Análisis de coyuntura económica nacional e internacional


Los economistas y funcionarios del actual gobierno suelen argumentar que hasta el 2015 existía una falsa estabilidad en el modelo económico, generada por un crecimiento del consumo alentado por el sector público y, de no haber cambiado a tiempo, el país se encaminaba a una crisis muy profunda. Paradójicamente, después de casi dos años del nuevo gobierno, estamos experimentando una recuperación económica, que no llega a compensar el nivel de actividad de diciembre de 2015 -cuando el país se encaminaba supuestamente a una crisis-, y la salida implementada por la actual administración no se sostiene en una lluvia de inversiones privadas sino que está siendo impulsada –como durante la etapa anterior- por el estado a través del gasto y la inversión pública. No obstante, existen algunas diferencias notorias. La primera es que la recuperación no está promoviendo mejoras sustanciales en los indicadores sociales como empleo, salarios reales, distribución del ingreso, pobreza e indigencia. La segunda, es que el financiamiento de las transacciones de todos los actores económicos se hace proporcionalmente menos con recursos propios y más con endeudamiento, lo que impone un riesgo-país a futuro, bien conocido por todos: los defaults y posteriores reestructuraciones de deuda. Del lado de las familias, su alto endeudamiento –si continua- mostrará a los argentinos en 2019 atrapados en la situación de apoyar a un gobierno que les ha prometido sostener este tipo de política, situación que en el pasado se denominó peyorativamente  “voto cuota”.

Dejamos para el final una reflexión acerca de cómo crece una economía como la argentina.

Si durante dos gobiernos bien diferentes, el PBI se expande por el impulso autónomo del gasto gubernamental y, a partir allí, gracias al incremento en el consumo privado –vía mejoras en la masa salarial real y en el crédito, y posterior recuperación del nivel normal de utilización de la capacidad instalada-  se incrementa la inversión –que –a su vez- demanda insumos que refuerzan el impulso inicial a través de compras de partes y piezas, insumos intermedios, combustible, etc., que continúan y aceleran el ciclo ascendente: ¿no será que la economía crece siempre por demanda autónoma, luego inducida y que la oferta se expande a posteriori para satisfacerla? Queda abierto el debate.

Informe de Coyuntura Nro 12