Inversiones por 5.000 millones en Vaca Muerta: ¿Nuevas inversiones? ¿Boom del shale macrista?

El Presidente de la Nación informó de un supuesto “nuevo” plan para Vaca Muerta. Dicho plan, nos asegura Macri, traerá aparejada una “revolución de empleo en todo el país” y una lluvia de inversiones por “5.000 millones de dólares para el primer año”. Algunas apreciaciones, porque el anuncio es, en realidad, una burda y vergonzosa estafa. Las famosas inversiones son parte de la pesada herencia, pero se “venden” como nuevas para justificar la quita de retenciones a las exportaciones y la reducción de los costos laborales (flexibilización laboral) para las empresas del sector.


El ministro de Energía de la provincia del Neuquén, Alejandro Nicola, durante la audiencia pública del gas, septiembre de 2016. El funcionario explicó allí que, producto de la implementación exitosa del Plan Gas desde fines de 2012, la provincia había acordado inversiones con las petroleras por más de 5.000 millones de dólares para los no convencionales. El Presidente Macri nos quiere hacer creer, como hizo con todas y cada una de las obras públicas por él “inauguradas”, que las recientemente anunciadas inversiones por 5.000 millones de dólares en Vaca Muerta para 2017 son un logro de su gestión, consecuencia de la seguridad jurídica que su administración da a las empresas del sector. Otra mentira más.

¿Inversiones nuevas?
En su alocución durante la audiencia pública por el tarifazo del gas, en septiembre del año pasado, el ministro de Energía de la provincia del Neuquén, Alejandro Nicola, enseñaba la diapositiva que colocamos debajo:


Fuente: Ministro de Energía de la provincia del Neuquén, Alejandro Nicola.

A propósito de esta imagen, transcribimos la explicación dada en nuestro informe titulado “El “no positivo” del tarifazo. El caso del ministro de Energía de Neuquén” (ver bibliografía). Dijimos entonces: “Nicola destruye las zonceras energéticas de Cambiemos y las supuestas nulas inversiones como consecuencia del retraso tarifario. Efectivamente y según datos del Ministerio de Energía de la provincia del Neuquén, las inversiones proyectadas gracias a la implementación del Plan Gas registraron a nivel de proyectos en no convencionales “inversiones comprometidas en la fase piloto por más de 5.000 millones de dólares”, como explicó Nicola. Si los pozos piloto son exitosos (cuatro años deben pasar aproximadamente), entonces las inversiones en desarrollo se ubicarían en 119.280 millones de dólares, según agregó el mismo funcionario”.

Macri nos quiere hacer creer, como hizo con todas y cada una de las obras públicas por él “inauguradas”, que las recientemente anunciadas inversiones por 5.000 millones de dólares en Vaca Muerta para 2017 son un logro de su gestión, consecuencia de la seguridad jurídica que su administración da a las empresas del sector. Nada más falso.

Vamos a recordarle al Presidente, lo que Nicola también expresó en su referida alocución, como explicación de las inversiones comprometidas por las empresas y cuya cifra es, oh casualidad, idéntica a la anunciada por él: “Ahora esto no fue una casualidad [los compromisos de inversión por 5.000 millones de dólares]. Aparecieron los recursos no convencionales y también hubo una señal clara de precio que apareció con el Plan Gas que hace posible que esto se materialice. Todos estos proyectos fueron analizados, evaluados y aprobados en base a esos valores de referencia, como les decía en el caso del gas en el Plan Gas”.

Los famosos 5.000 millones de dólares que Macri promete para 2017 obedecen a inversiones comprometidas por las empresas con anterioridad a su gestión. ¿Desde cuándo? Desde la puesta en marcha del Plan Gas, a fines de 2012.

¿Boom del shale “macrista”?
La exploración y explotación de petróleo y gas alojados en formaciones geológicas no convencionales en la Argentina (en adelante, Vaca Muerta) no sólo que no son ninguna novedad, sino que además son una consecuencia directa de la renacionalización de YPF.

