Reivindicación histórica de la política gasífera K (cuando siquiera FIEL puede callar la estafa energética macrista)

Semanas atrás, el diario La Nación advertía que las competidoras de YPF estaban librando una guerra de precios para “cercar a la reina”, es decir, a la mismísima YPF. Nuestro Observatorio profundizó el análisis en sendos informes (ver bibliografía). Allí se aprecia en toda su dimensión el rol que el cartel de petroleras y energéticas apoderado del Ministerio de Energía está jugando en detrimento de la seguridad energética nacional. En esta oportunidad, nos centraremos en la crítica que FIEL realiza a la aventura exportadora gasífera del macrismo cuya autoría pertenece al economista jefe del ultra-neoliberal think tank, Fernando Navajas. Se trata del artículo “Exportaciones de gas: ¿Por qué tanto apuro?”, publicado por el diario El Cronista el pasado 18 de enero y que motivó una respuesta del mismísimo Aranguren, hoy 23 de enero. De igual forma a lo procedido con el “cerco a YPF” advertido por el diario de los Mitre, complementaremos la crítica de Navajas al cartel presidido por Aranguren y adueñado del referido ministerio con detalles que el capo de FIEL, por omisión u olvido, no incluyó (y que tampoco prefirió retrucar el CEO-ministro). Dejaremos para futuros informes los conceptos vertidos por el ex Jefe de Gabinete de ministros de López Murphy en relación a la reforma laboral como obligada medida para Vaca Muerta, por cierto, absolutamente falso. 

Pesada herencia energética y gasífera (2003)
Cuando uno compara en un mapa las obras de infraestructura heredadas por Néstor Kirchner y las realizadas entre 2003 y 2015 observará, en el caso de las primeras, que si se construía algo por fuera de los límites de la Pampa Húmeda era con exclusivo destino de exportación. Se trataba, en definitiva, del histórico y tradicional proyecto político de una Argentina agroexportadora y, por esto mismo, excluyente del 99% de su población y de dos terceras partes de sus provincias. Las obras en materia de gas natural son emblemáticas al respecto, tanto por las que se heredaron en 2003 como por las que se construyeron desde entonces. Al granero del mundo le sobraba muchísimo gas.

El NEUBA II, inaugurado en 1988, fue el último gasoducto destinado al mercado interno, esto es, a incrementar la capacidad de transporte troncal del país. El siguiente recién aparecería en 2004. ¿Significa entonces que no se construyeron gasoductos en los noventa y hasta la asunción de Néstor Kirchner? Todo lo contrario, entre 1996 y 2003 se construyeron una decena de gasoductos, aunque con el objetivo de exportar buena parte de la producción nacional. Los envíos al extranjero comenzaron en diciembre 1996. Entre 1997 y 2002 (inclusive), el 87% de las exportaciones se dirigieron a Chile, el 12% a Brasil y el 1% a Uruguay.


Fuente: Elaboración propia en base a datos del ENARGAS, Tablas Dinámicas. Las exportaciones resultan de sumar las realizadas directamente de productores con las realizadas por licenciatarias de gas y usuarios en boca. Más del 70% del gas destinado a Chile se dirigía a la empresa Methanex, que a su vez lo procesaba y exportaba.

Las exportaciones mantuvieron un crecimiento significativo y sin interrupciones hasta el año 2004. ¿Por qué? El Presidente argentino se encontró un país absolutamente desabastecido, con una producción (una política hidrocarburífera) destinada casi enteramente al mercado de exportación. En efecto, más del 60% de los argentinos y argentinas carecían de acceso al gas natural por redes, con el agravante de tener el país una matriz energética cuya dependencia de este energético se había incrementado por el aumento de la potencia instalada del parque de generación térmico-fósil en detrimento de otras fuentes alternativas como la nuclear y la hidráulica, víctimas de los ex secretarios de Energía que hoy asesoran al señor Aranguren.

