Desplome en el Consumo

Producto de las políticas económicas implementadas por el PRO en sus casi cuatro meses de Gobierno, se empieza a sentir el impacto sobre el poder adquisitivo de los trabajadores y sobre la producción de la economía real. El combo de devaluación del 50%, aumento sideral de tarifas y paritarias por debajo del nivel de inflación (para aquellos que no forman parte de los más de 100 mil despedidos) hace mella en la capacidad de expansión del mercado interno, pilar del crecimiento económico hasta 2015. Uno a uno, los fundamentos virtuosos de la economía se afectan, en pos del tan mentado “sinceramiento macroeconómico”, que no es otra cosa que un ajuste convencional, con transferencia de recursos de sectores medios y bajos, asalariados y PyMEs, a los grandes empresarios locales y transnacionales.

En lo que al comercio minorista refiere, el modelo actual atenta contra la capacidad de las familias argentinas de mantener el consumo, presente y diferido en cuotas, en niveles de hace pocos meses atrás. Por tanto, en lo que va del año, el indicador producido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa no para de caer. No sólo que acumula una merma 4,2% en el primer trimestre, sino que las tasas de descenso se van acelerando a medida que el año avanza, ya que el índice bajó un 2,3%, un 4,5% y un 5,8% en los meses de enero, febrero y marzo, respectivamente. Otro aspecto a analizar es la composición de este deterioro. Si observamos la apertura al interior de los distintos rubros que componen el informe de CAME, observamos que el derrumbe se profundiza en aquellos ítems de mayor elasticidad respecto al ingreso ya que responden a decisiones de mediano plazo, que son más sensibles al poder adquisitivo actual y proyectado de los consumidores. Por ejemplo, los productos “Electrodomésticos y Electrónicos” cayeron 10,2% en el último mes y 7% en el primer trimestre.

 

indice comercio minorista

Cabe destacar que no se trata de la única luz roja de resentimiento de la actividad económica. Al decaimiento del comercio minorista, se suma la retracción en la actividad automotriz (-27,1% en el primer bimestre en base a la Asociación de Fábricas de Automotores.), junto a la baja en las ventas en supermercados y shoppings, que se ubicó entre el 2% y el 5% 1  para el primer mes del año.

Además, se debe mencionar el descenso en el consumo de cemento (proxy del nivel de actividad en la industria de la construcción), que en el primer bimestre bajó un 8,4% según el Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción. Producto del aumento abismal en las tarifas de servicios públicos, también se esperan magros resultados para el Indicador Sintético de Servicios Públicos, que aún no tiene fecha de publicación debido al apagón estadístico que mantiene el instituto oficial desde el inicio de la gestión macrista.

Sergio Chouza

1 Dado que el Indec no presentó los datos en valores constantes, se descuenta la inflación del IPC Caba ó IPC San Luis al avance nominal que presentan los índices de ventas en supermercados y en centros de compra.