Corrupción neoliberal y el nuevo Indicador “Bolsos” (IBO)


Según los medios de comunicación oficialistas, el señor López intentó esconder 9 millones de dólares en 3 bolsos (ver imagen). Se recordará la catarata de notas locales y extranjeras al respecto, superada apenas por la “campaña del miedo” contra Donald Trump. El más burdo ejemplo lo constituyó el diario El País (España), en artículo del 16 de junio. Leemos: “Como un pirata de los libros de Stevenson, Conrad y Salgari, el ex secretario de Obras Públicas enterraba un tesoro (sic). Sólo falta ver con qué recurso de la imaginación, los magistrados justifican ahora seguir sin atar los cabos expuestos tan obscenamente. Resulta inverosímil que el mapa de la isla del tesoro del pirata José López, no conduzca directamente al ex todopoderoso ministro de Planificación que tuvieron Néstor y Cristina Kirchner: Julio De Vido, hoy preso (¡sic!). Es también inverosímil que ese engranaje crucial del poder kirchnerista que fue De Vido, haya construido semejante máquina de recaudación ilegal sin el consentimiento y la dirección de sus jefes”. Y remachaba así: “Si se impone la lógica más elemental, la lupa de la justicia se posará sobre las cabezas máximas del gobierno anterior…”. Esto nos decía la civilizada aristocracia española, transparente e impoluta, donde los casos como López no sólo que abundan por decenas sino que dejan al ex funcionario argentino como un guisante al lado de la corrupción española, tanto en la mismísima península como en todos los países del mundo en los que su empresariado palaciego decide ingresar. Pero en España no es esta corrupción la que empobrece y mata, sino el neoliberalismo en el poder. De la Unión Europea, España tuvo el peor desempeño en la tasa de pobreza infantil desde 2010 (2.863.000 o un 34,4%) luego de Grecia, Chipre y Eslovenia. Asimismo, y consecuencia de un tarifazo a la española que incrementó en un 42% los gastos de luz y gas en los hogares desde 2007, la pobreza energética se triplicó desde entonces, afectando el año pasado a 5 millones de ciudadanos y provocando 7.000 muertes anuales (ver bibliografía). Claro que para el diario El País, el empobrecimiento del pueblo español no es producto de ninguna corrupción. Sin embargo, y como señaló oportunamente el maestro Aldo Ferrer, tal distinción resulta clave. A poco de cumplirse un año de neoliberalismo en la Casa Rosada, los casos de corrupción, estafa al fisco y violación a la seguridad jurídica de la ciudadanía se amontonan por decenas, siendo función directa del empobrecimiento del pueblo argentino, así como de la reprimarización y pérdida de independencia de la economía nacional. Contextualizar el análisis de la corrupción macrista desde el caso López, al que agregamos el de Ricardo Jaime, los dos únicamente confirmados de los doce años anteriores, eleva el volumen de dinero sustraído al Estado en aproximadamente unos 9,8 millones (9 millones del primero + 800.000 dólares del segundo; ver bibliografía). Un año transcurrió desde el gobierno de Cristina Kirchner pero los medios no dejan de hablar de la supuesta corrupción K. Invitados a programas oficialistas de radio y TV, los representantes del campo nacional, popular y democrático son corridos con esa estrategia comunicacional. Para aportar a su defensa, vaya este trabajo y el nuevo Indicador “Bolsos” (IBO) para medir la corrupción neoliberal, que es la que verdaderamente mata y empobrece a decenas de millones, la que postra el país por décadas e hipoteca el futuro a millones de compatriotas.


Una de las innumerables imágenes que atestaron los medios de comunicación apenas conocido el caso López. Se observan tres bolsos, los cuales aparentemente contenían 9 millones de dólares. Esta será pues la unidad base del Indicador “Bolsos”.Lo público como sinónimo de “corrupción” y el proyecto de auditoría de la obra pública
En su más reciente documento en el que aborda el flagelo de la corrupción, el Fondo Monetario Internacional explica en su introducción (ver bibliografía) que “La corrupción pública -definida como el abuso de un cargo público en beneficio propio- afecta a las economías en todas las etapas de desarrollo. Gobiernos en todo el mundo afrontan hoy crecientes inquietudes generadas por los altos niveles de corrupción, como lo demuestran los recientes escándalos en muchos países”. El subrayado es nuestro.


