El retorno de los estafadores del pueblo argentino y su campaña del miedo

“El país del posdefault: qué pasará tras un acuerdo con los holdouts”, tituló el diario La Nación este domingo 13 de marzo. Bajada: “Los economistas afirman que el nuevo escenario permitiría conseguir recursos para la obra pública y sentar las bases para la inversión”. ¿Qué economistas? La nota en cuestión fue acompañada de una subnota titulada “Qué pasaría si no se sale del problema de la deuda”, bajada “Advierten que la falta de solución impactaría en la actividad y la inflación”. ¿Quiénes advierten?

Escribe el articulista, Carlos Mazoni, que la “salida del default”, esto es, ceder al terrorismo financiero y comenzar una nueva etapa de endeudamiento, la peor y más letal desde 1976, “abrirá las puertas al financiamiento externo”. Agrega acto seguido y para nuestra tranquilidad, que “el Gobierno debería usar los recursos para obras de infraestructura que sí le cambien la vida a la gente”.

Para sustentar el escenario positivo que habrá de derramar miles de millones de dólares en obras de infraestructura, el autor de la nota realiza una consulta “a 10 economistas para saber cómo creen que será el país posdefault, algo posible si se aprueba en el Congreso la derogación de las leyes cerrojo y de pago soberano, cuya vigencia impediría cumplir los acuerdos con los holdouts”.

Los 10 economistas son Javier González Fraga, Orlando Ferreres, Daniel Marx, Agustín DAtellis, José Luis Machinea, Marco Lavagna, Marina Dal Poggetto, Dante Sica, Miguel Kiguel y María Castiglioni. Citamos los más emblemáticos y sus argumentos.

González Fraga
“Salir del default”, nos explica este economista, “es una condición necesaria para muchas políticas. Para empezar, para la política antiinflacionaria. Sin el acuerdo con los fondos buitre no iba a ser posible financiar una parte del déficit en el exterior”. Luego agrega que “la inversión va a venir a sustituir al consumo como locomotora de la economía en los próximos años, pero sin crédito no hay inversión”. Por último, afirma que “se abre la posibilidad de un plan de infraestructura ambicioso, que es la gran apuesta que la actual gestión dice tener para cambiarle la vida a 15 millones de personas, concretamente con el plan Belgrano y el plan del Área Metropolitana de Buenos Aires. Todo eso estaba demorado por el default, y ahora estamos hablando de que pueden llegar unos US$ 30.000 millones”.

¿Quién es González Fraga? Carlos Saúl Menem, con una Argentina en coma cuatro, pone en marcha el ultraconservador Plan Bunge y Born. Al frente del BCRA, Javier González Fraga. Devaluación del 116%, reducción del empleo, el gasto público, endeudamiento y ajuste fiscal. Poco después, las leyes de Reforma del Estado y de Emergencia Económica.

Marx
Nos explica el articulista que “El ex secretario de Finanzas Daniel Marx opina que lo más fuerte que produce la salida del default tiene que ver con el acceso al crédito y la movilización de algunas inversiones”. Acto seguido, cita al entrevistado: “Pero no hay que exagerar esto. Esto es remover un obstáculo, pero no es necesariamente generar todas las condiciones necesarias para movilizar las inversiones”. Prosigue el diario La Nación: “En cuanto a las medidas que puede tomar el Gobierno para acompañar la era del posdefault, según Marx, hay que tener en cuenta que el contexto internacional está complicado (hay caída de precios de exportación y recesión en Brasil, entre otros factores), por lo que habrá que pensar cómo lograr buena competitividad y lanzar algunas iniciativas como planes de infraestructura”.

