El “no positivo” del tarifazo. El caso del ministro de Energía de Neuquén

Un Juan José Aranguren visiblemente nervioso y degastado inauguró la audiencia pública por la nueva tarifa del gas. Comenzó caracterizando al suministro de gas natural heredado como uno distorsionado, desigual, injusto y arcaico. Si bien dedicaremos un futuro informe a la alocución del ex accionista de la Royal Dutch Shell -a la sazón integrante de una administración caracterizada por disparar la desigualdad y la injusticia social retrotrayéndonos a las deplorables prácticas de los noventa, 2000, 2001 y 2002- sírvase el lector unas pocas consideraciones preliminares. En cuanto a “distorsionado” e “injusto”, ¿qué podría ser más merecedor de ambos calificativos que haber visto presidiendo la audiencia al Subsecretario de Coordinación de Política Tarifaria, Andrés Chambouleyron, diez veces testigo de parte de empresas de distribución y transporte de gas y electricidad que demandaron al Estado argentino ante el CIADI desde 2002 a la fecha? En relación a lo “arcaico”, ¿qué podría ser más merecedor de dicha calificación que en pleno siglo XXI un Poder Ejecutivo implementando el viejo y consabido modelo agroexportador como modelo de desarrollo? Y más aún: ¿Qué podría ser más merecedor de dicha calificación que el retorno a las recetas monetaristas y ortodoxas de Milton Friedman, Margaret Thatcher, Martínez de Hoz y el FMI, las mismas que nos condujeron a la peor crisis social y económica desde 1810? Pero vayamos al punto realmente extraordinario que dejaron las primeras y fundamentales exposiciones de la audiencia. Al representante del Grupo Shell en el ministerio, le siguieron: Alejandro A. Nicola, ministro de Energía de la provincia del Neuquén, Fernando Giliberti en representación de YPF, Hernán Silva de Total Austral y Daniel Gustavo Gerold de la consultora privada G&G. Sin excepción, los cuatro expositores contradijeron los principales argumentos pro-tarifazo de la Cámara de empresas que ocupa el Ministerio de Energía, argumentos que figuran en el documento clave remitido al ENARGAS días atrás y titulado “Informe de situación de los precios del gas”. ¿A cuáles argumentos nos referimos? En primer lugar y citamos textual del informe antedicho, al de supuestas “condiciones actuales del sistema…” caracterizadas “por la caída en la producción de gas”. ¿Caía la producción de gas? En segundo lugar, al argumento de ausencia de señales para que las empresas inviertan (nulas o insuficientes inversiones); en tercer lugar, al de supuestos subsidios ineficientes (subsidios generadores de déficit y que funcionaban en cuanto a reversión de la producción); y en cuarto lugar, a crecientes e insostenibles importaciones que nos alejaban del autoabastecimiento y nos empujaban a un agujero negro en cuanto a déficit fiscal. Pues bien y desde sus particularidades, cada uno de los cuatro expositores que siguieron al máximo representante del Grupo Shell en la Argentina y que se suponía ratificarían el presunto cataclismo heredado en materia de producción, importaciones, autoabastecimiento e inversiones del sector gasífero nacional no hicieron sino confirmar, acompañándose de ilustrativas imágenes, los resultados de la exitosísima política hidrocarburífera implementada entre 2012 (renacionalización de YPF) y fines de 2015. Podría afirmarse con razón que el tarifazo recibió un contundente y demoledor “no positivo”. A continuación, el caso del ministro neuquino Alejandro Nicola (ver su exposición en bibliografía).

Herencia K: desplome de las importaciones
El referido funcionario comenzó recordando el rol productor de la provincia (aporta el 50% de la producción de gas) y mencionando, más de compromiso que otra cosa, las típicas zonceras neoliberales en relación al autoabastecimiento y al crecimiento de las importaciones durante los últimos años (estas últimas como siempre disociadas de los acuerdos gasíferos Menem-Frei de exportación gasífera a Chile a precio vil). Mientas explicaba lo anterior, Nicola ensañaba la imagen que vemos debajo (los destacados en rojo son nuestros):

¿Qué es lo que se aprecia de esta diapositiva, por cierto en las antípodas del relato energético macrista? 1) Que las importaciones energéticas medidas en dólares presentan una tendencia a la baja entre 2013 y 2015, pasando de 11.046 millones a 5.665 millones. El porcentaje es altamente significativo; y 2) Que para la máxima autoridad energética de la primera provincia productora de gas “El camino a la reducción del déficit energético” se verifica desde 2013, ya que como se ve del gráfico las importaciones de GNL y gas boliviano se mantienen prácticamente invariables hasta 2014 para luego desplomarse hasta fines de 2015. El pico de los 12.000 millones de m3 de importaciones se registró en 2013.