Portada del documento del FMI, de mayo de 2016, titulado “La corrupción: Costos y estrategias de mitigación”. Afirma allí el organismo, que “Anualmente se pagan entre 1,5 y 2 billones de dólares en sobornos en el conjunto de economías desarrolladas y emergentes, una cantidad que representa aproximadamente el 2% del PIB mundial”.

Luego, se lee: “Christine Lagarde, Directora Gerente del FMI, señaló que “El costo económico directo de la corrupción es bien conocido, pero los costos indirectos pueden ser mayores y más nocivos y traducirse en bajos niveles de crecimiento y más desigualdad. Además, tiene un impacto corrosivo más amplio, pues menoscaba la confianza en la administración pública y las normas éticas de los particulares”.

La corrupción “Menoscaba la confianza en la administración pública…”. ¿Por qué el eje exclusivo en la administración pública? ¿Y el sector privado? En este sentido, no deja de llamar la atención la definición de “corrupción” provista por el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE). Cuenta con cuatro acepciones; destacamos dos: “1. f. Acción y efecto de corromper o corromperse; y 4. f. En las organizaciones, especialmente en las públicas, práctica consistente en la utilización de las funciones y medios de aquellas en provecho, económico o de otra índole, de sus gestores”. El subrayado, nuevamente, nuestro.

¿La “acción y efecto de corromper o corromperse” (DRAE) carece de todo nexo con lo privado? Recordará el lector el caso argentino en relación al pedido de Cristina Fernández de Kirchner de auditar toda la obra pública entre 2003 y 2015. La Presidenta señaló: “Queremos que se investigue a fondo y sin arbitrariedades ni cálculos políticos, si existió corrupción en la obra pública durante los 12 años y medio de nuestro gobierno. Queremos que se investigue en serio y que se identifiquen con claridad, si los hubiera, a los supuestos protagonistas públicos y privados de los hechos de corrupción que se denuncian. Y queremos que se investigue absolutamente a todos, en todo el país y en todas y cada una de las obras públicas”. Sin ánimo a equivocarnos, se trató del primer intento de quebrar la lógica neoliberal y su centralidad en lo público como exclusivo o máximo culpable de los hechos de “corrupción”.


¿Quién fue el corruptor de López? Imagen extraída del proyecto de Auditoría de Obra Pública presentado por el bloque del Frente para la Victoria-PJ. Se lee: “Al contrario de lo que se quiere instalar desde el Gobierno, los medios oficialistas y los jueces corporativos, la obra pública en nuestro gobierno tuvo una distribución muy horizontal. Ninguna compañía ni corporación se alzó con más del 5 % del total ejecutado en forma centralizada. El grupo empresario que está primero en el ranking por el monto asignado es Techint de Paolo Rocca, que realizó trabajos por un total de $ 16.420 millones de pesos, un 4,9 % de lo invertido directamente por el Estado Nacional. En segundo lugar está Electroingeniería y muy cerca, IECSA, de Ángelo Calcaterra, el primo del presidente Mauricio Macri”.

Causas de la “corrupción” (FMI)
Para el Fondo Monetario Internacional, principal responsable del endeudamiento externo argentino desde los últimos años de Raúl Alfonsín hasta el Blindaje y el Mega-Canje, “la corrupción afecta de varias maneras al desarrollo económico”. Y lo hace a través de los siguientes mecanismos:

1) “En primer lugar, reduce la capacidad del Estado para obtener ingresos y desempeñar sus funciones. Aumenta la evasión tributaria al dañar la cultura del cumplimiento. Por ejemplo, si consideran que las exenciones son arbitrarias, las personas tienen menos incentivos para pagar impuestos. En consecuencia, el Estado recauda menos ingresos y no provee servicios públicos, lo cual puede afectar el crecimiento”.

Muy cierto. Y es por esto mismo que los Panamá Papers son mencionados en el estudio del FMI en tres oportunidades. Ahora bien, en cuento a la “cultura del cumplimiento” y el considerar arbitrarias a las exenciones, las definiciones del Presidente argentino desde que uno tiene memoria no han dejado de promover justamente la “cultura del incumplimiento”. Su nivel de implicancia en los Panamá Papers constituye la prueba irrefutable de ello.