La renacionalización del gas natural (2004)
En el marco del Plan Energético Nacional lanzando en mayo de 2004, e implementado por el Ministerio de Planificación Federal, el Presidente decidió terminar con el saqueo y re-direccionar la manguera hacia adentro. A propósito, los números del saqueo en cuestión: los volúmenes exportados a Chile se vendían a US$ 2 el millón de BTU, mientras que del otro lado de la frontera se comercializaban a US$ 29 el millón de BTU.


Fuente: Diario La Nación, publicado el 29 de abril de 2004. El gobierno nacional había anunciado en 2003 que comenzaría a restringir las exportaciones a Chile.

Kirchner argumentaba que quienes le vendían el gas a Chile era “las empresas petroleras, y éstas tienen que cumplir la normativa de la Argentina”. La normativa eran las leyes 17.319 y 24.076, que priorizaban el abastecimiento del mercado interno. Y como teníamos un Presidente que se proponía como tarea “garantizar el abastecimiento en el país” antes que el de terceros países, o intereses de empresas privadas y extranjeras en lugar del interés público, a partir de 2004, y notablemente desde 2007, las exportaciones comenzaron una fortísima declinación.


Fuente: Elaboración propia en base a datos del ENARGAS, Tablas Dinámicas. Las exportaciones resultan de sumar las realizadas directamente de productores con las realizadas por licenciatarias de gas y usuarios en boca.

El año bisagra fue, sin dudas, 2004. Entonces, se pusieron en marcha una serie de normativas tendientes a normalizar el suministro gasífero, priorizar el mercado interno y, lo más importante, hacerlo en función de metas de expansión del consumo, es decir, del servicio público de gas por redes, y no por capricho sino como resultado de objetivos de crecimiento económico. (1) Podría afirmarse que tal paquete de medidas fue equivalente al registrado con la recuperación de YPF. Es que, siguiendo la analogía, si en 2012 se renacionalizó YPF, en 2004 se renacionalizó el gas natural (ver bibliografía).

Entre las normativas más importantes debemos destacar la Resolución 265 (marzo de 2004), mediante la cual se adoptaban “medidas de prevención a efectos de evitar una crisis de abastecimiento interno de gas natural y sus consecuencias sobre el abastecimiento mayorista eléctrico”, a la vez que “suspendiéndose la exportación de excedentes de gas natural que resulten útiles para el consumo interno”. También, se creaba el “Programa de Racionalización de Exportaciones de Gas y del Uso de la Capacidad de Transporte”.

¿Qué decía esta normativa? 1) Que la crisis económica y social por la que atravesó el país y heredó el nuevo gobierno impactó seriamente en las inversiones de las empresas prestatarias de servicios públicos, así como en toda la cadena del gas natural; 2) Que dicha crisis y caída de las inversiones afectaron la normal prestación de los servicios públicos y condicionaron sus posibilidades de expansión; y 3) Que el excedente de gas natural -generado por las razones aludidas en 1 y 2- se volcaba al extranjero violando la legislación argentina, siendo que, en primer lugar “… el abastecimiento de las necesidades energéticas de la población es el eje alrededor del cual se pueden discernir las posibilidades de que nuestro país pueda abastecer a otros mercados, manteniéndose presente la referida subordinación, cualquiera sea el tipo de operaciones de exportación de gas o electricidad generada con gas que se puedan realizar, ya que siempre debe darse preeminencia al consumo interno”; y en segundo lugar “… ha quedado perfectamente establecida la satisfacción de la demanda interna condiciona el comercio exterior de la REPUBLICA ARGENTINA, sobre todo teniendo en cuenta que el gas natural es un insumo básico de los servicios públicos vinculados al gas y la electricidad”.

