“Dependencia y miseria”


La heterodoxia económica está lejos de ser un conjunto homogéneo. Bajo esa denominación se engloba a distintos tipos de enfoque teóricos (institucionalistas, escuela de la regulación, marxistas, keynesianos, poskeynesianos, estructuralismo, sraffianos). El factor común de todas esas escuelas es su rechazo a la ortodoxia marginalista. La tradición económica heterodoxa argentina es muy fecunda. En los últimos años se multiplicaron en todo el país distintas asociaciones y centros de estudio que rescatan esa rica tradición.

Un antecedente insoslayable fue la creación del Grupo Fénix en 2001. El surgimiento de ese espacio fue resultado de varias reuniones  desarrolladas en el ámbito de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA). La preocupación por la crítica situación de la Argentina había motivado a investigadores y docentes a reunirse para elaborar ideas y proponer estrategias. El objetivo central era avanzar en la redacción de diferentes propuestas orientadas a la búsqueda “del desarrollo con equidad”.

Dirigido por Abraham Leonardo Gak, el grupo se constituyó en un ámbito de debate interdisciplinario donde participaron economistas, contadores, historiadores, politólogos, sociólogos. El conjunto de insumos aportados por esos investigadores constituyó el Plan Fénix. La idea rectora era que el país podía ponerse de pie por sus propios medios e insertarse en el orden internacional asumiendo el comando de su destino. El Fénix se consolidó así como un referente ineludible de la resistencia académica al neoliberalismo.

El kirchnerismo implementó muchas de esas políticas públicas. En ocasión de la muerte del ex presidente, el colectivo del Fénix sostuvo que “la gestión de Néstor Kirchner muestra aciertos, errores y falencias…entendemos que el veredicto histórico no podrá soslayar los méritos centrales que su presidencia ha dejado para la Argentina”.

En la actualidad, los investigadores del Fénix vuelven a alzar sus voces contra la política económica neoliberal. La estrategia oficial de la “lluvia de inversiones” revela un desconocimiento de “la dinámica de la Inversión Extranjera Directa en el mundo, cuyas decisiones estratégicas responden a razones mucho más complejas que las señales coyunturales que pueda lanzar un gobierno. En un contexto de creciente estancamiento y proteccionismo global, los centros económicos mundiales tienden a enviar a las regiones de la periferia bienes y servicios terminados, y no inversiones”, sostienen en su documento “Desde el Plan Fénix: a casi un año del nuevo gobierno”.

Los investigadores advierten que “la elevada velocidad de endeudamiento público ya concretada este año, reforzada por la significativa deuda a contraer, según el presupuesto nacional 2017, en todos los niveles estatales, no está compensada hasta el presente por ninguna estrategia productiva o exportadora consistente…la experiencia argentina es categórica en cuanto a los resultados negativos de un programa semejante”.

“Desde la universidad pública, como Cátedra Abierta Plan Fénix, nos comprometemos a continuar trabajando en la elaboración de un proyecto alternativo que apunte al desarrollo nacional con equidad. Es nuestra intención llevar a la sociedad la discusión de un núcleo de propuestas que se contrapongan al proyecto actual que solo genera dependencia y miseria”, concluye el documento