Beneficios para pocos y desempleo para muchos en el agro argentino


Pareciera ser que el efecto combinado de la quita de retenciones y la enorme devaluación no pudo satisfacer la demanda de la Sociedad Rural Argentina y de su presidente, Luis Miguel Etchevehere. La quita de los Derechos de Exportación para las carnes y los productos de origen agrícola (salvo a la soja que paso del 35 al 30%), sumada a la devaluación de la moneda del 64% (al pasar de $9,7 a $16 desde diciembre de 2015), hizo ceder al Estado Nacional 1.700 millones de dólares, beneficiando a uno de los sectores más concentrados de la economía.
Pero esta Institución, que ha cumplido sus 150 años de vida recientemente, no ha quedado conforme con lo hecho por la coalición gobernante en materia fiscal-impositiva, y tampoco con el beneficio de la extensión de los plazos para liquidar divisas y el compromiso por decreto de reducir otro 5% las retenciones a la soja desde enero próximo, y reclama, en los últimos meses, nuevas medidas en beneficio del sector concentrado. Tras reunirse hace una semana con el nuevo Ministro de Economía, el Presidente de la SRA se mostró decidido, reclamando bajar o eliminar impuestos que intervienen en los diferentes eslabones de la cadena agropecuaria. Entre los pedidos se encuentra la baja en los aportes patronales de los salarios, la disminución en el componente impositivo del precio del gasoil, y la baja en los componentes impositivos de la maquinaria agrícola.
El representante de la Sociedad Rural Argentina prometió como contrapartida por la mejora en los números de este sector de la economía incrementar la producción agropecuaria hasta llegar a una cosecha record de 120 millones de toneladas de granos y la creación de 1.100.000 empleos en el sector durante los próximos 5 años.
Esta promesa en materia laboral no parece estar justificada por la estadística proveniente del Gobierno Nacional. Según el Ministerio de Trabajo de la Nación, durante el tercer trimestre de 2016 se perdieron 6.952 empleos en el sector, en comparación al mismo periodo de 2015. Este valor se acrecienta aún más cuando se considera el periodo enero-noviembre 2016, el cual resultó en 61.719 trabajadores asalariados menos si se lo compara con el mismo periodo del año anterior.
Pareciera estar lejos la promesa de generar 220 mil empleos a lo largo de cada año, donde los números oficiales no demuestran que el incremento de la producción de granos vaya de la mano de la generación de empleo. Según los datos de los Ministerios de Trabajo y de Agroindustria, en la campaña agrícola 2014/ 2015 se produjeron 112,5 millones de toneladas de granos (de los cultivos maíz, trigo, soja y girasol) con una merma de 26.893 asalariados al 2015 contra 2014; y durante la campaña 2015/2016 se produjo la misma cantidad de granos y la cantidad de desempleados durante el último año fue de 61.719.
Las medidas en beneficio del sector minoritario agroexportador no solo genera la pérdida de ingresos de divisas para el Estado Nacional y la concentración aún más de la renta hacia los productores con mayor tenencia de tierras y capacidad de especular. Esta política económica generó al mismo tiempo un impacto desleal sobre los pequeños productores, el
encarecimiento de los alimentos para la mesa de los argentinos y la desocupación en el mismo ámbito rural.