2) “En segundo lugar, reduce el volumen y la calidad del gasto público al elevar el costo de las adquisiciones públicas. Los fondos también pueden desviarse mediante transacciones extrapresupuestarias. Esto reduce los recursos disponibles para inversión pública y otros gastos prioritarios, lo cual agrava los problemas de infraestructura y afecta el crecimiento”.

Si hablamos de reducción del “volumen y la calidad del gasto público” (menores “recursos disponibles para inversión pública y otros gastos prioritarios”), llama poderosamente la atención la ausencia del principal factor que ataca la inversión pública, genera déficit de infraestructura y afecta un crecimiento genuino (expansión del mercado interno, industrialización con inclusión social y progresiva autosuficiencia económica): las tradicionales recetas ortodoxas en materia económica, financiera y comercial, acompañadas de prácticas reaccionarias de concentración de renta y riquezas.

3) “En tercer lugar, al reducirse el ingreso público, se tiende a usar más el financiamiento del banco central, lo cual crea un sesgo inflacionario. Además, menoscaba la supervisión y estabilidad del sistema financiero. Esto ocurre debido al uso de prácticas inadecuadas de financiamiento y regulación y a la deficiencia de la supervisión bancaria”.

Aquí vemos como la regulación estatal del sector financiero y de las reservas monetarias (regulación y tipo de uso) son, para el FMI, una causa de corrupción. Imagínese qué opinión le merecerá al FMI aumentar el ingreso público pero con financiamiento del banco central, como sabemos, pieza clave para la generación de un crédito promotor de la economía real y un crecimiento genuino de la economía (como dijimos, expansión del mercado interno, industrialización con inclusión social y progresiva autosuficiencia económica).

4) “Por último, puede elevar el costo de acceder a los mercados financieros pues los prestamistas tienen en cuenta la corrupción al calcular sus gastos. Asimismo, la corrupción aumenta la incertidumbre para las empresas privadas y crea obstáculos para la entrada de nuevos funcionarios. Los recursos se destinan a la búsqueda de renta económica en lugar de actividades productivas”.

Esto es una verdadera joya. “Elevar el costo de acceder a los mercados financieros”, es decir, elevar cualquier normativa de regulación como de protección contra los flujos especulativos, la bicicleta financiera y las prácticas buitres (terrorismo financiero) constituye un aliciente para la corrupción, desde que los “prestamistas” se verían obligados a corromper para reducir sus costos.


Según Bloomberg, de las diez plazas para la especulación financiera que mayor rentabilidad dan a los “prestamistas”, América Latina cuenta con el 40%. La Argentina al frente del listado, por encima de Filipinas e Indonesia.

En cuanto a las empresas privadas que por culpa de la corrupción de un sistema financiero más regulado tienden a volcarse a la “renta económica en lugar de actividades productivas”, se trata de otra magistral perlita. Interpretamos este sesgo como empresas que invierten menos en la economía real y más en el sector financiero. Esto es un problema, sin dudas. Pero la causa de tal accionar, al menos en una Nación como la nuestra, obedece a un sistema financiero -y con él el control de capitales- desregulado, tal y como sucede desde el 10 de diciembre a esta parte. A propósito, es importante recordarle al FMI lo sucedido con el control de cambios en tiempos de kirchnerismo y cómo obraron las empresas privadas:


Fuente: elaboración propia en base a datos del INDEC (macrista). Estos resultados fueron publicados, entre otros diarios, por Infobae. Allí se lee: “Las ahora superadas barreras para girar divisas al exterior provocaron durante los últimos cuatro años de vigencia una sobre inversión de ganancias de las empresas de capital extranjero radicadas en el país de USD 29.343 millones, con una marca histórica en más de 20 años de USD 8.058 millones en 2015” (ver bibliografía).