Introducción al Plan Gas y la cuestión Loma La Lata
En la imagen que sigue, provista por Nicola, se observa el extraordinario repunte de la producción de gas natural promovida por el Plan Gas. Dicho programa permitió no sólo recuperar la producción nacional sino desarrollar los yacimientos de tight y shale oil, lo cual es doblemente meritorio desde que su explotación implica mayores inversiones, mayor costo operativo, mayor riesgo de productividad (más pozos pilotos) y tecnología más moderna. Además el declino de un pozo no convencional es 50% más rápido que para uno convencional en el primer año.

Por otra parte, la mención “precios regulados” como la causa de la declinación de Loma La Lata es maliciosa. No hay neuquino que no pueda desconocer la depredación que Repsol hizo del mega-yacimiento gasífero, agregando que no es ninguna coincidencia que con la asunción de Néstor Kirchner y su decisión de volcar el gas argentino al desabastecido mercado interno (ver bibliografía), anunciando además su decisión de discontinuar las exportaciones a Chile, la gestión española al frente de YPF perdiera todo interés en explotar Loma La Lata. También es importante remarcar, como bien hizo Nicola, la madurez del yacimiento a partir de 2004. Este dato no es menor, pues explica en buena medida un problema adicional heredado por Kirchner que vino a sumarse a las exportaciones masivas e irresponsables desde 1996: el principal yacimiento gasífero del país había sido depredado con el objetivo de abastecer mercados externos, en un contexto de consumo doméstico deliberadamente deprimido como consecuencia de la recesión económica invariable casi desde 1995.

El funcionario termina mencionando en relación a esta imagen que los volúmenes de gas extraídos en 2004 y 2013 cayeron de 28.000 millones de m3 a 16.000 millones, una diferencia equivalente a lo importado en 2013 a nivel nacional. Su observación nos lleva a confirmar que la depredación de Loma La Lata durante la segunda mitad de la década del noventa y hasta 2002, impulsada por el objetivo exportador, explica en altísima proporción la pérdida del autoabastecimiento gasífero en tiempos de kirchnerismo.

Defensa irrestricta del Plan Gas y ahorro multimillonario
Nicola realizó una férrea defensa del Plan Gas señalando que “fue una señal de precios distinta, fue un incentivo a la producción; y rápidamente la industria reaccionó en forma positiva… La industria reaccionó rápidamente con una inversión que hizo que empezáramos a producir más, se revirtiera la tendencia negativa de la producción y pudiéramos pasar en promedio a producir un 12% más de energía”. Acompañó estas palabras con la imagen de abajo:

Se aprecia la desaceleración de la tendencia declinante entre 2012 y 2013, para a partir de allí pasar a una producción positiva a nivel de la primera provincia productora de gas.

Veamos ahora el impacto de los subsidios kirchneristas en cuanto al ahorro de divisas. Nicola explica, enseñando la imagen siguiente, que “La curva naranja es la curva de producción de la provincia de Neuquén. A partir de 2013 es una proyección con el nivel de declinación que teníamos desde 2004. La celeste marca los valores reales que se dieron de producción. Entre esas dos curvas si calculamos el volumen total que se produjo en Neuquén y lo valorizamos a los precios del gas importado, nos arroja el número de 4.200 millones de dólares que el país se ahorró en divisas que no tuvo que gastar para comprar gas del exterior”.