¿Quién es Daniel Marx? Se desempeñó como director del Banco Central de la República Argentina (1987-1988), desde donde contribuyó a ejecutar los planes de ajuste de la administración Alfonsín. Fue luego subsecretario Jefe de Negociación de Deuda Soberana (1988-1993) en el ministerio de Economía, consolidando la estafa de la estatización hecha por Domingo Cavallo y asegurada por Carlos Melconian. Marx fue asimismo secretario de Finanzas entre 1999 y diciembre de 2001, época durante la cual gestionó el Blindaje y el Megacanje. En suma y durante todo el periodo comprendido entre 1987 y el 16 de diciembre de 2001, Marx sirvió a los intereses de sus socios financieros y banqueros en detrimento del país y del pueblo argentino. ¿Por qué? No solo por brillar como el principal gestor del Blindaje, el instrumentador del Megacanje -estafa además por la que fue procesado y más tarde sobreseído- y el autor intelectual argentino del Plan Brady (1993), sino fundamentalmente por haber sido el máximo responsable de las negociaciones en materia de deuda externa entre nuestro país y los acreedores (locales y extranjeros), por supuesto, a favor del pedido hecho por la banca mundial entre 1985/86 de cobrarse los intereses de la deuda en activos (capitalización de la deuda) y que perduró hasta la caída de De la Rúa.

Machinea
Para el ex ministro de Economía José Luis Machinea, “las ventajas son muchas”. Y analiza: “El país, sector público y privado, podrá conseguir financiamiento internacional de largo plazo a tasas similares a las de nuestros vecinos, lo cual permitirá financiar el necesario crecimiento de la inversión, en especial en infraestructura”. A su entender permite obtener mayores recursos de los organismos internacionales a tasas menores que las del sector privado, lo cual permite financiar desde proyectos de inversión hasta programas sociales. Ello es imprescindible para mejorar la competitividad y lograr una mejor inserción internacional. Además, terminar con un litigio de tantos años hace al país más creíble y, por lo tanto, alienta la inversión extranjera. “En síntesis, es una vuelta a la normalidad, un primer e imprescindible paso para volver a insertarnos en la comunidad internacional. Para que esta oportunidad se convierta en realidad y potencie el desarrollo, el financiamiento deberá ir de la mano de un programa de largo plazo y de una reducción de la inflación en los próximos meses”, concluye Machinea.

¿Quién es Machinea? Lorenzo Sigaut fue nombrado ministro de Economía de Viola, primer responsable de la licuación de la deuda privada a expensas de la pública. La mayor iniciativa de desfalco popular de la historia sería luego remachada por Domingo Cavallo al frente del BCRA y concluida por Raúl Alfonsín de la mano de su ministro de Economía Juan Vital Sourrouille y el presidente del BCRA José Luis Machinea. En octubre de 1987, la administración de Raúl Alfonsín hizo caso omiso a la sostenida decadencia de las clases populares y avanzó con un nuevo programa de ajuste. Nació el Plan Austral. Machinea desde el Banco Central operó para el ajuste y un nuevo acuerdo con el FMI. Un grupo de gentiles y desinteresados acreedores nos prestarían los fondos necesarios para cancelar nuestros atrasos y reanudar los desembolsos pactados con el Fondo. El déficit del sector público pactado con el Fondo no podía superar el 3,9%. Al cierre del primer semestre de 1987, este parámetro arrojaba un 6,5%. Sourrouille en Economía y Machinea en el BCRA prometieron paliar la mala nota con una reducción masiva de transferencias a las empresas públicas (se habían aumentado fuertemente las tarifas en mayo), mayores congelamientos de salarios y redoblar el ajuste general (se propondrían retiros voluntarios al personal del Estado).
Del alfonsinimos, José Luis Machinea pasó a ser ministro de Economía de Fernando de la Rúa, entre diciembre de 1999 y marzo de 2000, sucedido por López Murphy. El 2000 nos encontró sometidos y en vías de extinción. Impuestazo en enero y acuerdo “histórico” con el FMI; rebaja de salarios en mayo; reforma previsional en noviembre y … en diciembre, aprobado el “presupuesto” para 2001. Su aprobación posibilitó que el FMI nos concediera un “blindaje” de 40.000 millones de dólares. Entrevistado por Clarín el 14 de enero de 2001, el ministro de Economía José Luis Machinea, eufórico y confiado, nos decía: “es un buen momento para comprar autos o casas”. Breve repaso al susodicho “presupuesto”: 52.000 millones de pesos (dólares) en erogaciones. El destino más importante de los recursos generados por los argentinos y argentinas (46.400 millones): los pagos de los intereses de la deuda, unos 11.143 millones (22% del gasto total). Salud, unos 2.970 millones o 5,7%; Educación y Cultura algo parecido; Ciencia y Técnica 1,3%. Déficit fiscal: cerca de 7.000 millones. Durante su votación, la bancada opositora logró restablecer la quita del 12% a empleados del sector público. Machinea anunció que el Ejecutivo vetaría la decisión por tratarse de “un acto demagógico”. El 29 de diciembre el “presupuesto” se aprobó por Decreto 1303, firmado por De La Rúa, Chrystian Colombo, Machinea, Jorge De La Rúa (hermano del presidente), Federico Storani, Fernández Meijide, López Murphy y Patricia Bullrich, entre otros.

