EMPLEO REGISTRADO


Resumen ejecutivo:

 

  • La problemática del empleo ha resurgido en nuestro país, producto del cambio radical en la matriz macroeconómica desde fines de 2015, que decantó en la destrucción consolidada de más de 45.000 puestos de trabajo, tan sólo en el sector privado registrado.
  • De un modelo que priorizaba el consumo interno como tractor del crecimiento económico, apuntalando los ingresos reales de las clases media y baja, se buscó mutar a un perfil productivo traccionado por las exportaciones.
  • En un contexto internacional de profundización de las posiciones de defensa de la producción nacional, esta decisión no dejar de tener riesgos asociados.
  • Por un lado, el patrón de especialización de nuestro país en productos primarios, resta grados de libertad en términos de la independencia económica por todos aquellos productos industriales que no producimos.
  • Por otro lado, cercena la posibilidad de extender los frutos del crecimiento a los sectores más postergados, a partir de los subproductos indeseables de la existencia de un “ejército de reserva” que presione salarios reales a la baja.
  • En la práctica, el marco ideológico que orienta el accionar de la política económica no deja de tener consecuencias reales sobre los ganadores y perdedores de cada modelo.
  • En este contexto, el presente informe analiza la dinámica del empleo en el último año y medio, en función a los datos oficiales del Sistema Integrado Previsional Argentino, informados por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.
  • En primer lugar, se examina la dinámica del empleo privado registrado, con más de 16.000 puestos de trabajo menos para el en la comparativa entre mayo del corriente año y fines de 2015, con pico del deterioro en agosto 2016.
  • Desde el plano salarial, por su parte, la mayor parte de los rubros productivos perdieron poder adquisitivo en el último año y medio, destacándose la merma en actividades primarias y en hoteles, por encima del 12%.
  • En el desglose, se analizan los resultados por sectores. Se registran casi 58.000 empleos perdidos en la industria, además de 11.177 en el sector de la construcción y más de 26.600 en el transporte y otros servicios conexos.
  • Los resultados en los sectores intensivos en mano de obra, contrastan con una incipiente creación de menos de 3.800 empleos en el sector primario, orientado a la exportación.
  • Así, al indagar entre los “ganadores y perdedores”, se tiene una relación asimétrica donde, por cada empleo nuevo en el sector agrario, se destruyeron 3 en la construcción, alrededor de 7 en servicios y más de 15 en el sector fabril.

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