En efecto, y en palabras del ministro energético de un gobierno provincial oficialista, los subsidios a la producción de gas insertos en el programa Plan Gas resultaron sumamente exitosos. Permitieron recomponer la producción gasífera a un ritmo tal que lograra superar la demanda (en ascenso casi constante entre 2012 y 2015), logrando nada más ni nada menos que un ahorro de 4.200 millones de dólares (ver primera imagen, punto 1). Y lo más importante y que demuele la justificación del tarifazo: dichos logros se verificaron sin necesidad de ningún incremento de tarifas para los usuarios residenciales, comerciales e industriales (hubo incrementos pero percibidos por las transportistas y distribuidoras). En suma, el mejor escenario para la ciudadanía se dio con el Plan Gas: mejora de una producción que permitió abastecer una demanda creciente sin afectar los bolsillos de las clases populares ni imponiendo un ahorro energético coercitivo.

¿Inversiones cero?
Como puede observarse de la imagen que sigue, la “inseguridad jurídica” del kirchnerismo hizo que las inversiones proyectadas en Vaca Muerta fueran, como afirma el relato macrista… ¿cero?

Nicola destruye las zonceras energéticas de Cambiemos y las supuestas nulas inversiones como consecuencia del retraso tarifario. Efectivamente y según datos del Ministerio de Energía de la provincia del Neuquén, las inversiones proyectadas gracias a la implementación del Plan Gas registraron a nivel de proyectos en no convencionales “inversiones comprometidas en la fase piloto por más de 5.000 millones de dólares”, como explicó Nicola. Si los pozos piloto son exitosos (cuatro años deben pasar aproximadamente), entonces las inversiones en desarrollo se ubicarían en 119.280 millones de dólares, según agregó el mismo funcionario. Y remató: “Ahora esto no fue una casualidad. Aparecieron los recursos no convencionales y también hubo una señal clara de precio que apareció con el Plan Gas que hace posible que esto se materialice. Todos estos proyectos fueron analizados, evaluados y aprobados en base a esos valores de referencia, como les decía en el caso del gas en el Plan Gas”. Pesada herencia, sin lugar a dudas.

Antes de pasar a las dos últimas imágenes, cabe destacar la mención que hizo Nicola de las empresas que están interviniendo en proyectos en Vaca Muerta: “YPF, Total, Shell, Wintershall y PAE”. Shell, para quienes no lo recuerdan, es la empresa del ministro de Energía de la Nación. Total, la firma de la que el Subsecretario de Exploración y Producción, Marcos Pourteau, es accionista. PAE, la empresa de la que el Secretario de Recursos Hidrocarburíferos, José Luis Sureda, fue su Vicepresidente de Gas.

Un guiño a medias
A poco de finalizar su alocución, llegaría el tan esperado guiño del gobierno neuquino al ministro Aranguren. O al menos eso intentó:

Este gráfico detalla las proyecciones de consumo y de “crecimiento agresivo” de la producción de gas. La curva amarilla es lo que hubiera sucedido de no haber aparecido el Plan Gas. Aclaró entonces Nicola que “como dijo Aranguren… hay mucha demanda insatisfecha en el país; eso es cierto”. Sin embargo, ¿cuál es en todo esto el punto clave? Que el modelo agroexportador no se destaca por incrementar el consumo sino mantenerlo estancado, como de hecho se verificó entre 1995 y 2002 (ver bibliografía). Entonces, si se busca un crecimiento agresivo con una caída del consumo, volveremos al esquema de depredación de nuestros recursos al destinar las inversiones y el incremento de la producción hacia mercados externos, tal y como sucedió en los noventa. Ningún análisis de comportamiento del consumo a futuro puede desvincularse del modelo socioeconómico del gobierno de turno.

Las “condiciones actuales” y la Cámara de empresas con poder ministerial
Pero si algo nunca llegó a hacer Nicola -y que seguro esperaba Aranguren sobre todo luego de que el neuquino hubiera elogiado la supuesta maldita herencia gasífera K- fue ligar la excelente performance que la primera provincia productora de gas del país vive desde 2013 a la obligatoriedad del nuevo cuadro tarifario. De hecho, su exposición de 13 minutos demuestra que, como explica en su última diapositiva (debajo), “si mantenemos las condiciones actuales para que los 17 proyectos se puedan materializar… podríamos producir en 3 años 30 millones de m3 de gas por día, que es la brecha que hoy tenemos que importar (es lo que estamos importando en este momento). Esto requiere que mantengamos las condiciones actuales, que las señales de precios sean las adecuadas para que la industria pueda llevar adelante los proyectos actuales y buscar nuevas alternativas y poder abastecer la demanda y bajar lo que estamos importando”. Cabe recordar que el autoabastecimiento en 3 años (2019) coincide con el cálculo que OETEC realizara en su informe “El Ministerio de Energía confirma que el tarifazo gasífero es una aberración”, publicado el 18 de julio y basándose en datos del propio Ministerio de Energía y Minería de la Nación (ver bibliografía). La herencia gasífera, en otras palabras, hubiera conducido al autoabastecimiento en la mitad de tiempo al prometido por Macri y por supuesto sin tarifazo.

