total Austral. La petrolera francesa, en cambio, redujo su producción de gas 4,3% y de crudo 9,3%. La brasileña Petrobras tuvo un lógico retroceso de su producción, tras desprenderse en abril pasado de 26 áreas en la provincia de Santa Cruz, a manos de Compañía General de Combustibles (CGC) comandada por Eduardo Eurnekian. Por lo tanto, la merma de su producción de crudo fue de 33,6% y de gas, 19,7%.

Dentro de las 10 primeras productoras de petróleo, que explican casi el 90% del mercado, también tuvieron retrocesos Pluspetrol (5%), Sinopec (9,7%), Tecpetrol (4,9%), Chevron (17,7%) y Entre Lomas (5,6%); por el contrario, CAPSA subió 1,7%.

Dentro de las 10 primeras productoras de gas, que concentran más del 91% del mercado, disminuyeron su producción Pluspetrol (4,5%), Apache -ahora controlada por YPF bajo la denominación YSUR- (13,3%), Petrolera LF Company (15,7%) y la chilena ENAP Sipetrol (2,5%). Con saldo positivo se anotaron Tecpetrol (5,2%) y Sinopec (6,1%).

Desde mediados de 2014, la actividad petrolera local se encuentra atravesada por una fuerte presión a la baja de los precios internacionales. Con el fin de preservar la producción nacional y los puestos de trabajo, el gobierno de Cristina Fernández y las empresas habían acordado a fines de ese año un precio sostén del barril en torno a los 77 dólares para la variante Medanito y 63 dólares para la variante Escalante.

A su vez, en febrero de 2015, la disuelta Comisión de Planificación y Coordinación Estratégica del Plan Nacional de Inversiones Hidrocarburíferas mediante la Resolución 14/2015 aplicó medidas de estímulo que ayudaban a atenuar el impacto externo en función del logro del autoabastecimiento de hidrocarburos establecido en la Ley N° 26.741. La resolución planteaba la creación de un “Programa Estímulo a la Producción de Crudo” por el plazo de un año cuya financiación era solventada por el Tesoro de la Nación y que se compensaba con la menor erogación de divisas que supone la compra de combustibles importados.

Como hemos visto, la acción estatal permitió un resultado general positivo el año pasado, aunque con resultados particulares dispares. El nuevo gobierno presidido por Mauricio Macri es renuente a la intervención del Estado en la actividad económica. Se explica así la primera medida de su ministro de Energía, Juan José Aranguren, fue suprimir la Comisión que perturbaba el libre desenvolvimiento del mercado. Sin embargo, debió instrumentar ciertas medidas de continuidad para sostener la producción hidrocarburífera nacional y evitar el estallido de conflictos laborales y sociales. El ex CEO de Shell acordó con las empresas del sector disminuir el precio del barril interno pero manteniéndolo muy por encima del precio internacional: 67,4 dólares en el caso del Medanito y 54,9 en del Escalante. A su vez, debió instrumentar un acuerdo con las operadoras del Golfo San Jorge que destinan buena parte de su crudo a la exportación, con el Sindicato de Petróleo y Gas Privado del Chubut y con el gobierno de esa provincia de Chubut para subsidiar el precio en 10 dólares por barril exportado, a cambio de garantizar la estabilidad laboral a todos los trabajadores de la cuenca durante seis meses.

Hasta ahora, el macrismo debió sacrificar su credo neoliberal a cambio de un pragmatismo que eluda la apertura de frentes de conflicto. La pregunta es hasta cuándo, sobre todo en el marco de un contexto internacional que no parece modificarse en el corto plazo.