Por aceptar el Blindaje que Machinea operó para cerrar, la administración De la Rúa se comprometió, entre otras cosas, a recortar jubilaciones futuras; desregular las obras sociales, elevar la edad jubilatoria de las mujeres, achicar el Estado, reducir del gasto público y los salarios y eliminar la Prestación Básica Universal. El FMI condicionaba al Poder Ejecutivo y al Congreso Nacional. Los responsables de esta operación perjudicaron al país en miles de millones de dólares, millones de pobres, decenas de miles de industrias, negocios y empresas cerradas. Sus responsables: el ex Presidente Fernando de la Rúa, los ministros de Economía, José Luis Machinea y López Murphy, y el secretario de Finanzas Daniel Marx (luego asumiría como viceministro de Economía de Domingo Cavallo).

Dante Sica
Director de la consultora Abeceb, destaca que lo que va a generar el posdefault es de nuevo el ingreso al mercado financiero internacional. “Esto es bueno para los gobiernos nacional y provinciales, pero también para las empresas privadas”, afirma. Sigue así el articulista de La Nación: “La segunda cuestión, según el economista y ex secretario de Industria, es que se terminan de eliminar restricciones (prohibición para girar utilidades, el cepo cambiario, trabas para importar y exportar) que frenaban la entrada de inversiones extranjeras directas, porque muchas firmas postergaban sus decisiones de inversión en la Argentina. Para Sica, la salida del default no cambia la vida cotidiana en lo inmediato, pero es un elemento más en un programa económico que el Gobierno puso en marcha. Lo importante es que le da consistencia al programa fiscal y monetario”. Y finalmente, la advertencia de Sica: “Ahora el Gobierno tiene que cumplir un programa fiscal que reduzca el déficit en los próximos cuatro años a cero. Si no puede reducir el déficit fiscal y se endeuda, se estaría endeudando para financiar gastos corrientes”.

¿Quién es Dante Sica? Presidente de una de las consultoras privadas más requeridas por las corporaciones más poderosas del país. Fue Secretario de Industria, Comercio y Minería de la Nación durante la administración Duhalde (asumió en octubre de 2002). Pero lo más interesante es que Sica es en la actualidad funcionario de la administración macrista. Así que digamos que no puede ser muy objetivo que digamos. En efecto y como anunció el diario La Nación el jueves 3 de marzo del corriente: “El Ministerio de la Producción puso ayer en marcha el Consejo de la Producción, un organismo asesor integrado por economistas, empresarios y académicos que tendrá por función planear diferentes estrategias de desarrollo. El titular del Consejo será el economista Eduardo Levy Yeyati, director de la consultora Elypsis, especializada en relevamiento digital de precios y actual director del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE). El organismo estará además integrado por Sergio Kaufman (Accenture), Bernardo Kosacoff (Universidad Torcuato Di Tella e ITBA), Félix Peña (Fundación ICBC), Dante Sica (consultora Abeceb), Jorge Forteza (Udesa), Andrés López (Universidad de Buenos Aires), Gustavo Grobocopatel (Grupo Los Grobo), Daniel Novegil (Ternium) y Martín Migoya (Globant)”.