¿Qué se aprecia del gráfico y que el Fondo Monetario debería tomar nota? Que el control de cambios obligó a las empresas extranjeras radicadas en nuestro país a reinvertir sus utilidades fronteras adentro, y como nunca en la historia desde 1994. Del total reinvertido desde aquel año, el 64% ocurrió entre 2012 y 2015, es decir, desde que estuvo en vigencia el control de cambios. El período 1994-2002 (inclusive) dejó un saldo neto negativo de 967 millones de dólares, mientras que 2003-2015 (inclusive) un resultado positivo en 47.664 millones. Pequeña diferencia. Es por tanto absolutamente falso que un sistema financiero más regulado conduce a las empresas a dedicarse a la timba financiera. La lucha contra la especulación y la sangría de divisas -por la vía que sea- ha sido la base del ahorro genuino de capital en todas las naciones (a las industrializadas de Europa, agregar lo provisto por el colonialismo rapaz y el oro latinoamericano).

Mitigación de la “corrupción” (FMI)
En las “Estrategias de mitigación” ofrecidas por el Fondo, se explica que: “La transparencia es una condición previa. Los países deben adoptar normas internacionales de transparencia fiscal y financiera. Dada la importancia relativa de las industrias extractivas en muchas economías, la transparencia en este sector es crucial. Los gobiernos deben promover normas internacionales sobre transparencia en la propiedad de las empresas.La libertad de prensa también es importante para poner al descubierto prácticas corruptas“. Qué agregar. Entre las “normas internacionales” obviamente los acuerdos de libre comercio, las leyes de la Organización Mundial de Comercio, los tratados de solución de controversias en el CIADI y similares tribunales internacionales, etc. Todo en el marco de una prensa en poder de los mercados.

Por último, se lee también que “Un exceso de reglamentación genera rentas que se asignan a discreción de los funcionarios públicos y que deben eliminarse. La desreglamentación y simplificación son las piedras angulares de una estrategia eficiente de prevención de la corrupción. No obstante, es importante contar con un marco institucional adecuado durante la transición desde un mercado monopolístico controlado por el Estado….

Avanzar en reformas estructurales que minimicen el tamaño del Estado, reducido a su mínima expresión en cuanto al control sobre los recursos naturales (más aún cuando son abundantes), con un sistema financiero extranjerizado y desregulado en sus normativas de funcionamiento y protocolos, todo esto conducirá, en definitiva, a un eficaz combate de la corrupción.

En otras palabras, la liberalización de los mercados internacionales y las reformas estructurales en las naciones emergentes (recetas ortodoxas) son condición sine qua non para mitigar el flagelo de la corrupción, pues se restringe el clientelismo, la apropiación estatal de renta y el derroche del populismo en el poder. Al reducir el tamaño e influjo del Estado -y con él sus ingresos- se va limitando la eficacia y alcance de su funcionamiento, excusa perfecta para implementar mayores ajustes, desregulaciones, privatizaciones y desnacionalizaciones.

En este sentido, resulta oportuno recordar al Presidente Macri en su discurso con motivo de la apertura de sesiones ordinarias en el Congreso de la Nación. Se lamentó entonces por haber asumido “un Estado plagado de clientelismo, de despilfarro y corrupción” (ver bibliografía). Volvemos aquí a los conceptos del FMI: la corrupción es administración pública, que se expande como metástasis si se le permite a ese Estado crecer, intervenir, controlar, regular y tornarse empresario, avanzando sobre los recursos naturales y sus rentas, despilfarrándolo todo ilimitadamente.

Hacia una definición popular del término “corrupción” (I). Las definiciones de Aldo Ferrer
Explica Ferrer que “La corrupción es un problema que tiene manifestaciones diversas, viene de lejos y se presenta prácticamente en todas partes. Tiene consecuencias graves sobre la actividad económica, el bienestar social, las economías nacionales y las relaciones internacionales y ocupa, por lo tanto, la atención del análisis económico…”.

Luego, define dos tipos de corrupción: la periférica (o cipaya) y la vernácula. “Atendiendo a la densidad nacional de cada país y la diversidad de situaciones y formas en que se expresa, puede intentarse una tipología del problema. Cabe distinguir, así, entre la corrupción periférica o cipaya y la vernácula. La primera, suele suceder en países de débil densidad nacional, situación prevaleciente en aquellos que Raúl Prebisch definió como periféricos y, en los cuales, en el marco de operaciones dolosas, se transfiere el dominio de recursos propios a intereses extranjeros. En los países avanzados y en los emergentes de rápido desarrollo, de sólida densidad nacional, en los cuales, los corruptos reciclan sus lucros en la propia economía nacional y el poder sigue concentrado en manos locales, prevalece la vernácula”.


