El saboteo a YPF es un saboteo a la seguridad energética nacional

Yacimientos Petrolíferos Fiscales ha sido (y continúa siendo, al menos hasta julio de 2016) estratégica a la recuperación hidrocarburífera registrada desde 2012 a la fecha. En efecto, gracias a su renacionalización y al Plan Nacional de Inversiones Hidrocarburíferas de igual año (Decreto 1277), en 2015 se logró frenar la tendencia declinante en la producción nacional de petróleo y gas natural, y en 2013 frenar la disminución de las reservas comprobadas de hidrocarburos. Sin embargo, la nueva gestión macrista de YPF está retrotrayendo la empresa a tiempos de la nefasta gestión Repsol. Y esto resulta no sólo absolutamente contradictorio a la luz de la justificación oficialista del tarifazo gasífero, sino que además afectará gravemente la seguridad energética nacional. El oficialismo alega que falta gas natural en la República Argentina, pero aprueba un desplome en las inversiones del upstream en YPF, empresa que como ratifican datos del propio Ministerio de Energía es vital para la recuperación e incremento de la producción gasífera nacional y, consecuentemente, alcanzar el autoabastecimiento en un escenario de evolución de la demanda que permita continuar expandiendo el mercado interno, mejorar la calidad de vida de la población y optimizar la competitividad del aparato productivo e industrial doméstico. Por desgracia, la YPF macrista vuelve a escindirse de tales objetivos. Al igual que en otras épocas de su historia, el saboteo a la petrolera de bandera está en marcha.

En su último informe presentado a la Bolsa, la empresa da cuenta de una reducción del 25% interanual en sus inversiones para el sector upstream previstas para 2016. Dicho anuncio se dio en paralelo a un insólito reparto de dividendos, insólito en función de la supuestamente crítica situación del mercado gasífero (y energético) nacional alegada por la administración de Mauricio Macri. El ex intendente de Cutral-Co, Ramón Rioseco, explicó a este Observatorio que “por cada acción se entregó a cada accionista 2 pesos con 26 centavos -estamos hablando de más 380 millones de acciones-, cuando se venía repartiendo de 87 centavos a 1 peso con 28 centavos”. Efectivamente, se trata de la mayor cifra desde 2011, el último año en que YPF estuvo administrada por la española Repsol. Al mismo tiempo, cabe destacar que del total de acciones, unas 200,5 millones (51%) están en manos del Estado, por lo cual se distribuirían 1.000 millones de pesos entre los accionistas en lugar de utilizarlos para incrementar la exploración y producción.

Según últimos datos del Ministerio de Energía y Minería de la Nación, entre enero y octubre de 2015 YPF fue la primera productora de gas del país y explicó el 30% del total. Cabe recordar que la participación de YPF en igual período del 2014 fue del 28%.

Por tanto, desplomar las inversiones de la primera productora del país, en un supuesto escenario de escasez gasífera, resulta increíble. Y más increíble aún que el pago de dividendos priorice los bolsillos de sus accionistas y no dar continuidad a las ingentes inversiones que la empresa venía realizando desde abril de 2012 y que le permitieron recomponer todos sus indicadores, apuntalando la recuperación de la producción y las reservas de hidrocarburos del país.

A propósito, obsérvese del gráfico que sigue cómo fue evolucionando la producción de gas natural de YPF desde su recuperación en 2012 a octubre de 2015 (últimos datos del Ministerio de Energía):

La nueva gestión macrista de YPF está retrotrayendo la empresa a tiempos de la gestión Repsol en materia de inversiones y pago de dividendos a sus accionistas. Y esto resulta no sólo absolutamente contradictorio a la luz de la justificación oficialista del tarifazo gasífero, sino que además afectará gravemente la seguridad energética nacional. Como se aprecia debajo, el rol de YPF en el repunte de la recuperación hidrocarburífera nacional venía siendo notable, muy lejos de sus principales seguidoras (Total y PAE):

En suma, la administración nacional alega que falta gas natural en la República Argentina, pero aprueba un desplome en las inversiones del upstream en YPF, empresa que como prueban datos del Ministerio de Energía es estratégica para la recuperación e incremento de la producción gasífera y, consecuentemente, para alcanzar el autoabastecimiento en un escenario de evolución de la demanda que permita continuar expandiendo el mercado interno, mejorar la calidad de vida de la población y optimizarla competitividad del aparato productivo e industrial doméstico.

Lamentablemente y como sucedió con Martínez de Hoz, profundizado en los noventa y rematado por Repsol, la YPF bajo gestión macrista vuelve a escindirse de tales objetivos. Al igual que en otras épocas de su historia, el saboteo a la petrolera de bandera está en marcha. Nada justifica lo que está sucediendo en Yacimientos Petrolíferos Fiscales; mucho menos lo justifican los argumentos brindados por el macrismo para sustentar el salvaje tarifazo gasífero.

Bibliografia
Entrevista a Ramón Rioseco, ex Intendente de Cutral Có, en Mañana Nacional (20/07/2016) http://www.oetec.org/nota.php?id=1954&area=1

Cutral Có al instante (19/07/2016). “YPF repartió ganancias “como si estuviera en el mejor de los mundos” http://www.cutralcoalinstante.com/2016/07/19/ypf-repartio-ganancias-como-si-estuviera-en-el-mejor-de-los-mundos/

Página/12 (18/07/2016). “En vez de invertir, YPF reparte dividendos record” http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-304519-2016-07-18.html

OETEC (10/03/2016) Gracias a la recuperación de YPF y a una política energética nacional…
http://www.oetec.org/nota.php?id=1637&area=1

OETEC (12/01/2015) De cómo Alieto Guadagni saboteó a YPF durante la dictadura (1982-1983)
http://www.oetec.org/nota.php?id=%20956&area=%201