Kiguel
Así arranca la nota del diario La Nación para presentar a Kiguel: “Algunos piensan que los mercados ya están descontando una salida del default, por lo cual no habría que esperar una reacción muy fuerte en el corto plazo. Uno de ellos es Miguel Kiguel, director de Econviews. A pesar de eso, sugiere, va a haber algunos cambios: las agencias de rating crediticio le van a poner una calificación al país de B- y eso va a mejorar la visión que hay sobre la Argentina. Otra cosa que va a suceder es que de a poco va a haber más gente que pueda empezar a financiar más al país”. El pensamiento vivo de Kiguel citado por el diario: “Imagino a bancos prestando a compañías locales y más líneas de créditos comerciales. Lo más importante es que el país va a poder endeudarse como lo hacen todos los países del mundo”. Luego, el articulista se pregunta: “¿Cómo deberá acompañar el Gobierno?”. La respuesta desde la visión de Kiguel: “tendrá que hacer una reducción gradual del déficit fiscal, disminuir la dependencia del Banco Central (lo que bajará la inflación), salir al mundo a explicar que somos un país confiable para atraer inversiones y mejorar las estadísticas”.

¿Quién es Miguel Kiguel? Licenciado en economía de la Universidad de Buenos Aires. Asesor del Banco Mundial, con un Ph.D por la University of Columbia. Asesor académico de FIEL y profesor del CEMA, ex funcionario de Carlos Menem, coincidió con Roque Fernández y Domingo Cavallo. Kiguel fue corresponsable del endeudamiento argentino en los noventa, responsable directo de la brutal aceleración del endeudamiento nacional a comienzos del nuevo siglo y fundamentalista de la convertibilidad (léase dolarización de la economía argentina). Invitado al IMF Economic Forum de 1999, en Washington, expresó en inglés: “…permítanme comenzar diciendo que creo que la Argentina es algo especial… percibimos que el tipo de cambio fijo, la ley de convertibilidad de la moneda que la Argentina ha tenido desde 1991, es un gran éxito. Por lo tanto, partimos de algo que ha funcionado y que ha sido muy eficaz en Argentina. La convertibilidad, el tipo de cambio fijo… [permitió] uno de los mejores desempeños del siglo, con una tasa de crecimiento superior al 5 por ciento anual, a pesar de haber tenido una recesión en 1995 y otra ahora”. Al cierre de su alocución agregó que la “Argentina no está llevando a cabo una política monetaria hoy [recordar que se refiere a 1999]. Argentina, desde la convertibilidad, ya no cuenta con una política monetaria. La oferta de dinero está determinada esencialmente por cuánto dinero quiere tener la gente. El Banco Central no regula las tasas de interés, no dirige la base monetaria, no establece ningún agregado monetario [o sea, el Banco Central que pretende Macri]”. Así remachó: “Y a este respecto … ¿por qué preocuparse por tener una política monetaria en el futuro? De hecho, cuando tuvimos política monetaria se arruinó todo. Así que los argentinos valoran la capacidad de no tener una política monetaria por el momento”. La transcripción refiere que el auditorio aprobó dichas palabras con profusas carcajadas (“risas”).

DAtellis
Escribe el diario La Nación: “Por su parte, Agustín DAtellis, economista cercano al kirchnerismo y profesor de la UBA…”. En este caso, se trata de la primera y única opinión relativamente desfavorable al acuerdo con los buitres. De todas maneras y según pudimos constatar con el mismo DAtellis, del acuerdo con los buitres él le confió al articulista que “es caro y que no es bueno”, opinión que no fue incluida en la nota.