La pobreza energética en España afecta a 5 millones de personas y mata a 7.000 por año. Desde 2007, las eléctricas en el poder sumado al fundamentalismo ambiental que priorizó la diversificación con tecnologías eólica y solar, incrementaron en un 42% las tarifas de luz y electricidad. Corrupción de tipo “vernácula”.

Sin embargo, también encuentra otra distinción: “… la corrupción circunstancial y la sistémica. La primera se configura en maniobras vinculadas con operaciones puntuales, su modalidad más notoria es la coima y consiste en el soborno, por un precio, de quien tiene autoridad de disponer de un activo o un servicio, que no le pertenece. La sistémica consiste, principalmente, en adoptar decisiones y políticas que generan rentas privadas que perjudican el interés público. Las mismas suelen estar sectorialmente orientadas, por ejemplo, en normas referidas al sector financiero. De tal modo, es en esos sectores en donde se producen los hechos más graves”.


Las categorías y definiciones de Aldo Ferrer son la antítesis perfecta de las sugeridas por el FMI, piedra basal para la aplicación de sus recetas de ajuste, de desguace de lo público y de afectación del interés popular. En los conceptos de Ferrer, las bases para una definición sobre corrupción y una estrategia de lucha en función de la seguridad jurídica ciudadana y la supervivencia y consolidación de una Argentina autosuficiente y soberana.

Ferrer profundiza entonces su definición de corrupción sistémica, causante de los hechos más graves de corrupción, por ser las que más perjudican el interés público. “En el caso argentino, son ejemplos notorios de corrupción sistémica, la imposición, en varios períodos, de un tipo de cambio sobrevaluado y la desregulación de los movimientos de capitales que culminaron en el endeudamiento hasta el límite de la insolvencia, generaron una masa gigantesca de rentas especulativas y fuga de capitales y deterioraron el aparato productivo y la situación social”.

Y magistralmente agrega: “Por su dimensión y consecuencias, el hecho más importante de corrupción sistémica de todos los tiempos es la decisión de los gobiernos de las mayores economías del mundo de desregular las transacciones financieras globalizadas, la cual, generó un extraordinario mercado especulativo, que acaba de estallar en la actual crisis del mundo del dinero”.

Relacionado con la iniciativa de la ex Presidenta Cristina mencionada antes, Ferrer define una tercera categoría, “diferencia entre la corrupción pública y la privada. La primera compromete a funcionarios públicos y la segunda a actores privados. Ambas son las dos caras de una misma moneda“.

Por último, el economista argentino advierte que “El estudio de la corrupción debería ocuparse, asimismo, de aclarar una serie de malos entendidos, como los siguientes: 1) La corrupción es la causa principal del subdesarrollo. También países industriales y emergentes, registran hechos notorios de corrupción. No hay evidencias cuantitativas concluyentes que, en tales países, el problema sea menor que en los subdesarrollados. Pero, en estos últimos, las consecuencias son más notorias y nefastas por la pobreza y la desigualdad prevalecientes. Además, como en esos países subdesarrollados es donde tienen principalmente lugar la corrupción cipaya y la sistémica, sus consecuencias, sobre el desarrollo y el bienestar, son de más vasto alcance; 2) La corrupción es un problema particularmente argentino. Es posible que el problema sea aquí mayor que en algunos países y menor que en otros, pero no que singulariza a nuestro país; y 3) El accionar del Estado es inherentemente corrupto. Existen organizaciones del Estado y funcionarios públicos, aquí y en el resto del mundo, transparentes y honorables. El problema afecta tanto a la actividad pública como a la privada”.