Ahora bien, alguien podría argumentar que “las condiciones actuales” incluyen el incremento del precio del gas en boca de pozo y que, más allá de la audiencia, indefectiblemente terminará implementando la administración nacional. Absolutamente no. ¿Y por qué? Porque el Plan Gas ha quedado totalmente desvirtuado y eliminada la Comisión de Planificación y Coordinación Estratégica del Plan Nacional de Inversiones Hidrocarburíferas, pieza medular del mismo. En efecto y como se puede leer de la Resolución 1/2013 (Plan Gas), para que las empresas beneficiarias pudiera recibir el esquema de compensación “… deberán comprometerse a aumentar la Inyección Total de Gas Natural, asumiendo la obligación de compensar su imposibilidad de alcanzar los valores mínimos de Inyección Total comprometidos en su Proyecto, mediante la modalidad que a tales fines propongan en sus respectivos Proyectos de Aumento de la Inyección Total de Gas Natural, y sea aprobada por la Comisión”.

El Plan Gas incentivaba el desarrollo de nuevos yacimientos, a la vez que acordando con las empresas compromisos de inversiones de acuerdo a metas de desarrollo en el marco de un proyecto mercado-internista y socialmente inclusivo. Los incrementos previstos del precio del gas en boca de pozo de acuerdo a la escala suministrada por Aranguren (1,29 a 6,72 -para 2019-) no discrimina entre gas viejo y gas nuevo; mucho menos exige compromisos de inversión. Es decir, lo que la industria petrolera al frente del Ministerio de Energía busca es el mejor precio (tarifazo) por el gas viejo, por otro lado ya amortizado.

Parafraseando a Nicola, “las condiciones actuales” dejaron de ser las existentes con anterioridad al 10 de diciembre, más aún teniendo en cuenta la tendencia a paridad con el GNL (gas importado) que como fuera explicado por este Observatorio está cayendo y seguirá por este camino durante los próximos años, llevando a las empresas incluso a preferir importar que producir localmente.

Conclusiones: El autoabastecimiento inconveniente
¿Caía la producción de gas? ¿No había inversiones? ¿Los subsidios eran un derroche inservible? ¿Crecían las importaciones de gas y el déficit energético ascendía descontroladamente? ¿El autoabastecimiento era una utopía populista? El primer expositor que siguió a Juan José Aranguren, nada menos que el ministro de Energía de la primera provincia gasífera del país y cuyo gobierno es aliado al macrismo, demolió lisa y llanamente los argumentos oficialistas que justifican el tarifazo. Porque si los notables avances registrados desde 2013 nos llevaban en línea recta a terminar con las importaciones (autoabastecimiento) manteniendo abastecido un consumo ascendente en el marco de subsidios eficientes (tal y como la Corte reconoció en su fallo), ¿para qué hacerles pagar más a los argentinos y a las argentinas si de eso se encargaba exitosamente el Estado y sin necesidad de poner ni un centavo de más en la tarifa del servicio público de gas natural?

Llegado a este punto nos preguntamos: si las empresas que ocupan el ministerio de Energía atentan contra el autoabastecimiento (en 2019), ¿qué se proponen entonces? Vale la pena recordar una olvidada frase de Aranguren, pronunciada cerca de un mes antes de asumir su actual cargo: “Tampoco es tan relevante recuperar el autoabastecimiento o la soberanía hidrocarburífera; lo que nosotros tenemos que preocuparnos es en poder recuperar la seguridad energética” (Ámbito Financiero – 05/11/2015).