Pero lo medular de la normativa 265 es esto que volvemos a señalar y que citamos textual de la misma (el subrayado es nuestro): “Que la crisis económica que afecta a la REPUBLICA ARGENTINA ha impactado en las condiciones de prestación de todos los servicios públicos [agua potable y saneamiento, gas y electricidad], condicionando las posibilidades de expansión de los respectivos sistemas al afectar, en forma directa, la capacidad de inversión del sistema de gas tanto en lo que se refiere a los subsistemas de transporte como a los subsistemas de distribución”. (2) Veamos lo anterior sintetizado en un gráfico:


Fuente: Elaboración propia en base a datos del ENARGAS, Tablas Dinámicas. La variación interanual de usuarios totales (residenciales, comerciales, industriales, etc.) es entre diciembre del año señalado y el siguiente. Se observa, en este sentido, como en 2003 se quebró por primera vez desde 1998 la caída interanual, incluso a pesar de registrarse un incremento en las exportaciones.

Se aprecia del gráfico precedente una relación inversa entre la expansión del servicio público y las exportaciones de gas natural. Dicho de otro modo: las exportaciones se realizaron a expensas de frenar primero y desplomar después la expansión del servicio público de gas por redes, fenómeno que la Resolución 265 señalaba con exactitud. Nótese también como en 2003 se quiebra por primera vez desde 1998 la caída interanual en la incorporación de usuarios, incluso a pesar de registrarse un incremento en las exportaciones. Concluiremos en la segunda parte este análisis, pero con ayuda del señor Navajas de FIEL.

De la respuesta corporativa de 2004 a las corporaciones de Cambiemos
No había transcurrido un mes de la Resolución 265 que el diario La Nación implantaba la zoncera de la “crisis energética”, aunque no atribuida a la nefasta herencia gasífera sino a la decisión del entonces Presidente de pretender suministrar el gas argentino primero a los argentinos.


Fuente: Diario La Nación, 29 de abril de 2004. Sostenía el inefable periodista que frenar las exportaciones de gas perjudicaría nuestra relación con Chile y a los hogares de Santiago, cuando básicamente el grueso de las exportaciones se destinaban a una empresa (Methanex) que lo procesaba y exportaba a terceros países.

Se lee de la nota de Morales Solá: “Néstor Kirchner no quiere ni “una lámpara apagada” en los hogares argentinos, ni tampoco que haya una estufa o una cocina sin gas”. ¡Perjuro!, le faltó agregar al periodista. Ironía al margen, ¿era realmente tan grave al aprovisionamiento de gas que llegaba incluso a afectar a la generación eléctrica? Sí. La Resolución 265 lo ponía en estas palabras (el subrayado es nuestro): “Que el fenómeno de desinversión en materia de desarrollo, exploración y reposición de reservas de gas natural, trajo como consecuencia la falta de un adecuado acompañamiento del crecimiento de la demanda de gas interna, por parte de los productores de ese hidrocarburo, y que ello, sumado a la crisis de los servicios públicos de gas y electricidad, obliga a adoptar soluciones extraordinarias para poder administrar la situación de excepcionalidad que vive el abastecimiento interno”.

Y ahora, la explicación del diario La Nación:


Fuente: Diario La Nación, 26 de marzo de 2004. Se lee en la introducción de la nota “El Gobierno tomó ayer una decisión contundente para frenar los cortes de energía eléctrica que las empresas preveían aplicar desde el lunes: recortó los excedentes de exportaciones de gas, lo que permitirá abastecer el mercado interno con el insumo y, así, evitar más interrupciones de energía”.

Préstese especial atención a esta frase, también del artículo citado del diario La Nación (el subrayado es nuestro): “La iniciativa [recortar los excedentes de exportación de gas], incluida en una resolución de la Secretaría de Energía [la 265], ordena restringir los excedentes de contratos de exportación en los niveles que sean necesarios para el suministro en el país. Ya eran varias las petroleras que vendían más de lo que estaba previsto en los convenios por una cuestión de precios: esas transacciones se hacen al valor internacional, mientras que en la Argentina el gas está pesificado. De ahora en adelante, en cambio, se cumplirá sólo con lo firmado”.

