Los precios vienen con levadura


En virtud del anunciado aumento del precio del pan (desde el 20 de febrero) y con el objetivo de poder distinguir ganadores y perdedores de tal decisión, elaboramos un informe sobre la evolución del precio y las razones de dicho aumento.

  • Desde noviembre de 2015 y hasta febrero 2017, en virtud del incremento en el precio de la harina y del gas (incluyendo los últimos aumentos), el precio que pagarán los consumidores habrá registrado un aumento acumulado del 83%, muy por encima del nivel general de precios (que sufrió un incremento del 41%). El precio por kilo era cercano a los $25 en noviembre de 2015 y a partir del 20 de febrero pasará a costar aproximadamente $45
  • Adicionalmente, el incremento actual, de entre 15% y 20% en el precio del pan, tendrá un fuerte impacto sobre la inflación de febrero, ya que representa el 2,87% del gasto promedio de los hogares según el IPC calculado por el INDEC.
  • El incremento en el precio del pan se explica principalmente por los aumentos en los costos de la harina y el gas. Mientras que el precio internacional del trigo se ha mantenido estable en los últimos años, las medidas tomadas por el gobierno afectaron el precio del trigo en el mercado interno.
  • En efecto, la quita de retenciones, la devaluación de diciembre de 2015, y la eliminación de los permisos de exportación, el precio del trigo -principal insumo para la harina- se incrementó un 104% en el mercado interno.  El precio de la bolsa de 50 kg de harina paso de $110 a $160, llegando a $330 en enero de 2017, registrando en todo el periodo un incremento del 200%. Es posible, en virtud de la desaparición de los stocks acumulados y la mala calidad de las últimas cosechas, que los molinos y distribuidores se estén adelantando a futuros incrementos en el precio del trigo.
  • Otro factor que probablemente incremente el precio del pan son los diferentes tarifazos. El costo del gas, imprescindible para la elaboración del pan, aumentó un 500% promedio en 2016, al que habrá que adicionar un nuevo aumento anunciado para abril de 2017, que se estima en 54%. Una panadería que pagaba $1.000 mensuales de gas en enero de 2016, pasará a pagar $9.240 luego del nuevo tarifazo de gas.
  • Los pequeños productores panaderos y los consumidores finales son los grandes perjudicados por los aumentos del pan. Los primeros, porque corren con aumentos imposibles de trasladar a precios en su totalidad, sin sufrir una abrupta caída en la demanda. Además, por su pequeña escala se les dificulta mucho generar estrategias adaptativas propias de los agentes más grandes, como negociaciones directas con productores. En muchos casos, la única solución encontrada ha sido disminuir la escala de producción, pasar a la informalidad o directamente cerrar el establecimiento.
  • Los consumidores finales, acarrean aumentos en todos los bienes desde noviembre de 2015, en un marco de caída del poder adquisitivo del salario y degradación del mercado laboral. El aumento de precio del pan ha sido tan exagerado que se encuentra significativamente por encima del precio de cualquier país de la región, especialmente relevante es el caso de Brasil, un país que importa trigo, donde el precio del producto es casi la mitad del precio local. Y aún más, el precio argentino hoy supera el precio de EEUU, país con un nivel de ingresos cuatro veces mayor al argentino.

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