Cabe recordar, en este sentido, que Vaca Muerta era, previo a 2012, no un yacimiento de potencialidad casi infinita para la Argentina y su pueblo. Por el contrario, se trataba de un activo que había que mensurar para vendérselo al mejor postor o, en el peor de los casos, ir asociado a un tercero comprometido en realizar todas las inversiones de riesgo. En otras palabras, Repsol no pretendía invertir un solo centavo hasta tanto no se le asegurase un negocio más que rentable (a la empresa, no al país).

Entonces, el boom de Vaca Muerta y con él los 5.000 millones de dólares en inversiones, fueron gracias a la renacionalización de YPF sumada al paquete de normas y regulaciones que le siguieron, a saber: 1) la Ley 26.741 (4 de mayo de 2012) y con ella la creación del Consejo Federal de Hidrocarburos y la declaración de Interés Público Nacional al autoabastecimiento; 2) el Decreto 1277/2012 (25 de Julio 2012) o Reglamento del Régimen de Soberanía Hidrocarburífera, el cual crea el Plan Nacional de Inversiones Hidrocarburíferas y la Comisión de Planificación y Coordinación Estratégica; y 3) vinculado a los dos anteriores, diversas medidas y programas contra-cíclicos como el Plan Gas (se sumó al Gas Plus, lanzado en 2008) y el Programa de Estímulo a la Producción de Petróleo Crudo (sumado también al Petróleo Plus, de 2008).

Cabe agregar, por último, que el principal proyecto para desarrollar la explotación de recursos no convencionales se concentra en la concesión de Loma Campana (Neuquén). Dicha concesión fue otorgada a YPF para su explotación durante 35 años, y su entrega a la petrolera fue aprobada por la legislatura de la provincia en 2013. Según datos de la petrolera nacional, la inversión en el área de Loma Campana alcanzó en 2015 los 1.595 millones de dólares, acumulando más de 4.300 millones de dólares desde 2012. Hacia fines de 2015, trabajaban en la zona 17 equipos de perforación, contando con más de 420 pozos en producción desde el inicio de la concesión. ¿Cuánto había invertido Repsol con anterioridad? Apenas 300 millones, exclusivamente en shale oil (ver bibliografía).

Conclusiones
Expresó el Presidente Macri en su alocución del día de la fecha: “Tenemos que dar garantías y certidumbre para que vengan las inversiones. Primero, no se va a seguir aplicando retenciones a la exportación. Y las empresas, a partir de lo que han hecho los trabajadores que siento que son los que más hoy tenemos que felicitar, se han comprometido a partir de lo que se ha acordado a un proyecto virtuoso de inversiones. Estamos hablando de 5.000 millones de dólares para este primer año que tiene que más que duplicarse en los próximos años”.

El anuncio es, como fuera dicho, una enorme y burda estafa. Las famosas inversiones son parte de la pesada herencia, pero se “venden” como nuevas para justificar la quita de retenciones a las exportaciones y la reducción de los costos laborales (flexibilización laboral) para las empresas del sector.

El kirchnerismo había demostrado que, apuntaladas por una petrolera de bandera alineada a un proyecto político de desarrollo genuino con prosperidad social, las empresas lograban invertir y gozar de rentabilidad en simultáneo con cada vez más trabajadores con más y nuevos derechos laborales. Y demostrado también, que la producción hidrocarburífera, sostenida por subsidios eficientes y un Estado rector y protagónico, podía recuperarse y crecer, en un contexto de señales de precios que no afectaran el normal desarrollo del mercado interno -retenciones a las exportaciones- ni la calidad de vida de la ciudadanía.

Bibliografia
OETEC (19/09/2016) El “no positivo” del tarifazo. El caso del ministro de Energía de Neuquén
http://www.oetec.org/nota.php?id=2073&area=1

“YPF, recuperación, crecimiento y desafíos. Balance de gestión 2012-2015”, YPF.