En un acto en la provincia de San Juan, el día anterior a publicada esta nota, Néstor Kirchner había expresado: “Nos viven apurando diciendo que no va a haber energía. Los productores de gas desde 1996 no invierten porque hacían prácticamente lo que querían de acuerdo con sus intereses. Hoy deberán invertir, hoy nos van a tener que dar el gas que necesitamos, sino como Gobierno nacional vamos a tomar las medidas que tengamos que tomar”.


El presidente Néstor Kirchner comiendo la primera galletita de la fábrica de Albardón, San Juan, el 25 de marzo de 2004, luego de 28 años de parálisis productiva. Allí expresó: “Yo no vine a tratar de durar en el sillón o a silenciarme por más fuerte que sean los intereses, pero las empresas productoras de petróleo y gas han ganado mucho dinero en la Argentina y a nosotros no nos molesta que ganen dinero, pero que no se lo lleven, sino que lo inviertan en el país para generar más energía, que es lo que nosotros necesitamos aquí: energía, trabajo y producción”.

Conclusiones (a la primera parte)
Las petroleras que estaban en el negocio de la exportación y que no les importaba el mercado interno, (3) son las mismas que están en el poder desde diciembre de 2015, con el agravante de estar presididos por el Grupo Shell, como es sabido, ligado al mercado de las importaciones (se explica así la reapertura de las exportaciones atadas a compromisos de re-importar, tal y como fuera analizado por este Observatorio).

Y agregamos: la política gasífera que defendían entonces las corporaciones mediáticas y empresariales, esto es, la de un mercado interno desabastecido, servicios públicos retraídos (consumo a la baja) en perjuicio de exportaciones masivas, industrias postradas, provincias excluidas, decenas de millones de compatriotas sin servicio público de gas (¡sin provisión de gas ninguna!), etc., es la misma política gasífera que no sólo defienden ahora -igualitos actores mediáticos- sino que además ejecutan desde el poder sus empresas socias o asociadas.

A mediados de 1995, las administraciones de la Argentina y de Chile firmaron un acuerdo de complementación económica estableciendo las normas de regulación de la interconexión gasífera y suministro de gas entre ambas naciones. El mismo comprometía a nuestro país a efectuar exportaciones de gas natural a Chile de acuerdo a las tarifas y volúmenes que empresas privadas de ambos lados de la frontera consensuaran. Dicho acuerdo se logró bajo el supuesto pretexto de que en la Argentina existía un excedente importante de gas natural y que por tal motivo había que exportarlo (ver bibliografía).

Pero el excedente fue deliberadamente provocado, tal y como está sucediendo ahora. Las exportaciones (el excedente de la producción) fueron posibles gracias a haber planchado la demanda (ver gráfico).


Fuente: Elaboración propia en base a datos del ENARGAS. La demanda no incluye venteos, inyección a formación y otras.

Y algo aún más trascendental: la demanda de gas para el mercado interno no sólo creció un 42%, comparado con el muy magro 6% durante la fiesta neoliberal. Creció semejante porcentaje a pesar de haber heredado un sistema gasífero absolutamente pauperizado y librado a las fuerzas del mercado, esto es, con producción a la baja que recién sería revertida con la renacionalización de YPF.

Sin embargo, como la prioridad de los gobiernos kirchneristas no fueron los balances de las petroleras sino de las familias argentinas, con importaciones que irían en exponencial aumento a partir de 2003 y miles de millones de dólares que podrían haberse evitado de no haberse embarcado el neoliberalismo en la fiesta exportadora, la economía, el consumo, el mercado interno, el PBI industrial y los usuarios argentinos de gas natural argentino fueron todos acreedores de una expansión récord inédita en la historia.

