El ajuste sobre las mujeres


Desde diciembre de 2015 el rumbo económico retomó el modelo de acumulación basado en la valorización financiera que había comenzado en la última dictadura militar. La implementación del modelo neoliberal se propuso nuevamente transformar las bases políticas, económicas y sociales, desplegando un conjunto de medidas destinadas romper con el proceso de industrialización con inclusión social característico del gobierno anterior. Las políticas neoliberales que por su lógica de funcionamiento excluyen socialmente a la mayoría de la población, no son neutras en términos de género. En Argentina, la vuelta al modelo agroexportador donde los productos primarios y las finanzas adquirieron un rol preponderante, reorientaron el crecimiento y la riqueza hacia las actividades y sectores donde predomina la participación masculina. Asimismo, los programas de “austeridad” que actúan en defensa de los intereses de los grandes acreedores internacionales y los más poderosos grupos económicos, conducen a una precarización del mercado laboral y a una drástica reducción de los beneficios sociales que afectan a las mujeres por dos vías, por un lado, recortando partidas vinculadas a la salud, a la educación y al empleo público, sectores conformados principalmente por mujeres; por otro, cuando el Estado se achica crece el trabajo doméstico y del cuidado no pago desplazando hacia ellas la responsabilidad de la
supervivencia familiar con menos ingresos y más trabajo. Las consecuencias del modelo de ajuste vuelven a ser evidentes, y se expresan en mayores niveles de pobreza, incremento del desempleo, mayor flexibilización laboral y un engrandecimiento del mercado informal. Los costos recaen fundamentalmente sobre las mujeres, que viven en un sistema social y económico que las discrimina y precariza, que no les ofrece las mismas oportunidades que a sus pares varones. Según el reporte global de brechas de género que elabora el Foro Económico Mundial, en los últimos tres años nuestro país bajó 13 posiciones en lo que respecta a la igualdad entre varones y mujeres en el mundo laboral y económico, pasando del puesto número 101 en 2016 al 114 en 2018. Siendo 144 los países relevados, nos ubicamos prácticamente en el fondo de la tabla. Responder a que se debe la baja de posiciones en lo que respecta a la equidad de género en las oportunidades económicas implica dar cuenta de los resultados que tuvieron las políticas de ajuste estructural sobre las mujeres. Nos proponemos en este trabajo reflejar las consecuencias del modelo de ajuste a lo largo de la gestión de Cambiemos desde una perspectiva de género. Nuestro análisis queda acotado a la disponibilidad de datos, dado el apagón estadístico que transcurrió durante el traspaso de mando. Por otra parte, la dificultad del acceso a la información por falta e insuficiencia en la producción estadística en relación al tema nos limita además a un análisis bajo un esquema binario, desagregado entre varones y mujeres, imposibilitándonos avanzar en el estudio de la situación social y económica de las distintas identidades sexo genéricas, que transitan una situación aún más injusta y vulnerable.