SECTOR AUTOMOTRIZ


Breve resumen: Como la inmensa mayoría de los sectores de economía, el complejo de automóviles y autopartes se vio resentido en 2016, producto de la retracción generalizada del nivel de actividad. Impactaron sobre la producción del sector, en mayor medida la flexibilización en los controles sobre el cumplimiento de los acuerdos bilaterales con Brasil y una gradual tendencia a la apreciación cambiaria, que se potenció desde mediados de 2016. No obstante, a diferencia de crisis anteriores, el deterioro en la actividad local se conjugó con un notable incremento en las ventas internas, traccionadas por las unidades de lujo, mayormente producidas fronteras afuera. Este fenómeno se explica por un cierto volumen de “compras reprimidas”, en especial, en los albores de la modificación del régimen cambiario y por la mejora en las expectativas al inicio del cambio de modelo. Posteriormente también se vio influido positivamente por los efectos del blanqueo de capitales, que “liberó” una importante demanda después de exteriorizados los fondos. Pero también como producto de una transferencia de recursos regresiva a nivel local, la cual redunda, paradójicamente, en un incremento en la demanda de las unidades de gama media/alta.

Con todo, en la presente infografía se intenta abarcar la coyuntura del sector automotriz en nuestro país, tanto desde un enfoque económico, comercial, como institucional, en función de las consecuencias de la transgresión por parte de las terminales privadas de los compromisos acordados, lo cual afecta negativamente a la industria argentina. En primer lugar, se propone estudiar la coyuntura del sector, con foco en el sesgo importador que se ha registrado desde inicios de 2016. Más adelante, examinamos la dinámica comercial, con detalle en las principales partidas que constituyen el resultado consolidado de las ventas y las compras al exterior. Por último, dedicamos un apartado al mencionado incumplimiento del acuerdo comercial por parte de las terminales que importan desde Brasil. Este desajuste en las condiciones pautadas no solamente atenta contra las posibilidades de abastecer con producción local el mercado interno, sino también transparenta la falta de acción de los reguladores del comercio exterior a la hora dar garantía al cumplimiento de los contratos, resguardando la posición argentina. Cerramos este informe con unas líneas de perspectivas para el sector y conclusiones de carácter general. Entre otros números, del informe se desprende que:

  • El aumento de ventas al público de vehículos terminados de 2016, del orden del 10,22%, se vio acompasado de una caída en la producción interna en la misma magnitud, 10,23%. El bache de unidades fabricadas localmente se cubrió por medio de una avalancha de importaciones, con un alza del 45,45%.
  • La tendencia no parece revertirse este año, ya que al primer cuatrimestre de 2017 se registra una disminución de la producción local en torno al 10%, aunque las ventas a concesionarios continúan con solidez aumentando un 14,6%.
  • Esto provoca que, entre los veinte vehículos que mejoraron sus ventas en el primer cuatrimestre del corriente año, casi un 80% se produzcan fronteras afuera de nuestro país.
  • Además, el coeficiente de intercambio –flex- entre Argentina y Brasil se disparó en el último año, llegando a más que triplicar los máximos contemplados en el acuerdo bilateral.
  • Esto redunda en un costo de oportunidad para nuestro país ya que, al no reglamentarse la forma de pago de la penalidad, Argentina mantiene con las automotrices importadoras un saldo a favor sin cobrar superior a los U$S 600 millones.Descargar Infografía – Sector Automotriz