¿Cómo mitigar la corrupción? Explica Ferrer: “Por ejemplo, la corrupción cipaya y la sistémica, deben ser enfrentadas con seguridad jurídica fundada en la solidez de los equilibrios macroeconómicos, la creación de espacios de rentabilidad para que el lugar más rentable y seguro para invertir el ahorro interno sea la Argentina y políticas que defiendan el interés nacional. Todas las modalidades deben combatirse, además, con la transparencia y la justicia. Y la corrupción globalizada, movilizando a fondo la cooperación internacional”. Y concluye de esta manera: “Es preciso ubicar la lucha contra la corrupción en el marco de estrategias de desarrollo que movilicen el potencial del país, defiendan los intereses nacionales y promuevan la equidad y el bienestar. De otro modo, seguiríamos sometidos a los problemas que promovieron la corrupción, al mismo tiempo que frustraron el desarrollo de la Argentina y debilitaron el ejercicio de su soberanía“.

Hacia una definición popular del término “corrupción” (II). Indicador “Bolsos”
El notable economista argentino dejó en claro la diferencia entre la corrupción que mata y esclaviza pueblos -en sus palabras, la corrupción sistémica- y aquella de índole circunstancial, más puntual y consistente en la coima de uno o muchos funcionarios producto de un soborno proveniente del sector público como del privado. Los casos de López y Jaime obedecen a la corrupción de tipo circunstancial, la cual no se restringe a determinado sistema de poder o proyecto político, sino que es común a todos ellos, como por ejemplo lo pueden ser los casos de la Vicepresidenta Gabriela Michetti o Fernando Niembro, entre otros.

Y aquí es pues donde volvemos a las dos categorías de corrupción provistas por Ferrer, categorías causantes de los “hechos más graves de corrupción, por ser las que más perjudican el interés público”. Hablamos de la “cipaya” (en el marco de operaciones dolosas, cuando se transfiere el dominio de recursos propios a intereses extranjeros) y la “sistémica” (adoptar decisiones y políticas que generan rentas privadas que perjudican el interés público, tales como “la imposición, en varios períodos, de un tipo de cambio sobrevaluado y la desregulación de los movimientos de capitales que culminaron en el endeudamiento hasta el límite de la insolvencia, generaron una masa gigantesca de rentas especulativas y fuga de capitales y deterioraron el aparato productivo y la situación social”.

Entonces, ¿cuál debería ser la definición de “corrupción” acorde a los intereses, los derechos y las garantías de las clases populares (defensa de los mismos, como la incorporación progresiva de nuevos)? ¿La impuesta por el neoliberalismo planetario -sintetizadas en el documento del FMI- o las planteadas por un pensador de la talla de Aldo Ferrer? ¿La de los bolsos de López o la de los bolsos que se atestan de las riquezas, el excedente del trabajo social y el bienestar de los 42 millones de ciudadanos, perjudicando la calidad de vida de la población toda e inviabilizando una Argentina en calidad de Estado Nación soberano y autosuficiente?

Para contrarrestar la derrota cultural de una población que mide la corrupción, juzga y elige representantes influenciada por los tres bolsos de López más la mochila de Jaime, en lugar de hacerlo por ejemplo desde los 16.862 bolsos de un endeudamiento odioso e ilegítimo que nos hipoteca el presente y el futuro de los hijos de nuestros hijos (mínimo), es que hemos decidido crear el Indicador “Bolsos”.

Indicador “Bolsos” (IBO) para medir la corrupción sistémica/cipaya
Tal y como fuera anticipado por el OETEC durante su programa de radio del viernes 18, si a los 9 millones de dólares de López se introdujeron en 3 bolsos, entonces y por regla de tres simple, un bolso equivale a 3 millones de dólares. Veamos cómo mide el IBO la corrupción sistémica/cipaya a un año de administración neoliberal en la República Argentina:

1) Los 50.856 millones de dólares de deuda contraída por el Sector Público Nacional entre enero y el 10 de noviembre de 2016, equivalen a 16.862 bolsos. Fuentes: Medios de prensa, Ministerio de Hacienda y Finanzas de la Nación.

2) Los 11.088 millones de dólares de fuga de capitales (formación de activos externos del sector privado no financiero), equivalen a 3.696 bolsos. Fuente: Mercado Único y Libre de Cambios (MULC); Banco Central de la República Argentina (BCRA).

3) 13.500 millones de dólares de intereses a pagar por las Lebacs en calidad de bicicleta financiera “facilitada por la dupla Prat Gay-Sturzenegger porque el primero garantiza la provisión de dólares vía el festival de deuda y el otro asegura la estabilidad del tipo de cambio con una tasa elevada”, es igual a 4.500 bolsos. Fuente: Diario Página/12 “Chocar la calecita” (06/11/2016).