—-

(1) Entre las normas más importantes destacamos: 1) Decreto 180 (febrero de 2004) “Que en el caso de la industria del gas natural deben distinguirse el conjunto de segmentos y servicios que la integran a los fines de determinar los distintos impactos producidos por la crisis, con el objeto de definir y administrar los remedios regulatorios que en cada caso resulta posible implementar… Que atento al período de tiempo que requiere la decisión y ejecución de las inversiones en el sector, resulta impostergable adoptar decisiones que tiendan a evitar posibles situaciones de insuficiencia de suministro, que condicionen no sólo las prestaciones actuales sino también el crecimiento en la demanda asociado al crecimiento de la economía… Que en forma paralela a las medidas que se adopten para normalizar el suministro de gas natural, deben atenderse situaciones en las cuales son necesarias ampliaciones o extensiones del sistema de transporte o distribución de gas natural para cubrir el crecimiento de la demanda”; Y 2) Resolución 265 (marzo de 2004) “Adóptanse medidas de prevención a efectos de evitar una crisis de abastecimiento interno de gas natural y sus consecuencias sobre el abastecimiento mayorista eléctrico. Suspensión de la exportación de excedentes de gas natural que resulten útiles para el consumo interno. Programa de Racionalización de Exportaciones de Gas y del Uso de la Capacidad de Transporte”.

(2) La Resolución 265 complementaba lo anterior con lo siguiente: “Que además de las disposiciones citadas, los productores de gas natural que participan en el mercado de exportación están obligados, consecuentemente, a realizar inversiones constantes para poder mantener sus compromisos con el mercado interno y los compromisos de exportación, los cuales, como surge de la Ley N° 24.076, están subordinados a las necesidades energéticas del mercado interno. Que en el caso de la producción de gas natural se ha observado una fuerte disminución de la inversión en las distintas cuencas, lo cual ha comprometido para el presente año las necesidades de abastecimiento interno a todos los usuarios amparados por el marco regulatorio del gas natural”.

(3) Las rentas extraordinarias internalizadas durante el auge de exportación gasífera (1997-2007), sumadas a los respectivos aumentos sistemáticos en las tarifas dolarizadas de gas por redes (1993-2000) no serían destinadas a la expansión del sistema nacional de transporte troncal y al sistema de distribución. Por el contrario, una parte del capital obtenido sería transferido al exterior y otra a la construcción de una decena de gasoductos de exportación que en su trayecto dentro del territorio argentino no abastecían a ninguna aglomeración urbana.


A la izquierda, el diario La Nación, en nota publicada en agosto de 1997, celebrando el engendro gasífero suscripto por Menem y Frei, engendro heredado por el kirchnerismo. La “pesada herencia” no impidió al modelo energético entre 2003 y 2015 incorporar un 60% más de ciudadanos al servicio público de gas por redes que el registrado entre 1993 y enero de 2003. A la derecha, la reciente crítica de Navajas (FIEL) a la reapertura de las exportaciones, la cual motivó una urgente respuesta del CEO-ministro Aranguren. A propósito, lo más jugoso del intercambio no pasó por la reapertura de las exportaciones de gas -cuestionada por el primero y defendida por el segundo-, sino por la sublime e involuntaria reivindicación de la política gasífera entre 2003 y 2015 (Plan Energético Nacional) que ambos realizan, dejando paralelamente en evidencia la estafa energética del macrismo.

¿La “confusión” es del ciudadano o de Navajas?
El artículo del economista jefe de FIEL comienza así (el subrayado es nuestro): “La semana pasada el Presidente y su equipo anunciaron, con bombos y platillos, el relanzamiento de la estrategia de desarrollo de Vaca Muerta con un acuerdo entre gobierno nacional, provincial y sindicatos para hacer una reforma laboral que resuelva la baja productividad que en parte dificulta las inversiones en ese proyecto. Y al mismo tiempo, aparece una Resolución del MINEM de re-autorización de exportaciones de gas, en un país que viene de un colapso energético en parte causado por autorizaciones temerarias otorgadas en los años 90 y es un importador masivo de gas. Digamos, por lo menos, que el ciudadano común que es lego en energía, y mira todo esto, va a quedar algo confundido“.

Dejaremos para un próximo trabajo la cuestión de la reforma laboral como medida supuestamente obligada para resolver la supuesta baja productividad de Vaca Muerta. Concentrémonos entonces en la última oración y en los conceptos subrayados.