“Qué pasaría si no se sale del problema de la deuda”
La nota en cuestión va acompañada de una subnota titulada “Qué pasaría si no se sale del problema de la deuda”, bajada “Advierten que la falta de solución impactaría en la actividad y la inflación”. ¿Quiénes advierten? El diario La Nación vuelve a echar mano a Dante Sica, Miguel Kiguel, María Castiglioni, Marco Lavagna y José Luis Machinea. Los 5 citados, por supuesto, favorables al acuerdo con los buitres y a la consabida práctica de endeudarse para fabricar desde un charango a construir una ruta. Los argumentos de estos últimos dos: “Yo creo que no hay un plan B… Todas las apuestas están en que este tema se arregle. Ahora, si no se aprueba de forma definitiva sí se viene la noche, porque la Argentina tiene un déficit fiscal muy grande que no es financiable sin recurrir al exterior”.


Por su parte, Castiglioni opinó que, “en el caso de que no se salga del default, el país se enfrentaría con el escenario de vivir con lo nuestro, lo que no resulta nada fácil, porque hay un déficit fiscal arriba de los 7 puntos del PBI. Esto se daría en un momento, además, en el que la Argentina necesita encarar obras de infraestructura para mejorar la capacidad productiva. Y por último, la opinión de Machinea, quien aclara que de no arreglar con los buitres “se corre el riesgo de caer en un default generalizado, con lo que habrá que olvidarse de conseguir recursos. Llegar a un acuerdo con los acreedores significa resolver un problema de larga data que hace casi imposible conseguir financiamiento del resto del mundo”.

Hechas las notas, hecha la trampa
Dos artículos creó el diario La Nación el domingo previo a la votación de este martes sobre el acuerdo con los buitres, sus ventajas y desventajas. Ambas notas favorables a pagarle al terrorismo financiero occidental y, por tanto, a derogar las leyes Cerrojo y de Pago Soberano. Diez economistas citados en total, de los cuales sólo uno (DAtellis) comulga con el proyecto político entre 2003 y 2015. En la segunda nota, complemento de la primera, se entrevista a cinco de los diez; de los cinco, cuatro oficialistas y el quinto (Castiglioni) de corte neoliberal.

En efecto y según el autor de la nota, los diez economistas (el 90% de extracción neoliberal) llevan a aseverar que “que el nuevo escenario permitiría conseguir recursos para la obra pública y sentar las bases para la inversión”. De los 10 exactamente ninguno critica el acuerdo con los buitres (recordar la exclusión de la opinión de DAtellis). El sesgo de la muestra resulta un poquito evidente.

Por otra parte, de los 10, la mitad formó parte de administraciones neoliberales responsables del endeudamiento durante las décadas del 80 y 90. De los 10, 3 de ellos (Machinea, Marx y Kiguel) fueron directamente responsables de las más grandes estafas endeudadoras que haya padecido la República Argentina desde el préstamo de la Banca Baring. Pero este sesgo no sorprende a nadie. La tomadura de pelo al lector mucho menos.

La República Argentina asiste a un momento clave de su historia. Sólo el pueblo argentino puede frenar esta nueva política de sumisión, la más jugadamente vergonzosa y letal desde el 2 de abril de 1976, política que no traerá sino hambre, miseria y subdesarrollo en cantidades nunca vistas.

Bibliografia
Nota del diario La Nación “El país del posdefault: qué pasará tras un acuerdo con los holdouts” http://www.lanacion.com.ar/1879088-el-pais-del-posdefault-que-pasara-tras-un-acuerdo-con-los-holdouts

Subnota “Qué pasaría si no se sale del problema de la deuda” http://www.lanacion.com.ar/1879276-que-pasaria-si-no-se-sale-del-problema-de-la-deuda

Dante Sica funcionario macrista http://www.lanacion.com.ar/1876185-sin-titulo