4) Los cerca de 12.000 millones del Blanqueo producto de la legalización de fraude fiscal al denunciarlos como pasivos, equivalente a 4.000 bolsos. Fuente: Mañana Nacional, OETEC Radio (18/11/2016).

5) Los 1.491 millones de dólares producto de la operación Dólar Futuro vinculada a funcionarios del Poder Ejecutivo, equivalen a 497 bolsos. Fuente: Roberto Navarro en sus medios y diario Perfil “Denuncian que funcionarios macristas compraron dólar futuro” (18/04/2016).

6) La transferencia de rentas producto de la eliminación de las retenciones a mineras (223 millones de dólares anuales) y las retenciones a las patronales agrarias y corporaciones de los agro-negocios (3.700 millones), equivalen a 1.308 bolsos. Fuente: Diario Página/12 “Otro regalo del gobierno para las mineras” (13/02/2016); Diario Clarín “El campo gana 3.700 millones de dólares por la baja de las retenciones” (21/12/2016).

7) 4.000 millones de dólares consecuencia del tarifazo y con él la brutal transferencia de riqueza desde los bolsillos de la ciudadanía a las petroleras y las energéticas, equivalen a 1.333 bolsos. Fuente: Diario Página/12 “Los que ganan y los que pierden con el tarifazo” (01/06/2016).

8) Los 21.000 millones de pesos (1.400 millones de dólares) de condonación de deuda a las distribuidoras de electricidad, implementada por las mismas empresas adueñadas del Estado (Cámara de empresas al frente del Ministerio de Energía y Minería de la Nación), equivalen a 467 bolsos.

Antes de seguir con el noveno punto, un paréntesis. Incluimos los Panamá Papers pues, según definición del FMI “En algunas encuestas recientes de opinión mundial, la corrupción ha sido identificada como uno de los más importantes problemas que enfrenta el mundo hoy. Los escándalos de corrupción de mayor envergadura son actualmente tapa de los principales diarios alrededor del mundo. Por ejemplo, el reciente Panamá Papers expone como las corporaciones pueden utilizarse como vehículos opacos para ocultar las ganancias derivadas de comportamientos ilícitos, incluyendo evasión de impuestos, corrupción y evasión de sanciones. En tiempos de aumento de desigualdad en el ingreso y la riqueza, que los ricos y poderosos estén abusando del sistema para su propio beneficio genera indignación moral. En varios países, los ciudadanos han salido a la calle y están enviando una fuerte señal a sus líderes de que ya no puede tolerar la corrupción” (Página 2, informe citado del FMI). A propósito, si llegara a aparecer algún ex funcionario entre 2003 y 2015 con cuentas o empresas offshore sumaríamos a los tres bolsos y bolsín de la dupla López-Jaime.

9) Panamá Papers: Según la denuncia del diputado Darío Martínez, el Presidente de la Nación habría lavado 9,3 millones de dólares a través de sendas empresas offshore. En bolsos, esto equivale a 3 bolsos o “un López”. Fuente: Diario La Nación “Panamá Papers: amplían la denuncia contra Mauricio Macri” (23/08/2016).


Para el NY Times, el caso de Macri en los Panamá Papers es uno de los “más graves”, tituló textualmente el diario El Cronista, el 7 de abril de 2016. Elisa Carrió ya había salido a defender al Presidente ante las cámaras de TN y luego de haberlo denunciado durante más de una década. Pero se demostró que la defensa de Carrió fue toda mentira. Había empresas offshore que estaban activas. Según el diputado Martínez, Macri las habría usado para lavar 9,3 millones. Es decir, 3 bolsos o “un López”.

10) Los 3.000 millones del Decreto 797/2016 mediante el cual Mauricio Macri transfirió a su primo Calcaterra para el soterramiento del Sarmiento, equivalen a 1.000 bolsos. Fuente: Ámbito Financiero “DNU del Gobierno para obra pública beneficia a Calcaterra” (23/06/2016).


1.000 bolsos le envió por transferencia bancaria el Presidente Macri a su primo.