Fuente: El Cronista, 18 de enero de 2017. El autor, Fernando Navajas, Economista Jefe de FIEL, organización creada en 1964 por la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, la Cámara Argentina de Comercio, la Sociedad Rural Argentina y la Unión Industrial Argentina. Navajas fue Jefe de Gabinete de ministros de López Murphy, asumiendo conjuntamente con todo el equipo de FIEL para secundar al ultra-conservador funcionario en lo que habría de ser el ajuste más descomunal y bárbaro jamás aplicado en nuestro país.

En realidad, la “confusión” referida por Navajas no viene dada por esta contradicción entre las masivas exportaciones de los noventa y el supuesto colapso energético heredado por Macri al que se lo pretende combatir con reapertura de las exportaciones de gas. ¿Por qué no?

Porque la estafa gasífera noventista inaugurada en 1996 y explicada en la primera parte de este informe (ver bibliografía), es desconocida por el grueso de la población. Es más, los medios oficialistas, el ejército de lobbistas (técnicos y periodistas), el CEO-ministro Aranguren y el Presidente Macri destacan una y otra vez la importancia de volver a convertirnos en exportadores de gas como supimos ser porque, nos quieren hacer creer, exportar es algo sumamente positivo -no importa qué vendamos ni a quienes ni a donde-. Lamentablemente, esta lógica agroexportadora es muy aceptada por la inmensa mayoría de la ciudadanía. Así que la “confusión” que Navajas atribuye a la ciudadanía no pasa por acá. ¿Por dónde pasa entonces y que el hombre de FIEL omitió incluir en su artículo?


Fuente: Elaboración propia en base a datos del Ministerio de Energía y del ENARGAS, Tablas Dinámicas. Los valores de 2016 son hasta noviembre inclusive, en el caso de las importaciones, y a octubre inclusive, para la demanda.

No hay que remitirse a los noventa. La “confusión” pasa por la insalvable contradicción entre el tarifazo y un sistema gasífero heredado supuestamente caracterizado por la falta de gas natural, demanda insatisfecha e importaciones descontroladas. Como se aprecia del gráfico de arriba, la demanda crecía y las importaciones decrecían, incluso durante 2016.

En consecuencia, la reapertura de las exportaciones no es más que el reflejo de la perfecta salud del sistema gasífero heredado (demostrado hasta el cansancio por este Observatorio), salud que siquiera se verá afectada al abrir las exportaciones pues el oficialismo tiene pensado desplomar la demanda (deliberadamente, claro). En efecto y como observamos del siguiente gráfico, el sistema heredado se caracterizaba por uno con producción de gas en ascenso e importaciones en descenso:


Fuente: Elaboración propia en base a datos del Ministerio de Energía, Tablas Dinámicas. Las tendencias declinantes en la variación interanual (enero-noviembre) de la producción de gas se desaceleran fuertemente entre 2013 y 2014. La producción es positiva a partir de 2015, con un incremento interanual del 4% ese año y del 5% en 2016. El gas importado (enero-noviembre) cae un 10% entre 2015 y 2014; y un 18% entre 2016 y 2015.

En otras palabras, la “confusión” no es más que otro cuestionamiento al tarifazo (y ya van…) surgido del buen sentido (sentido común elaborado con cabeza propia), no ya de la ciudadanía sino del mismísimo Navajas: ¿Exportamos? ¿Pero cómo, no era que nos quedábamos sin gas, que importábamos cada vez más, que las empresas invertían cada vez menos, que la demanda se venía a pique, etc.? La estafa gasífera macrista se sintetiza debajo:


Fuente: Elaboración propia en base a datos del Ministerio de Energía y del ENARGAS, Tablas Dinámicas. Las variaciones interanuales son entre enero y noviembre inclusive, para los casos de las importaciones y la producción; y entre enero y octubre inclusive, para la demanda. La “X” es la conjunción entre la producción y la importación. La “A” es el cruzamiento entre las tres variables. La estafa “X+A”.