Autoabastecernos en gas en un mercado interno en expansión equivale a más gas y más inversiones fronteras adentro, a más subsidios, más regulación y más Estado también. Por eso, “seguridad energética” y no “autoabastecimiento” como meta, desde que para el neoliberalismo con abastecer el consumo alcanza y sobra. ¿Y está mal? No, sino fuera porque ese mismo neoliberalismo sólo resulta compatible con un mercado doméstico en progresiva retracción y una economía reprimarizada (menor consumo energético y una industria menos electro-intensiva). De cara a una recesión que no habrá de ceder durante los próximos años el consumo se irá desplomando y las petroleras -que recibirán cada vez más dinero (subsidio) de la ciudadanía por el gas viejo- invertirán sólo si se les abre la posibilidad de exportar el gas excedente, cosa que Aranguren ya aprobó por decreto.

Si tuviéramos un Ministerio de Energía representante de los intereses de su pueblo podríamos quedarnos tranquilos que esta amenaza no pasaría de ser una extravagante conjetura. Pero sucede insólitamente que no tenemos un Ministerio en el Ministerio de Energía, sino una Cámara de empresas privadas nacionales y multinacionales con poder ministerial.

Bibliografia
Exposición de Alejandro Nicola en la audiencia pública

OETEC (18/7/2016) Bernal en la audiencia pública: Un Golpe de Estado Institucional en el Ministerio de Energía
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OETEC (15/09/2016) El modelo energético neoliberal viola la Constitución Nacional, los derechos humanos y la Ley de Ética Pública
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OETEC (12/09/2016) Las mentiras del gas y las verdades del mercado (viaje a las entrañas del tarifazo)
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OETEC (9/09/2016) Audiencias Públicas sin conocer la rentabilidad empresaria constituye una clara violación a los derechos humanos del pueblo argentino
http://oetec.org/nota.php?id=2062&area=1

OETEC (07/09/2016) Hacia la Audiencia Pública: Subsidios. Aranguren miente, el FMI lo desmiente
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OETEC (04/09/2016) Hacia la Audiencia Pública: el macrismo redujo a la mitad la tasa de producción de gas de YPF
http://oetec.org/nota.php?id=2045&area=5

OETEC (01/09/2016) Hacia la Audiencia Pública: los conflictos de interés y la “razonabilidad” del tarifazo
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OETEC (30/08/2016) Hacia la Audiencia Pública: producción nacional de gas entre 2012 y junio de 2016 (que no te tomen por zonzo)
http://www.oetec.org/nota.php?id=2040&area=1

OETEC (29/08/2016) La notable omisión de Aranguren respecto de los subsidios energéticos
http://oetec.org/nota.php?id=2034&area=1

OETEC (16/08/2016) YPF: se desploma la perforación de pozos un 27% en el primer semestre de 2016
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OETEC (17/08/2016) Edesur desmiente a su propio CEO Maurizio Bezzeccheri
http://www.oetec.org/nota.php?id=2021&area=1

OETEC (26/07/2016) Argentina: ¿Único país del mundo que subsidia la energía? El FMI desmiente a Lanata http://www.oetec.org/nota.php?id=1965&area=1

OETEC (22/07/2016) El sabotaje a YPF es un sabotaje a la seguridad energética nacional
http://www.oetec.org/nota.php?id=1957&area=17

OETEC (18/07/2016) El Ministerio de Energía confirma que el tarifazo gasífero es una aberración http://www.oetec.org/nota.php?id=1933&area=1

OETEC (29/06/2016) ¿Por qué Laura Alonso recomienda a los ministros (ex CEOs) delegar las firmas?
http://www.oetec.org/nota.php?id=1905&area=21

OETEC (27/06/2016) La exploración y explotación petrolera de Shell (pesada herencia para Aranguren)
http://www.oetec.org/nota.php?id=1899&area=2

OETEC (23/06/2016) La defensa de Laura Alonso y de los abogados de Aranguren por sus conflictos de interés
http://www.oetec.org/nota.php?id=1895&area=1

OETEC (12/01/2016) La Soberanía Hidrocarburífera al borde del abismo
http://www.oetec.org/nota.php?id=%201509&area=%201

OETEC (08/04/2015) A once años de la renacionalización del gas natural
http://www.oetec.org/nota.php?id=%201112&area=%201

Aranguren sobre el “autoabastecimiento”. Ámbito Financiero, 05/11/2015
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FMI (2015). Contando el costo de los subsidios energéticos
http://www.imf.org/external/pubs/ft/survey/so/2015/new070215a.htm