En suma, el Indicador “Bolsos” para lo que va de 1 año de administración macrista arroja un total de 33.666 bolsos. La tabla que sigue resume el cálculo:


Fuente: OETEC. Aclaración: no se computan: 1) la corrupción implícita en la transferencia de riqueza consecuencia de la devaluación ni de la inflación; 2) congelamiento de las paritarias; 3) apertura indiscriminada de las importaciones; y 4) tarifazo de agua y transporte público. Las categorías cipaya y sistémica, adaptadas de las definiciones de Aldo Ferrer.

Conclusiones
Entre los más espectaculares logros culturales del neoliberalismo planetario y su dispositivo mediático, está el de haber sustraído del sentido común que un proceso de endeudamiento odioso e ilegítimo, no es un caso de corrupción. Como tampoco es el empobrecimiento de las grandes mayorías a costa de las élites tradicionales, ni la concentración económica; mucho menos la apropiación de rentas y riquezas de forma regresiva. Es decir, la transferencia injusta de recursos y riquezas de las mayorías populares a un reducido grupo de corporaciones no es un acto de corrupción. Y no solamente esto. Pareciera ser que la corrupción es inherente a lo público, exclusivamente restringida a la órbita del Estado y a sus funcionarios. El peso del “corruptor” no existe, menos aún si proviene del sector privado.

Cerramos recordando una de las definiciones claves del gran Ferrer: “En el caso argentino, son ejemplos notorios de corrupción sistémica, la imposición, en varios períodos, de un tipo de cambio sobrevaluado y la desregulación de los movimientos de capitales que culminaron en el endeudamiento hasta el límite de la insolvencia, generaron una masa gigantesca de rentas especulativas y fuga de capitales y deterioraron el aparato productivo y la situación social”.

Quizás el IBO ayude a graficar, como tanto gusta hacer la prensa oficialista, la corrupción neoliberal, esa que durante 206 años de historia sigue impidiendo el normal desarrollo de una Argentina de iguales, moderna e industrializada.

Bibliografia
OETEC (15/06/2016) La corrupción “cipaya” y “sistémica”. Una reflexión a propósito de Aldo Ferrer
http://www.oetec.org/nota.php?id=1883&area=1

OETEC (04/03/2016) Macri y el Índice de Percepción de Corrupción elaborado por Transparencia Internacional
http://www.oetec.org/nota.php?id=1621&area=1

Pobreza en España
http://www.elperiodico.com/es/noticias/sociedad/millones-menores-sufren-riesgo-exclusion-europa-5638694

Pobreza Energética en España
http://m.20minutos.es/noticia/2891359/0/pobreza-energetica-causa-miles-muertes-anuales-espana/

Infobae sobre los 12 millones de pesos que Jaime no puede probar
http://www.infobae.com/2016/03/04/1794668-los-32-bienes-que-obtuvo-ricardo-jaime-gracias-la-corrupcion/

Aldo Ferrer acerca de la corrupción http://www.econ.uba.ar/planfenix/aportes/8/Ferrer.%20Acerca%20de%20la%20Corrupcion.pdf

FMI sobre corrupción
https://www.imf.org/es/News/Articles/2015/09/28/04/53/sores051116a

Infobae sobre las bondades del “cepo”
http://www.infobae.com/2016/03/21/1798762-el-cepo-provoco-una-reinversion-mas-usd-29000-millones-ganancias/

Diario Perfil y los funcionarios implicados en el Dólar Futuro http://www.perfil.com/politica/denuncian-que-funcionarios-macristas-compraron-dolar-futuro-0418-0008.phtml

Pagina/12 y retenciones mineras
https://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-292409-2016-02-13.html

Clarín y retenciones agro
http://www.clarin.com/rural/agricultura/retenciones-dolares-campo_0_1489651274.html

Diario La Nación sobre las denuncias de lavado del Presidente Macri en los Panamá Papers
http://www.lanacion.com.ar/1930867-panama-papers-amplian-la-denuncia-contra-mauricio-macri

Ámbito Financiero sobre DNU Macri a Calcaterra
http://www.ambito.com/844441-dnu-del-gobierno-para-obra-publica-beneficia-a-calcaterra

Diario Página/12 Lebacs
https://www.pagina12.com.ar/1576-chocar-la-calesita