Resumiendo, sugerimos a Navajas cambiar su frase aquí analizada por esta otra, adaptada a SU “confusión”: “Aparece una Resolución del MINEM de re-autorización de exportaciones de gas, en un país que viene de un descalabro gasífero (ver siguiente apartado) provocado por la fiesta exportadora de los años 90, descalabro que comenzó a revertirse a partir de 2012. Se entiende que exportemos, pues gas no faltaba y la demanda estaba siendo convenientemente satisfecha. Lo que no se entiende y es confuso, son los nuevos cuadros tarifarios en nombre de un sistema gasífero que gozaba de progresiva salud. Digamos, por lo menos, que el ciudadano común que es lego en energía, y mira todo esto, va a quedar algo confundido”.

De la fiesta exportadora a la mayor expansión del servicio público de gas por redes desde 1993
Recordemos la primera oración subrayada de la frase original de Navajas: “… [somos] un país que viene de un colapso energético en parte causado por autorizaciones temerarias otorgadas en los años 90…”.

Quien heredó un “colapso energético” no fue Macri sino Kirchner. Para ser más específicos, Kirchner heredó un absoluto descalabro gasífero que, originado por la fiesta exportadora y agudizado por la estafa de Repsol al frente de YPF, obligó a recurrir a las importaciones muchísimo antes de lo que debería haberse recurrido -tal vez, de no haber tenido necesidad de importar, hubiésemos podido invertir en exploración lo que se perdía en compras de gas al extranjero, para así poder recuperar la producción en tiempo y forma evitando tener que importar-. A propósito, se verá en la tercera parte de este informe cuánto antes se debió recurrir a las importaciones de no haber existido la fiesta exportadora.

En cuanto a un país que viene de un “colapso energético”, vamos a responderle al señor Navajas desde la seguridad jurídica de la ciudadanía, porque, le preguntamos al economista de FIEL: ¿Colapso energético? Pero la energía y, por ende, el gas natural, ¿para qué están? ¿Para hacer negocios con su exportación o para que haya cada vez más compatriotas con acceso al gas por redes? ¿Para qué el gas natural?, volvemos a preguntar: ¿Para enriquecer empresas o para que un número creciente de usuarios paguen cada vez menos por un servicio público esencial, esto es, en calidad de “derecho humano”?

A solucionar el descalabro gasífero se destinó el paquete de medidas puesto en marcha con la renacionalización del gas natural en 2004 (ver primera parte de este informe), enmarcado en el Plan Energético Nacional lanzado en mayo de 2004, implementado desde entonces por el Ministerio de Planificación Federal y profundizado durante los dos gobiernos de Cristina Kirchner.

¿Así que Macri heredó un sistema energético colapsado? Colapsada la estafa exportadora, eso sí. Porque en lo que respecta a la seguridad jurídica popular, el Plan Energético Nacional permitió construir más de 3.000 kilómetros de gasoductos para el pueblo argentino, comenzar a poner fin con la postergación del norte del país a través del Gasoducto del NEA (ahora en peligro) y de terminar con la desconexión gasífera nacional (Gasoducto Transmagallánico, en operación). El resultado de este accionar, en paralelo al cierre paulatino de las exportaciones, la compensación con importaciones -no trasladadas sus costos a las tarifas- y la mejora sustantiva en la producción de gas -a partir de la renacionalización de YPF-, posibilitó la mayor expansión del servicio público de gas por redes de las últimas dos décadas, con una demanda (gas entregado al sistema) incrementada entre 2003 y 2015 en un 42% (28% fue el incremento entre 1993 y 2002). Las tablas que siguen sintetizan lo anterior:

Nuevos usuarios incorporados al servicio de gas por redes (1993-2013)

Fuente: Elaboración propia en base a datos del ENARGAS. En la diferencia porcentual para “usuarios industriales” entre décadas se tomó la expansión 2003-2013, ya que el resultado de la década anterior fue negativo (se perdieron 2.200 usuarios industriales). Usuarios SDB = subdistribuidores.

Comparando ambas décadas, se advierte que la última permitió incorporar un 29% más de ciudadanos al servicio público de gas por redes.

Nuevos usuarios incorporados al servicio de gas por redes (1993-2015)

Fuente: Elaboración propia en base a datos del ENARGAS. En la diferencia porcentual para “usuarios industriales” entre décadas se tomó la expansión 2003-2015, ya que el resultado de la década anterior fue negativo (se perdieron 2.200 usuarios industriales). Usuarios SDB = subdistribuidores.

Comparando ambos períodos, se advierte que el último permitió incorporar un 60% más de ciudadanos al servicio público de gas por redes.

En definitiva, la comparación, más que décadas o períodos, compara modelos energéticos. Sin mediar tarifazo, ni privatización ni desregulación de ninguna índole, con un Estado presente y protagónico, tarifas promotoras de la universalización del servicio, etc., el modelo energético del kirchnerismo permitió la mayor expansión de usuarios del servicio de gas por redes desde comienzos de los noventa. Y con un atributo más y que hace justamente a la médula de este informe: lo hizo a pesar de haber heredado un sistema gasífero con producción a la baja, enajenado al mercado y concentrado en las exportaciones en detrimento del mercado interno.

Pero, a decir verdad, este análisis está incompleto. Pues existe un dato más, tal vez el más trascendental de todos -un detalle, para ser más precisos-, que permite entender cabalmente que sucedió con el gas natural desde 1993 a la fecha y por qué el modelo energético kirchnerista supera con creces al modelo mercadista, como se dijo, en el poder desde Mauricio Macri Presidente. En la tercera parte de este informe, a ser publicado mañana 25 de enero, la respuesta.

Bibliografia
OETEC (18/01/2017) Bienvenido el binomio “Exportador-Importador” del gas natural (análisis de la Resolución 8)
http://www.oetec.org/nota.php?id=2296&area=1

OETEC (31/12/2016) Balance de la estafa energética (2016) y las 20 peores mentiras de Aranguren (y sus respectivas desmentidas)
http://www.oetec.org/nota.php?id=2269&area=1

OETEC (29/12/2016) El diario La Nación confirma sabotaje a YPF (o la estafa de Shell al frente del Ministerio de Energía) http://www.oetec.org/nota.php?id=2263&area=1

OETEC (06/12/2016) Macri: la segunda marca más baja de incorporación de usuarios totales a la red de gas desde 1993
http://www.oetec.org/nota.php?id=2232&area=1

OETEC (1/08/2016) De la falta de gas natural a la exportación. Breve análisis del Decreto 893/2016
http://www.oetec.org/nota.php?id=1978&area=1

OETEC (29/7/2015) Crítica a Fernando Navajas y al programa energético del saqueo y la exclusión (FIEL-Macri)
http://www.oetec.org/nota.php?id=1340&area=1

OETEC (20/06/2015) Análisis de la producción e importación de gas natural en el primer cuatrimestre de 2015
http://oetec.org/nota.php?id=1248&area=1

OETEC (8/04/2015) A once años de la renacionalización del gas natural
http://www.oetec.org/nota.php?id=%201112&area=%201

Artículo de Fernando Navajas
http://www.cronista.com/columnistas/Exportaciones-de-gas-Por-que-tanto-apuro-20170118-0023.html

Artículos del diario La Nación
http://www.lanacion.com.ar/596630-la-crisis-energetica-profundiza-las-heridas-con-chile

http://www.lanacion.com.ar/586152-limitan-exportaciones-de-gas-para-evitar-mas-cortes-de-luz

http://www.lanacion.com.ar/596786-kirchner-mi-tarea-es-garantizar-el-abastecimiento-en-el-pais

Artículo de Juan José Aranguren en respuesta a Navajas
http://www.cronista.com/columnistas/Exportaciones-de-gas-sin-prisa-pero-sin-pausa-20170123-0007.html